50 años del Golpe: la fecha que hace acelerar debate por nuevo proceso constituyente

La intención de algunos sectores políticos es que para el 11 de septiembre del próximo año ya no esté rigiendo la Constitución heredada por la dictadura.

“Sin prisa, pero sin pausa”. De esa forma, ayer el presidente de la Cámara de Diputados, Raul Soto, se refirió a los plazos que la clase política establecería para discutir el nuevo proceso constituyente, que se abrió tras la victoria del rechazo en el Plebiscito del domingo pasado.

Una postura de la que parece coincidir la mayoría de las voces en el Congreso, lugar en el que ayer se realizó la primera reunión oficial entre los partidos con representación legislativa y el Gobierno, para dar curso a las conversaciones que definirán el mecanismo con el cual se redacte una nueva propuesta constitucional.

Tras la cita, la nueva ministra de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), Ana Lya Uriarte, planteó que La Moneda no establecerá plazos para este debate. De hecho, por ahora no hay sobre la mesa una especie de carta Gant respecto de cómo ir avanzando y sólo está definida una nueva reunión para el lunes próximo.

Sin embargo, en el horizonte aparece una fecha clave que podría acelerar las tratativas: el 11 de septiembre de 2023, cuando se cumplan 50 años del golpe militar en Chile. No son pocos los que ven esa fecha como la más representativa para dejar atrás la constitución heredada por Pinochet, y que ya exista en nuestro país una nueva Carta Magna.

Una de esas voces, incluso, es la de la debutante ministra del interior, Carolina Tohá, quien semanas antes de asumir, sostuvo en una entrevista que no le gustaría que se cumpla medio siglo desde el Golpe y que en Chile se mantenga la actual Constitución.
“Cómo vamos a llegar a los 50 años del Golpe, con la Constitución de Pinochet… yo me niego a contar esa historia», dijo en esa oportunidad.

Sobre la mesa ya está la propuesta que hicieron el Partido Socialista y el PPD respecto de cómo avanzar en este proceso. En el cronograma que dieron a conocer los partidos más importantes del Socialismo Democrático, se estima que la nueva Constitución podría promulgarse en septiembre antes del 11.

En el documento que sociabilizaron el martes pasado, establecen que “el plazo de trabajo de la nueva Convención debe ser de un máximo de 6 meses y que su propuesta sea sometida a un plebiscito de salida, a celebrarse un mes después. Ello permite que cuando se conmemoren los 50 años del Golpe, en septiembre de 2023, tengamos una nueva Constitución democrática, que simbólicamente exprese el cierre de ese ciclo”.

El itinerario constitucional propuesto por el PS y PPD, llama a realizar elecciones de constituyentes en noviembre (con el mismo padrón electoral del plebiscito del 4 de septiembre), que la convención se instale en enero (utilizando el mismo reglamento de la Cámara de Diputados o del Senado para evitar que esa discusión se dé al interior del organismo), que sesione durante seis meses, que el plebiscito de salida se realice en agosto y que en septiembre se promulgue la nueva Constitución.

Socialismo Democrático también propuso que los nuevos constituyentes sean totalmente electos en lista nacional, que sean 100 miembros, con independientes, pero al interior de los partidos políticos y con escaños reservados proporcionales a la votación que adquieran.