Armada española se decide por los drones

El órgano de defensa inició un progresivo proceso de adquisición de vehículos no tripulados para sus tres ramas.

Por EL ÁGORA / Foto: TWITTER

La Armada española inició un progresivo proceso de adquisición de naves no tripuladas para sus ramas terrestres, aéreas y submarinas.

Y para impulsarlo, participa en ejercicios de experimentación operativa a nivel nacional, así como con otros países y con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El objetivo es ser “plenamente conscientes” de las capacidades que aportan estos drones y, a la vez, orientar a la industria española de defensa sobre los requisitos y necesidades en este campo, informó la Armada.

Este año, el ejercicio Flotex-23, el más importante de la Flota, y que se desarrolló entre el 5 y el 16 de junio en el Mediterráneo occidental, incluyó cuatros vehículos no tripulados, todos ellos diseñados por empresas españolas, lo que representa un ejemplo del apoyo mutuo de la Armada y la industria de defensa española para el desarrollo tecnológico.

El operativo contó, además, con más de 4.500 efectivos, 21 buques, un submarino, 18 aeronaves y 80 vehículos de Infantería de Marina. Participaron, además, unidades de Canadá, Francia, Grecia, Italia, Letonia, Portugal, Turquía y Estados Unidos.

El capitán de corbeta Fernando Quirós, del Estado Mayor de la Armada, informó que la marina española lleva dos años experimentando cómo integrar drones en las operaciones navales convencionales, y que “no quiere quedarse atrás en los nuevos avances tecnológicos en el campo de los drones, como son la potenciación de la capacidad de operar de manera autónoma o la aplicación de la inteligencia artificial”.

Añadió que “desde la Armada tenemos interés en experimentar para saber qué pueden aportar, cómo se pueden utilizar y empezar a concienciar a las dotaciones de que el futuro va por ahí”.

Entre las ventajas que se han observado, Quirós destacó “que son capaces, mediante sensores, de detectar objetivos a distancia del barco y que, al no ser tripulados, se pueden dedicar a acciones que entrañen un determinado riesgo sin exponer vidas”.