¿2023, retorno u obituario del rock?

En este artículo repasamos algunos insignes retornos musicales que pueden parecernos o no memorables, según sus propias circunstancias.

Por RODRIGO CABRILLANA / Fotos: ARCHIVO

En una época llena de polémicas y debates acerca de los numerosos géneros que predominan en la industria de la música popular contemporánea, el rock en los últimos meses, tanto a nivel nacional como internacional, ha experimentado significativos regresos que han refrescado la escena ante un panorama en que, precisamente, esta categoría musical se encuentra bastante desamparada y ausente de festivales, conciertos, lanzamientos y eventos varios.

Hace unos días se anunció el cartel de Lollapalooza Chile y la pregunta nuevamente surgió entre quienes asistimos regularmente a este tipo de shows: ¿Dónde quedó el rock? Años atrás era frecuente apreciar carteles con bandas destacadas del circuito internacional como Pearl Jam, Foo Fighters, Queens of the Stone Age, Soundgarden, Franz Ferdinand o incluso con memorables y hasta ya clásicos solistas como el ex Led Zeppelin, Robert Plant, o el ex frontman de The White Stripes, Jack White.

Pero, en la actualidad eso es cada vez más insuficiente y el resurgir de las bandas del pop punk de los 2000 o del nu metal de fines de los ’90 son las invitadas a apoderarse de los cabezas de cartel de este tipo de festivales que llevan en nuestro país más de una década, y a autodenominarlas como rock, cuando en teoría no lo son.

Sin embargo, hay una experiencia en particular que ha desempolvado estos sonidos de guitarras eléctricas, bajo y batería, los ha devuelto a la contingencia noticiosa musical de estos días, y que tiene que ver con distintos tipos de regresos que han acontecido últimamente en la industria del rock, en lo que respecta a bandas clásicas, y también en la forma en cómo éstas se están haciendo presentes entre las audiencias.

En primer lugar, tenemos los regresos eventuales y casi anecdóticos, como, por ejemplo, Talking Heads, la banda estadounidense encabezada por David Byrne, quienes después de más de veinte años volvieron a estar juntos en el contexto de un panel de preguntas para el festival de cine de Toronto, Canadá.

La agrupación no realiza conciertos prácticamente desde los años ’80, y no se reunían desde su inducción al Salón de la Fama del Rock & Roll en 2002, pero el hecho de un retorno ocasional siempre alimenta las expectativas de los fans de volver a apreciar su repertorio en directo, después de tanto tiempo. ¿Qué pensarán Byrne, Chris Frantz, Tina Weymouth y Jerry Harrison?

En segundo lugar, tenemos los regresos ayudados por la tecnología, como es el caso de The Beatles, donde dos de sus integrantes principales están fallecidos, pero que el desarrollo de la inteligencia artificial ha sido un punto a favor para desarchivar viejos registros, limpiar las grabaciones, y que los integrantes supervivientes puedan conseguir una buena producción de las canciones, grabando nuevas partes, completando los temas y logrando una buena mezcla y masterización de las piezas. Aunque en teoría, es sólo una canción: “Now and Then”, pieza original que contaba con la voz de Lennon y su piano, y para la cual Harrison había grabado algunas partes de guitarra en la reunión de mediados de los ’90 de “los 4 de Liverpool”, cuando se llevaba a cabo el proyecto “The Beatles Anthology”.

Comenta el escritor de literatura musical Fabio Salas, acerca de este regreso coyuntural: “Creo que la inteligencia artificial ha realizado una resucitación sonora del sonido original del cuarteto hacia el final de su carrera. En realidad, lo que se escucha de ese tema, ‘Now and Then’, ¡son los Beatles! y me asombra el alcance de lo que puede lograr esta inteligencia artificial, ya sea para validar una operación sonora que en la época de ‘Anthology’ habría sido nada más que un pegoteo tecnológico como son esos dos singles de esa época, ‘Free as a Bird’ y ‘Real Love’, pero aquí no parece existir aquello. Porque es realmente un procesamiento sonoro impresionante. Ya que este nuevo single de los Beatles rescata un poco el espíritu tardío de la música del cuarteto, con esas cuerdas que suenan como ‘Strawberry Fields Forever’, pero a la vez también como un tema que trasunta cierta melancolía muy Lennon, además de las melodías típicas de McCartney”.

Y agrega: “En tanto, el video realizado por Peter Jackson, recupera un poco el imaginario clásico de este cuarteto, audiovisualmente hablando. Y creo que con este single se puede dejar a los Beatles descansar en paz, sobre todo con su legado musical, el que perdure por sí sólo, como ha venido siendo desde el año ’70. Ya que no hay que seguir refundando una historia sobre la base tecnológica desde la inteligencia artificial. Porque es la inteligencia artificial la que debe estar al servicio de la música, y no la música al servicio de ella”.

Paul McCartney participó en la grabación del nuevo disco de los Rolling Stones.

En tercer lugar, tenemos los regresos discográficos, como es el caso de The Rolling Stones, que este 2023 presentó un nuevo álbum de canciones originales, después de más de quince años de no exhibir material propio. El disco titulado “Hackney Diamonds” se percibe muy pulcro, donde las guitarras de Richards y Wood suenan muy diáfanas, la voz de Jagger como nunca provocadora, y donde las baterías son concebidas por los registros del recientemente fallecido Charlie Watts y también por su contundente sucesor, Steve Jordan.

Sin embargo, son igualmente las colaboraciones las que le dan una valoración especial a este registro, entre las que destaca la del mismísimo Paul McCartney, que grabó partes de bajo para “Bite My Head Off”, uno de los tantos cortes interesantes del disco.

Fernando Blanco, destacado escritor y músico de rock argentino, estima que “Paul colaborando con los Stones me parece una maravilla, me parece bárbaro, quién iba a pensar que tipos mayores de 80 años se iban a juntar e iban a seguir haciendo un buen rock & roll. La verdad es que el tema está increíble y Paul hace un muy buen trabajo, sobre una linda canción potente de los Stones, y donde Paul le agrega más fuerza aún con un bajo ‘fuzz’, que es ese efecto distorsionado que tiene el bajo, que nos recuerda un poquito cuando McCartney lo usó, por ejemplo, en ‘Mean Mr. Mustard’ o en aquel ‘Think for Yourself’ de Rubber Soul. Que es ese sonido distorsionado que está buenísimo. Yo celebro esta parte del disco de los Stones, y que además está rebueno casi todo”.

Por último, quedaría resaltar las reuniones emblemáticas en Chile de grupos bastante reconocidos en el canon del rock nacional como son Los Tres y Los Bunkers, que coincidentemente provienen de Concepción, ciudad muy asociada con el surgimiento de un cierto tipo de música popular, pero que más allá de eso, restauran nuevamente la escuela del ya clásico rock británico, que muchas de las bandas locales tomaron como una influencia directa al momento de componer sus canciones, donde combinan esos sonidos también con otras músicas más regionales, creando una especie de rock chileno que se distingue por esta fusión imperfecta de distintos estilos.

En fin, es el viejo sonido del rock & roll, que nunca deja de resonar en nuestros altoparlantes, pero que también en los últimos años no se ha renovado con tanta facilidad, al menos para la escena privilegiada del mainstream, porque en el under siempre están pasando cosas que probablemente la prensa tradicional no deja registro.

No obstante, Pancho Molina, baterista histórico del retornado grupo Los Tres, en una conversación durante marzo de 2022 es bastante concluyente con su opinión: “Como que el rock está en baja total, no hay rock, en mi cabeza no escucho el rock. No lo logro escuchar, o sea, yo soy rockero: Velvet Underground, Led Zeppelin, el rock ’90 para abajo me encanta. Lo busco, pero cuando la música no está ahí pasando en la masa, no te llega, y no escucho nada de rock hace mucho en la gente. Escucho solamente hip hop, jazz y reggaetón, no hay rock”.

¿Qué más podríamos agregar? ¿Estamos en presencia de la muerte del clásico rock & roll? Juzgue usted…