Aceleran proyecto de Ley de Uso de Fuerza

Trascendió que, como consecuencia de los asesinatos en Cañete, el gobierno acelerará la promulgación de la ley, para lo que se suspendería la semana distrital.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

El gobierno espera poner extrema urgencia a la ley que busca actualizar las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF). El proyecto complementa la actual Ley Naín Retamal.

A grandes rasgos, se busca normar el uso de la fuerza para el personal de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública. Y también de las Fuerzas Armadas cuando, excepcionalmente, acuden a tareas de resguardo del orden público.

En su formulación, busca tomar los actuales estándares del uso de la fuerza ya existentes en nuestro país, actualizarlos e incorporar las recomendaciones de distintos organismos internacionales al respecto.

Además, establece como eximentes la legítima defensa y el cumplimiento del deber, en concordancia con la recientemente aprobada Ley Naín Retamal.

Para acelerar el proceso, extraoficialmente se informó que se suspendería la semana distrital parlamentaria, contemplada para esta semana.

Los principios de este proyecto de Ley son los siguientes:

Principio de legalidad: La acción que realicen debe efectuarse dentro del marco de la Constitución Política de la República, la ley y los tratados internacionales en materia de derechos humanos ratificados por Chile y que se encuentren vigentes, y debe efectuarse atendiendo un objetivo legítimo.

Principio de necesidad: Solo se podrá utilizar la fuerza cuando sea estrictamente necesaria para el cumplimiento del deber. El personal utilizará, en la medida de lo posible, medios no violentos antes de recurrir al uso de la fuerza y armas de fuego, las que solo podrán utilizarse cuando otros medios menos lesivos resulten ineficaces o no garanticen el logro del objetivo legítimo.

Principio de proporcionalidad: El tipo y nivel de fuerza empleada debe determinarse en atención al grado de resistencia o agresión, la que nunca deberá ser excesiva en relación al objetivo legítimo que se pretende alcanzar. El tipo y nivel de fuerza empleada deben, en todo caso, asegurar la superioridad del personal y resguardar su seguridad y la de terceros.

Principio de responsabilidad: El uso de la fuerza, fuera de los parámetros permitidos, conlleva las responsabilidades individuales por las acciones y omisiones incurridas y, cuando corresponda, la responsabilidad de los mandos.

Principio de racionalidad: Constituye uso racional de la fuerza el ejercicio adecuado de ésta, apreciando la realidad de las circunstancias al momento de los hechos, conforme al lugar y contexto de los mismos, y teniendo en cuenta todos los principios anteriores. El examen de racionalidad no requiere igualdad de los medios empleados.