Afganistán: talibanes cierran puerta de las universidades a las mujeres

Hace unos meses, el gobierno fundamentalista les había prohibido a las niñas de ese país estudiar en la educación secundaria.

Por EL AGORA / Foto: ARCHIVO

Las medidas de mayor liberalismo prometidas por el régimen talibán de Afganistán, luego que Estados Unidos entregara el control de ese país, se siguen cayendo a pedazos. Este martes, el gobierno fundamentalista publicó un decreto que les prohíbe a las mujeres asistir a la universidad.

Hace un año, aproximadamente, el gobierno de los talibanes había prohibido a las niñas tener acceso a la educación secundaria.

La medida, que fue de inmediato comunicada a las universidades del sector público y privado que existen en el país, entra en vigor con efecto inmediato.

Los islamistas habían prometido en varias ocasiones que permitirían la educación de las jóvenes una vez que encontraran un modelo de enseñanza que se adecuara a la sharía o ley islámica. Ante la pasividad mundial, sin embargo, países como Afganistán e Irán vienen tomando medidas tan dictatoriales como misóginas y crueles.

Estas restricciones se suman a otras en un continuo retroceso de los derechos humanos para las mujeres, como la segregación por sexos en lugares públicos, la imposición del burka o la obligación de ir acompañadas de un familiar masculino en trayectos largos.

«Me invade la ira, la desesperanza, una sensación de impotencia y culpa. Ningún paso adelante y un retroceso tan inmenso para Afganistán en los últimos 16 meses. Tenemos que encontrar formas nuevas y creativas de mantener la luz encendida, para que la lucha continúe», publicó en Twitter la activista afgana Shaharzad Akbar.

Hace escasamente dos meses que miles de jóvenes de todo el país presentaron las pruebas para los ingresos a las universidades, lo que suponía para miles de mujeres una de las últimas oportunidades para acceder a la educación superior.

La Organización de las Naciones Unida (ONU), criticó la decisión de los talibanes, expresando que se trata de un movimiento «muy inquietante» y que supone «otra promesa rota» por parte de las autoridades de facto del país.