Asia impulsará el crecimiento económico mundial

El FMI pronostica que sólo China e India, en conjunto, generarán este año la mitad del desarrollo a nivel global.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó del 4,3 al 4,6 por ciento la previsión de crecimiento económico de la región de Asia-Pacífico este año, debido a la recuperación de China una vez levantadas las restricciones por la pandemia de covid-19.

La previsión del FMI en su último informe es tres décimas más alta que la formulada el pasado octubre por el organismo y ocho décimas más del 3,8 por ciento alcanzado en 2022 por la región, que contribuirá este año al 70 por ciento del crecimiento económico mundial, un porcentaje mucho mayor al de los últimos años.

La situación en Asia y el Pacífico es relativamente buena, dentro del contexto más sombrío de la accidentada recuperación de la economía mundial.

“En nuestras últimas perspectivas económicas regionales se describen la resiliencia de la región más dinámica del mundo y los importantes desafíos que enfrentan sus autoridades. Se pronostica que el crecimiento en Asia y el Pacífico se acelere a 4,6% este año, desde 3,8% el pasado año”, señala el FMI.

Agrega que “el principal fenómeno ha sido la reapertura de China, donde el aumento del consumo está impulsando el crecimiento en la región, pese al debilitamiento de la demanda en el resto del mundo”.

Y destaca que entre los riesgos para las perspectivas figuran los efectos indirectos de un endurecimiento de la política monetaria mayor de lo previsto en Estados Unidos y las perturbaciones en las cadenas de suministro asociadas con la fragmentación geoeconómica.

Advierte, no obstante, que “a corto plazo, deberá mantenerse el endurecimiento de las políticas monetarias y fiscales para reducir la inflación de forma duradera hasta las metas de los bancos centrales y estabilizar la deuda pública. Para gestionar los shocks mundiales, se necesitará una respuesta de política económica integrada que utilice todas las herramientas disponibles”.

Si bien los sistemas financieros de Asia no han experimentado impactos importantes tras la reciente turbulencia bancaria en Estados Unidos y Europa, se deben seguir vigilando con atención, dado el elevado apalancamiento de los hogares y las empresas.

A más largo plazo, se prevé que la economía china, que ha sido el principal motor de crecimiento regional y mundial durante décadas, se ralentice considerablemente ante los factores demográficos desfavorables y la desaceleración de la productividad.

“La región debe dar prioridad a las reformas estructurales que impulsen el crecimiento a largo plazo, como por ejemplo mediante la innovación y la digitalización, además de acelerar la transición a la energía verde”, concluye el organismo.