Estados Unidos rompe récord de armas confiscadas en aeropuertos

Durante el año pasado fueron interceptadas en promedio unas 18 pistolas o revólveres por día.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

Un récord de 6.542 armas (casi 18 por día) fueron interceptadas en la seguridad de los aeropuertos estadounidenses durante el año 2022. Con la excepción de 2020, interrumpido por la pandemia, el número de armas decomisadas en aeropuertos del país ha subido desde 2010.

Una mujer que volaba el año pasado desde el aeropuerto de Filadelfia se acordó de meter en su bolso bocadillos, medicamentos recetados y un teléfono móvil. Pero lo más importante fue lo que olvidó sacar: una pistola calibre 380 cargada en una funda negra.

El arma fue incautada por la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). “Lo que vemos en nuestros puestos de control refleja realmente lo que estamos viendo en la sociedad, y en la sociedad hay más gente que lleva armas de fuego en la actualidad”, dijo el administrador de la TSA, David Pekoske.

Los expertos no creen que se trate de una epidemia de aspirantes a secuestradores (casi todas las personas interceptadas afirman haber olvidado que llevaban un arma encima), pero hacen hincapié en el peligro que puede suponer incluso una sola pistola en las manos equivocadas en un avión o en un puesto de control.

Suele ocurrir más en los aeropuertos más grandes, en zonas con leyes más favorables al porte de armas, según Pekoske. La lista de los 10 aeropuertos con más interceptaciones de armas en 2022 incluye Dallas, Austin y Houston, en Texas; tres aeropuertos en Florida; Nashville, Tennessee; Atlanta; Phoenix, y Denver.

Pekoske no está seguro de que la excusa del “se me olvidó” sea siempre cierta o si se trata de una reacción natural al verse atrapado. En cualquier caso, es un problema al que hay que poner fin.

Cuando el personal de la TSA ve lo que cree que es un arma en la máquina de rayos X, suele detener la cinta para que la bolsa permanezca dentro de la máquina y el pasajero no pueda acceder a ella. Entonces llaman a la policía local.

Las consecuencias varían en función de las leyes locales y estatales. Pueden detener a la persona y confiscarle el arma. Pero a veces se les permite entregar el arma a un acompañante que no vuele con ellos y seguir su camino. Las armas descargadas también pueden introducirse en las maletas facturadas, siempre que se sigan los procedimientos adecuados. A la mujer de Filadelfia se le confiscó el arma y se le impuso una multa.

Esas multas federales son la herramienta de la TSA para castigar a quienes llevan un arma a un puesto de control. El año pasado, la TSA elevó la multa máxima a 14.950 dólares como medida disuasoria. Los pasajeros también pierden su estatus PreCheck -que les permite saltarse algunos tipos de controles- durante cinco años.

Los pasajeros también pueden perder su vuelo, así como su arma, pues si los funcionarios federales pueden demostrar que la persona pretendía introducir el arma más allá del puesto de control, en lo que se denomina la zona estéril del aeropuerto, se considera un delito federal.