El periodismo está de duelo: mueren Eduardo Ravani y Alipio Vera

Tras una larga batalla con el cáncer, falleció una de las figuras clave de la televisión chilena. Mientras que, debido a múltiples infartos, dejó de existir uno de los fundadores del emblemático programa “Informe Especial”.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS Y EL ÁGORA / Fotos: ARCHIVO ATON

Recuerdo como si fuera hoy las noches en que daban el “Japenning con Ja”, la risa que provocaba en mi padre y la distancia que generaba en mi madre. Al revisar algunos capítulos -cuando comenzó el programa, en abril de 1978, claramente yo no había nacido- veo cómo ha pasado el tiempo y la muerte de Eduardo Ravani marca el fin de una época y esperemos que el comienzo de otra. No exagero: lo que era Chile en los noventa, todo ese período tan extraño y pseudodemocrático de la transición, era tamizado desde el humor y la exageración absoluta de los actores del “Jappening con Ja”.

Eduardo Ravani, cuyo nombre completo era Pío Eduardo Apolo Ravani Vergara, fue periodista y uno de los fundadores de Televisión Nacional de Chile. Es decir, su trabajo sigue vivo, aunque desde un lugar totalmente distinto al inicial. Las cosas evolucionan o se distorsionan, depende del espectador, que siempre está inventado de antemano. Da la impresión de que no podemos salir del simulacro y todo tiempo pasado fue, por terrible que haya sido, más genuino. De todas formas, hay que fraguar un presente verdadero, porque en el presente no hay vacaciones ni agenda que resista por mucho tiempo.

Ravani también trabajó en “Cachureos” y en el Festival de Viña del Mar. También vale recordar “Dingolondango” (1976), que tal vez fue la simiente del añorado “Jappening con Ja”, donde el “señor Zañartu” y el clásico dirigente vecinal colocolino -«El Indio», del sketch «La Pobla»- fueron personajes que marcaron la historia de la televisión chilena, pero sobre todo el humor, la inteligencia del pueblo, que no deja de reír y hablar de manera enrevesada. Chile brilla como una explosión.

También cabe recordar que en el centro del trabajo de Eduardo Ravani estaba la amistad con Fernando Alarcón y Jorge Pedreros. En sus memorias “Con Ja y sin Ja”, repasa su vida laboral, que es una buena porción de la historia política de Chile (por no decir de la historia humorística del país), donde señala lo siguiente: “Desde ese punto de vista sí creo que fuimos utilizados y pasamos a ser tontos útiles, sin quererlo ni desearlo, porque nosotros tratamos de ser apaciguadores del dolor, de las penas compartidas y de la angustia permanente”. Más claro echarle agua.

Se va un grande del humor y una suerte de institución de las comunicaciones y la amistad. Es de esperar que la valoración de su trabajo se traduzca en trabajos con contenido y conciencia crítica, que su legado no se vaya entre homenajes. Chile tendrá que encontrar la forma de reír desde los lugares incómodos y asimilar estas herencias culturales que tan bien supo representar Eduardo Ravani y compañía.

A Alipio Vera también se le recordará por los programas culturales sobre Chile, su territorio y su gente.

A LOS 77 FALLECIÓ ALIPIO VERA

Un poco más tarde se confirmó el fallecimiento a los 77 años del reconocido periodista Alipio Vera, quien estaba internado en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, tras ser operado por una serie de infartos.

Vera tenía más de 50 años en el mundo de la televisión, iniciándose en 1969 en TVN en donde reporteó el accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya en la cordillera de los Andes. Además, fue uno de los fundadores del programa «Informe Especial» en 1984.

Recordado por su participación en reportajes en Canal 13, en donde formó parte del departamento de Prensa durante dos décadas, en 2013 le fue conferido el Premio Nacional de Periodismo, además de los premios Nacional de Periodismo Científico, Rubén Darío, Carmen Puelma y el Clark Modet.

 

SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS

Poeta y traductor. Ha publicado “Animal muerto” (Aparte, 2021) y “Po, la constitución borrada” (facsímil digital). Entre otros, ha traducido a John Berryman, Mary Ruefle, Zachary Schomburg y Chika Sagawa. Forma parte del colectivo artístico transdisciplinar Kraken.