Ángel Guillermo Hoyos: poca historia como jugador

El actual entrenador de Universidad de Chile tuvo un paso como jugador con bastante más pena que gloria por el plantel de Everton en 1991. Y eso que provenía de Boca Juniors y Gimnasia y Esgrima de La Plata.

Independientemente de lo que ocurra al finalizar el presente torneo de Clausura, la afición de Universidad de Chile quedará con la satisfacción de haber tenido en la banca a un trabajador destacado en la dirección técnica, estudioso del fútbol en todos los detalles y que sin duda fue de menos a más en términos de relacionarse con la exigente hinchada azul.

Ángel Guillermo Hoyos (nacido en Argentina en 1963) tuvo un olvidable paso como jugador en Chile, en la campaña 1991 de Everton de Viña del Mar, cuando los viñamarinos intentaron remecer el mercado de contrataciones con la llegada de un ignoto mediocampista que traía como antecedente el haber defendido los años precedentes las camisetas de Boca Juniors y de Gimnasia y Esgrima de La Plata, además de registrar un paso por el fútbol español (Real Madrid Castilla).

Sin embargo, la constante preocupación por dolencias crónicas en las piernas (tobillos y rodillas) hizo que la flamante contratación de los “ruleteros” no luciera en cancha sus pergaminos. El aporte del actual entrenador de la “U” se redujo a un partido, ni siquiera por torneo nacional, solo de Copa Chile.
Así, en la sexta fecha del grupo B, Everton recibió a Unión La Calera, con mínima opción de asegurar el primer lugar de su grupo, pero con la opción de que con un triunfo se asegure un cupo en octavos de final del certamen, como mejor segundo.

Sin embargo, nada de eso ocurrió, pues el encuentro entre viñamarinos y cementeros se resolvió con un olvidable cero a cero, ante poco más de tres mil personas en Sausalito. Para la estadística, quedó que ese 21 de abril Ángel Guillermo Hoyos jugó su único partido en nuestro país.

Las lesiones lo relegaron a la intrascendencia en aquel Everton y esa temporada la terminó jugando en Chacarita Juniors, donde nuevamente las lesiones no le permitieron rendir. Años después, la carrera del actual adiestrador azul se encauzó en la dirección técnica, donde hizo varias temporadas en el fútbol griego, interrumpidas por un brillante 2011 que lo vio coronarse por única vez en el profesionalismo, defendiendo a Bolívar.
Entre tanto, estuvo su formación en La Masía, la casa de talentos del Barcelona, donde conoció la estrategia de manos de Pep Guardiola y observó en vivo la formación del talento de Lionel Messi, con quien cultiva una amistad hasta hoy.

Ángel Guillermo Hoyos