Audax se dio el gusto frente al “Fórmula 1” de Mario Salas

El elenco itálico, que no vencía a Colo Colo desde 2014, esta vez lo derrotó merecidamente por 2-1 en un tristemente desierto Estadio Nacional. El auto poderoso y de alta gama que declaró tener el técnico albo sigue sin aparecer, entre otras cosas porque tiene muchas piezas de auto de karting.

Por EDUARDO BRUNA

Audax Italiano, que no podía vencer a Colo Colo desde mediados de 2014, y que había visto pasar once encuentros sin poder abrazarse ante los albos, esta vez se dio el gusto en forma justificada y absolutamente inapelable, para llevarse el triunfo por 2-1 en las desiertas tribunas del Estadio Nacional. ¿A dónde va nuestro campeonato con estas asistencias más propias de una liga amateur?

Mientras para el elenco itálico es la segunda victoria consecutiva, tras ganarle a Cobresal en el debut y luego quedar el partido trunco frente a Coquimbo, en el norte, para el Colo Colo de Mario Salas es la segunda derrota consecutiva. Y si eso ya es preocupante, mucho más lo es lo mal que juega el “Cacique”, un cuadro permeable defensivamente, escasamente fluido en su juego y con una carencia de gol que llama la atención.

Nos pareció siempre desafortunada la frase de Salas, quien, comentando el plantel de que iba a disponer para esta temporada, señaló que tenía todo un Fórmula 1. Porque el promocionado coche, de poderoso rendimiento y alta gama, sigue sin aparecer por ninguna parte. Ni siquiera en esos dos encuentros finales por la Copa Chile, en que primero dejó en el camino a Universidad Católica en una infartante definición a penales, para luego derrotar en la final a la U, por 2-1.

En la fecha anterior, Cobresal ya había desnudado las muchas debilidades de este equipo. Y Audax Italiano no hizo más que ratificarlas, golpeando a Colo Colo en los momentos clave para luego, a favor del 2-0 con que concluyó la primera etapa, dejar que se viniera para sorprenderlo y terminar de liquidarlo con algún teórico contragolpe.

Para decirlo pronto, este Fórmula 1 de Mario Salas tiene muchas piezas de auto de karting. Traducido al fútbol, jugadores que no dan el ancho y que poco tienen que hacer en Colo Colo. Dicho más claramente aún, en el “Cacique” de mejores épocas difícilmente hubieran sido suplentes. Y como no se trata de tirar la piedra y esconder la mano, entre ellos podemos mencionar a De la Fuente, Provoste, Parraguez y Véjar, aparte de lo mal que viene jugando Insaurralde.

Pero tal vez ingenuamente convencido de su analogía, Salas, teniendo disponibles a Mouche y a Blandi, mandó a la cancha prácticamente el mismo equipo que había fallado en El Salvador, con la única diferencia que excluyó a Carmona por Provoste, para cumplir con la norma del Sub 21, e incluyó a Suazo por un Véjar que no había justificado para nada su titularidad.

Desde el comienzo del partido Audax Italiano se vio un equipo mucho mejor trabajado y más afiatado ante un Colo Colo que volvió a mostrar una actuación poco convincente de dos que venían siendo importantes: Bolados y Valencia. Baste decir que, al minuto de juego, Cortés y Barroso abortaron con dos intervenciones más que oportunas el primer gol itálico.

Marcándole le salida, el elenco itálico aproblemaba a un Colo Colo que, o la rifaba dividiendo el balón, o la perdía reiteradamente en la salida, y no en zonas neutras precisamente. Aparte de marcar en una forma horrorosa, el fondo albo es además excesivamente lento, cosa que quedó palmariamente claro en el tanto de apertura. Y cuando el “Cacique” todavía no alcanzaba a reaccionar ante ese cachetazo, Insaurralde se mandó dos errores seguidos que propiciaron el segundo tanto itálico.

Primero le entregó increíblemente la pelota a un rival en la salida y luego, recuperado el balón, permitió que se lo robaran. Ledezma, bien habilitado, aprovechó la gentileza para marcar un segundo gol que podía ser lapidario.

Colo Colo, hasta ese momento, sólo se había perdido un gol increíble, cuando a los 20 minutos Parraguez elevó solo en la boca del arco. Así de pobre fue la producción alba durante esa primera etapa.

Salas, para el segundo tiempo, mandó a la cancha a Mouche y a Blandi. Y como Colo Colo atacó mucho más desde el minuto uno, cabe preguntarse: ¿por qué no jugaron desde el inicio, si ambos estaban en condiciones?

A favor del repliegue itálico, Colo Colo cargó la cancha hacia el arco sur, aunque con mucho más ímpetu que claridad. ¿Mejoró? Claro que sí, entre otras cosas porque era muy difícil, casi imposible, seguir jugando tan mal, pero nunca tuvo esa precisión y fineza que se requiere en el área para sacar partido frente a una defensa que, como la de Audax, estuvo siempre muy aplicada y dispuesta, en último término, a alejar el peligro para cualquier parte.

Y cuando esa defensa expedita llegó a flaquear, apareció el meta Devecchi para ahogar dos o tres veces el grito de gol albo.

Apenas comenzado el torneo, Colo Colo ya mira desde lejos a los punteros. Lo peor: ¿hasta dónde podrá mejorar con Mouche y Blandi partiendo desde el inicio? Dicho claramente, el panorama albo se ve muy poco propicio. Mucho menos si se observa que, la próxima semana, deberá enfrentar nada menos que a Universidad Católica, un equipo que mantiene la solidez de sus últimas dos temporadas.

¿Este Colo Colo en Copa Libertadores? De no producirse un giro de 180 grados en su juego y en su rendimiento, el grupo que conforma lo espera como un simple partiquino.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido válido por la tercera fecha.

Estadio: Nacional.

Público: 1.525 espectadores.

Arbitro: Roberto Tobar.

AUDAX ITALIANO: Devecchi; Bosso, Labrín, M. Fernández (46’ N. Fernández), Torres; Henríquez (76’ Lavandeira), Cabrera, Ledezma; Figueroa (68’ Canales), Holgado, Orellana.

COLO COLO: Cortés; Opazo, Barroso (46´Mouche), Insaurralde, De la Fuente (76’ Véjar); Provoste, Fuentes, Valencia; Bolados, Parraguez (46’ Blandi) y Suazo.

GOLES: Para Audax Italiano, Henríquez a los 39 y Ledezma a los 43’; para Colo Colo, Blandi a los 69’.

Tarjetas amarillas: en Audax Italiano, Orellana y Labrín; en Colo Colo, Fuentes, Provoste y Bolados.