surprofundo

Nasur, “embajador” del deporte cubano en Chile

Le pidieron asesorar al fútbol cubano en las clasificatorias para el Mundial de Qatar. Terminó siendo personaje clave para reanudar un convenio de cooperación y colaboración entre ambos países, vigente desde 1992 e interrumpido misteriosamente en 2014.

Miguel Nasur, presidente de Santiago Morning, ex directivo máximo del fútbol nacional, fue designado, tras una reunión matinal en el Comité Olímpico de Chile (COCH), representante del deporte cubano en el país.
Ello, en presencia del presidente del Comité Olímpico nacional, Miguel Angel Mujica; del embajador cubano en Chile, Jorge Lamadrid, y de los representantes del Ministerio del Deporte de la isla caribeña y de Cuba Deportes, Pablo Hernández y Beatriz González, respectivamente.

La historia se remonta a pocas semanas atrás, cuando el ciudadano cubano que pidió ser mencionado sólo como Elmer (“no me gusta aparecer, en todo esto yo sólo he sido un nexo”, explicó), representante en el país de CyCSports, empresa que protege los intereses deportivos de la isla en el país, contactó a Nasur con un pedido específico: asesorar al fútbol cubano que, a pesar de ser una expresión todavía incipienteen medio de un deporte de alto nivel, quiere llegar a clasificar para la Copa Mundial de 2022, en Qatar.

Explicó Elmer:
“El fútbol de mi país ha venido creciendo sostenidamente, aunque no con la velocidad que todos los cubanos quisiéramos. Y eso que se ha invertido mucho en la formación de los chicos y en infraestructura. Residente desde hace tiempo en Chile, aunque viajando muy seguido a Cuba, contacté a Nasur para que viera la posibilidad de asesorarnos. Después de todo, a él le sobra experiencia. Si no me equivoco, es el dirigente más antiguo y con más trayectoria y experiencia del fútbol chileno”.

Señala Miguel Nasur:
“Que se me solicitara esa asesoría fue para mí una sorpresa, pero también una tremenda distinción. Por eso fue que, más allá de mis muchos compromisos, hace algunas semanas me di el tiempo de viajar a Cuba para reunirme con las más altas autoridades del deporte cubano. En terreno me enteré de los planes del fútbol de la isla para llegar a Qatar, un objetivo por cierto difícil, pero en ningún caso imposible si en todo este tiempo se trabaja bien. En la ocasión, además, los cubanos me recordaron algo que yo había olvidado: que Cuba participó del Mundial de 1938, en Francia. Y ellos, conscientes de que la afición por el fútbol crece en todas partes, incluido Cuba, quieren repetir”.

Pero una cosa es asesorar al fútbol cubano y otra transformarse en el “embajador” del deporte de la isla en Chile. ¿Cómo se llegó a eso?

Cuenta Nasur:
“En las reuniones que sostuvimos los cubanos se enteraron de que, en algún momento de mi trayectoria como dirigente, ayudé al boxeo, financiando parte de la carrera de Carlos Cruzat; que me desempeñé todo un período como presidente de la Federación de Tiro con Arco, y que como tal me correspondió una activa participación en el Comité Olímpico de Chile, donde por lo demás ya había actuado, siendo presidente de la Federación Chilena de Fútbol. La proposición surgió entonces casi natural: ‘señor Nasur, ¿por qué no nos colabora en todo el deporte, en general?’ Frente a eso, ¿qué podía hacer yo sino responder con un rotundo sí? Tal petición, para qué voy a negarlo, me llenó de orgullo”.

Para concretar el acuerdo sólo faltaba protocolizarlo. En otras palabras, que una delegación del deporte cubano viajara a Chile y, firma de convenio de cooperación mediante, el compromiso se oficializara.

Ese fue el objetivo central de la reunión de este martes en la sede del Comité Olímpico. Ocasión en la que los personeros de ambos países acordaron, además, reunirse este miércoles con NevenIlic, ahora timonel de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa).

Si Miguel Nasur estaba feliz, y ciertamente orgulloso, los cubanos no le iban en zaga.

Jorge Lamadrid, embajador cubano, expresó que “para nosotros es una tremenda satisfacción reanudar las relaciones deportivas entre nuestros países, y por cierto que estamos muy agradecidos del papel que le cupo a Miguel Nasur en todo esto. Con el convenio de cooperación y colaboración ya protocolizado, estamos ansiosos por empezar a concretarlo. De acuerdo a lo conversado con los personeros del deporte de mi país, creo que lo primero va a ser la visita a Chile de nuestra selección de balonmano, una disciplina deportiva que nos ha proporcionado no pocas satisfacciones en los últimos años”.

Pablo Hernández, representante del Ministerio del Deporte cubano, señaló por su parte que “nos congratulamos de que todo haya salido como esperábamos. Reanudar las relaciones de cooperación y ayuda entre los deportes de ambos países va a ser tremendamente positivo para las partes. Ahora sólo resta comenzar a trabajar”.

Hernández, además, contó algo que no pudo dejar de constituir sorpresa, cuando dijo que “desde 1992 y hasta el 2014, el convenio de colaboración y cooperación entre Cuba y Chile estuvo vigente. No sabemos por qué, luego, de parte de Chile no vimos mayor interés en mantener su vigencia”.

Dicho de otra forma, el compromiso deportivo cubano-chileno no se interrumpió ni siquiera luego que ganara por primera vez la derecha una elección democrática, con Sebastián Piñera como Presidente. En otras palabras, respecto del deporte las normales diferencias ideológicas no fueron tema.

¿Tendrá algo que ver, con la muerte natural del valioso convenio, que en la Concertación (ahora Nueva Mayoría), había (hay) personeros o partidos más papistas que el mismo Papa, que no querían saber nada con un régimen comunista? ¿Qué al frente del Ministerio del Deporte, es decir el encargado de refrendar la vigencia de dicho acuerdo, estaba Natalia Riffo, la ministra más inepta y floja que ha ocupado esa cartera?

El énfasis del convenio, y como es lógico, estará concentrado en el desarrollo del deporte de Alta Competencia. La idea es que a la isla viajen técnicos de aquellas disciplinas en la que los cubanos están claramente más atrás que nosotros, como el fútbol y el tenis, por ejemplo, y que a Chile lleguen técnicos cubanos de deportes como el boxeo, el atletismo o las pesas, por sólo nombrar algunas.

Sin embargo, no será todo: considerando los altos estándares de la medicina de la isla, reconocidos a nivel mundial, habrá una estrecha –y lo que es mejor, constante- colaboración entre Cuba y Chile respecto del anti-doping.

Del mismo modo, Chile intentará aprender de Cuba la mejor forma de conseguir la masificación del deporte. Tema no menor, considerando el sedentarismo nacional, que según encuestas supera el 90 por ciento, y los altos índices de obesidad sobre todo a nivel escolar (un 50 por ciento, de acuerdo a los últimos estudios).

Beatriz González Pérez, que vino representando a Cuba Deportes, la entidad que se ocupa de velar por los intereses pecuniarios del deporte de la isla, además de desarrollar la masividad del deporte en todo su territorio, contó que “una alta funcionaria nuestra, Adelaida Ramos, no pudo asistir a esta reunión con el Comité Olímpico de Chile. La razón es que ella ya asistió a la comuna de Huechuraba para relatar nuestra experiencia en la masificación de la actividad recreativa y deportiva y que tan buenos resultados nos ha dado. La idea es que, respetando la realidad de Chile, nuestras políticas puedan ser aplicadas en este país”.

La charla de Ramos no será la única. Los cubanos permanecerán hasta el sábado próximo en el territorio nacional, días que la personera aprovechará para contar la experiencia isleña en la masificación del deporte en ciudades como Rancagua, Rengo, Curicó y Talca.

Beatriz González:
“Voy a decir una obviedad, pero que de tanto en tanto debe ser remarcada: la única posibilidad de llegar a tener un deporte de alto nivel, como el que tiene mi país, es lograr una base robusta y amplia, es decir, que ojalá todos los ciudadanos practiquen alguna disciplina y combatan el sedentarismo. El deporte, la actividad física, son en suma salud para la gente y un ahorro inmenso de recursos por parte del Estado en lo que respecta a males y enfermedades”.

Miguel Angel Mujica, presidente del Comité Olímpico de Chile, que se mostró feliz con la reanudación de este convenio, contó que “para nosotros es tremendamente satisfactorio este reencuentro con el deporte de Cuba. De partida, el intercambio de técnicos y deportistas nos favorecerá a ambos. Naturalmente, esto implica buscar el financiamiento, pero tengo fe en que lo vamos a encontrar. Nosotros contamos con el apoyo de Cuba cuando fuimos por el reto de organizar los Panamericanos de 2019. Es decir, siempre estuvimos en contacto, pero concretarlo en un convenio como este, en el cual a Miguel Nasur le cupo un papel fundamental, nos tiene tremendamente contentos”.
Para que quede constancia: Cuba es la decimocuarta potencia deportiva mundial a nivel olímpico, por la cantidad de medallas obtenidas, y la segunda a nivel Panamericano, sólo superada por Estados Unidos.

Eduardo Bruna

Eduardo Bruna

Periodista. Premio Nacional de Periodismo Deportivo (2000). Fue director de Revista Estadio, redactor de El Mercurio, La Tercera, Don Balón, Deporte Total y El Gráfico. Ex profesor de Periodismo Deportivo en la USACH y en el Instituto Nacional del Fútbol.