A 35 años de la muerte de Ramón Valdés: ¿qué significaba la frase «yo le voy al Necaxa»?

El actor, que interpretó a don Ramón en la serie «El Chavo del Ocho», falleció el 9 de agosto de 1988 producto de un cáncer al estómago.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

El 9 de agosto de 1988, y producto de un cáncer al estómago, fallecía en Ciudad de México Ramón Valdés, el recordado actor que interpretó a don Ramón en la serie «El Chavo del Ocho» en los años 70.

El personaje pasó a ser un símbolo de la cultura popular mexicana y mundial, debido sus frases, los golpes que recibía de doña Florinda, costumbres y trato con los niños -El Chavo y Quico- quienes lo hacían rabiar en más de una ocasión.

Don Ramón era un padre soltero (de la Chilindrina), que vivía en la vecindad y le debía 14 meses de renta al dueño del departamento, el señor Barriga. Se caracterizaba por no trabajar y por tener algunos empleos esporádicos, como vendedor de churros, entrenador de fútbol americano, boxeador, carpintero, vendedor de globos, peluquero, yesero, lechero y artista callejero, entre otros.

También tenía frases características, como «no te doy una nomás porque…» (después de golpear al Chavo), «si serás, si serás», «no hay trabajo malo, lo malo es tener que trabajar» y «yo le voy al Necaxa».

Sobre esta última, que está relacionada con el equipo de fútbol mexicano, existen algunas dudas sobre su origen. Para entenderlo, hay que revisar la historia del cuadro, que se fundó en 1923 y desapareció 20 años después.

A mediados de los 50 volvió y en 1971 el club fue vendido a un empresario español, que decidió cambiarle el nombre a «Toros del Atlético Español», hecho que provocó el repudio de sus hinchas.

Para demostrar fidelidad al antiguo nombre, los fanáticos decían «yo le voy al Necaxa», frase que ocupaba don Ramón para demostrar su hombría.

Por ejemplo, el papá de la Chilindrina ocupó ese dicho cuando pensó que el profesor Jirafales estaba enamorado de él, en el momento que este último sólo buscaba un consejo para declararse a Doña Florinda.

Tan impregnado está su nombre con el Necaxa, que el equipo, a principios de este 2023, le rindió un homenaje: los jugadores salieron a la cancha con su sombrero de jeans característico.