100 años del Santa Laura: en la inauguración fue derrota local en la cancha, pero triunfo para la posteridad

Serie sobre el centenario del reducto de Plaza Chacabuco. El primer partido disputado en su cancha fue un amistoso ganado 1-0 por Audax Italiano frente a la Unión Deportiva Española.

Por EL ÁGORA / Foto (referencial): ARCHIVO

La inauguración del estadio Santa Laura ocurrió el 10 de mayo de 1923.

Todas las instalaciones previstas por los visionarios gestores del proyecto ya estaban listas y no había más que esperar. Sólo faltaba que el fútbol, el deporte que ya acaparaba el fervor popular, hiciera lo suyo.

Así, se programó un partido de apertura a cargo de los primeros equipos de la Unión Deportiva Española y el Audax Italiano.

No fue casualidad que el encuentro fuera protagonizado por dos clubes de colonia. En ese entonces los migrantes europeos ya estaban asentados en el país y habían organizado instituciones que fueron ampliamente aceptadas por la sociedad.

Sin ir más lejos, ambos equipos gozaban de una más que respetable popularidad.

Ese 10 de mayo la capacidad de 5 mil personas estaba copada.

Los aficionados presenciaron primero un encuentro preliminar disputado por los equipos B de españoles e itálicos.

Luego vino el plato fuerte. El que interesaba a todos los asistentes. El duelo entre los equipos A de la Unión Deportiva Española y Audax Italiano.

La prensa de la época reflejó así la importancia del partido:

“El encuentro de fondo, a cargo de los primeros equipos, es esperado con gran entusiasmo por todos los aficionados, especialmente por los admiradores de ambos conjuntos, porque cada vez que se han encontrado frente a frente han desarrollado un juego en todo momento interesante y al mismo tiempo caballeroso y científico, lo que les ha dado justa fama y prestigio, colocándolos como los más poderosos conjuntos livianos de la capital.

“El Audax Italiano se presentará al lance prestigiado por su brillante campaña deportiva, en la cual ha conquistado el honroso título de campeón de Santiago, después de vencer en buena lid a sus tenaces y aguerridos competidores y dispuesto a mantenerlo frente a su rival de hoy, tal vez el más temible que se le haya presentado, pues, de todos es conocida la potencia de su poderosa línea de ataque, la que dirigida por el gran Legarreta ha dado a sus colores muchos y muy sonados triunfos”.

El duelo fue dirigido por el “internado y árbitro oficial, señor Arturo Flores”, uno de los pocos chilenos que ese día pisaron la cancha.

Las alineaciones reflejan lo que en esos tiempos era un mayoritario predominio de los inmigrantes en ambas escuadras:

U.D. Española I: Lapiedra, J. Gondra, Vicuña, Gutiérrez, Mediavilla, Sobarzo, Legarrete, C. Gondra, Iragüen, J. Pardo, Chamorro.

Audax Italiano I: Valpreda, Fruttero, Anglada, Corte, Anglada, Fruttero, Bollo, Brusadelli, Scaglia, Manni, Moccia.

El paso del tiempo ha difuminado esos nombres de la memoria futbolística, pero entonces eran muy reconocidos, pues, según la prensa, “como pueden ver nuestros lectores, entre los componentes de ambos cuadros figuran jugadores de la talla de Anglada, Corte, Moccia, Scala, Pardo, Legarreta, Mediavilla, Lapiedra y otros, los cuales han intervenido con brillo en varias oportunidades en los equipos seleccionados de la capital y provincias”.

El partido fue digno de la inauguración del Santa Laura.

Hubo bravura y pundonor, dos adjetivos muy en boga en la prensa deportiva de la época. El triunfo favoreció 1-0 a Audax Italiano. Ello le significó llevarse a sus vitrinas un trofeo donado por don Guillermo Gellona y 11 medallas de oro entregadas por la Unión D. Española.