Adiós Tina Turner, la abuela predilecta del rock

Tenía 83 años y se hizo famosa por su voz que se paseaba por tres octavas y sus movimientos subyugantes sobre el escenario.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

La cantante Tina Turner, considerada la reina y la abuela del rock, falleció este miércoles a los 83 años cerca de Zurich, Suiza, según anunció su portavoz en un comunicado.

“Tina Turner, la ‘Reina del rock ‘n’ roll’, murió en paz hoy a la edad de 83 años, después de una larga enfermedad en su casa en Kusnacht, cerca de Zurich”, dice el comunicado.

Turner, la poderosa cantante de soul y rock que con su poderosa voz de tres octavas y cinco notas (B2 a G6) dominaba los escenarios acompañada de movimientos sensuales, lidiaba desde 2013 con diversos problemas de salud, desde un derrame cerebral, hasta cáncer intestinal e insuficiencia renal.

Su legado incluye una carrera que abarcó seis décadas, en la que alcanzó tal altura que fue considerada en el Salón de la Fama del Rock and Roll, tras brillantes décadas entre 1970 y 1990.

Tenía una voz maleable y versátil, y podía soltar un gruñido de rock abrasador, o sumergirse en su registro más bajo y cantar blues ahumados o números de R&B aterciopelados. Como la ágil intérprete vocal que era, también hizo suyas canciones emblemáticas de otros: añadió un tono de anhelo y desesperación a “Come Together”, de The Beatles, y añadió un toque más country a “Honky Tonk Women”, de The Rolling Stones.

Su canción estrella, una ardiente transformación de la relajada “Proud Mary” de Creedence Clearwater Revival, se convirtió en un escaparate de su sensual voz soul y su ronco aullido rock. Con esta última canción, Turner ganó su primer Grammy a la mejor interpretación de R&B por un dúo o grupo vocal. Ganaría ocho Grammys en total, incluido el de mejor interpretación vocal femenina de rock durante tres años seguidos en la década del ’80.

Frente al micrófono, Turner vibraba con sensual energía, y poseía una elasticidad natural que le permitía un baile ágil, pero poderoso.

Con su peluca de puntas y sus minifaldas que mostraban sus legendarias piernas, Turner también se convirtió en uno de los primeros íconos de MTV, llegando con fuerza comercial a los ’90, sobre todo gracias a la película biográfica de 1993 “What’s Love Got to Do With It”, basada en su autobiografía de 1986.

La cantante, que se trasladó a Suiza en 1995, empezó a disminuir su carga de trabajo a finales de los 90, y acabó retirándose tras una gira por su 50 aniversario en 2009.

Nacida como Anna Mae Bullock el 26 de noviembre de 1939, Tina creció en la zona rural de Nutbush, Tennessee, pero también pasó temporadas en Knoxville, ya que sus padres se trasladaron allí por motivos de trabajo. Durante su infancia, mantuvo una relación distante con su padre, que abandonó a la familia cuando ella tenía 13 años, y con su madre. El canto le salió de forma natural y se convirtió en su gran consuelo, para alegría de todos los que la llevaron al estrellato y que hoy lloran su partida.