Aumentan penas a ex militares por crimen de colaboradores del ex Presidente Allende

En sentencia definitiva, la Corte Suprema dictó condenas de hasta 40 años por secuestro y homicidio calificado de 23 personas, entre las que se encontraban asesores políticos, miembros del GAP, médicos y economistas.

Por EL ÁGORA / Fotos: PODER JUDICIAL

La Segunda Sala de la Corte Suprema condenó a miembros del Ejército como autores y coautores de los delitos de homicidio y secuestro calificado de 23 colaboradores directos del ex Presidente Salvador Allende, quienes fueron detenidos el 11 de septiembre de 1973 en el palacio de La Moneda, durante el golpe militar.

Entre los víctimas -que fueron fusilados y atacados con granadas en el sector de Peldehue, se encontraban asesores políticos, miembros del dispositivo de seguridad del Presidente Allende (GAP), médicos y economistas, entre otros.

Los ministros Haroldo Brito, Manuel Antonio Valderrama, Jorge Dahm, Leopoldo Llanos y María Teresa Letelier confirmaron las condenas dictadas por la Corte de Apelaciones de Santiago en su fallo de noviembre de 2021 y, además, en sentencia de reemplazo, elevó las penas y revocó absoluciones de ex uniformados que habían sido absueltos en esa oportunidad.

De esta manera, se confirma la condena del entonces militar del Ejército Pedro Octavio Espinoza Bravo a la pena de 20 años de presidio mayor en su grado máximo, como coautor de los delitos de homicidio calificado de 15 de los 23 asesinados. Asimismo, se le agregan 20 años como autor de secuestro calificado en contra de los otros ocho.

Además, se confirman las condenas de Teobaldo Segundo Mendoza Vicencio y Bernardo Eusebio Soto Segura, a la pena de siete años de presidio mayor en su grado mínimo, como coautores del homicidio calificado de las mismas personas.

En tanto, Eliseo Antonio Cornejo Escobedo, Servando Maureira Roa y Jorge Ismael Gamboa Álvarez fueron condenados a 15 años y un día de presidio mayor en su grado máximo como autores de secuestro calificado de ocho de las 23 víctimas y a otros 15 años y un día como autores de homicidio calificado de las otras 15.

Nelson Caucoto, quien representa a la familia de 18 de los 23 asesinados, indicó que “este fallo viene a saldar un capítulo importante de la historia chilena. La barbarie en todo su esplendor inaugura en el Palacio de la Moneda lo que serían 17 años de terrorismo de Estado. Han pasado 50 años y nuestros tribunales han terminado condenando a algunos militares partícipes del horror”.

Agregó que “otros murieron en el intertanto, y ya no existe la Junta Militar que ordenó estos hechos, no está el ex comandante de la Guarnición de Santiago, que fuera procesado en este caso. Tampoco está el comandante del Regimiento Tacna también procesado y varios otros que tuvieron clara responsabilidad en los hechos. El tiempo ha hecho su tarea”.

LOS “EJECUTADOS”

Los asesinados fueron Jaime Antonio Barrios Meza, economista y quien se desempeñaba como gerente general del Banco Central; Egidio Enrique Paris Roa, ex secretario general de la Universidad de Chile; Georges Klein Pipper, médico y asesor de la Secretaría General de Gobierno; Claudio Raúl Jimeno Grendi y Héctor Ricardo Pincheira Núñez, también asesores presidenciales.

Los miembros del GAP Luis Avilés Jofré, Manuel Ramón Castro Zamorano, Oscar Reinaldo Lagos Ríos, Julio Hernán Moreno Pulgar, Luis Fernando Rodríguez Riquelme, Jaime Gilson Sotelo Ojeda, Luis Fernando Tapia Martínez, Héctor Daniel Urrutia Molina, Juan Alejandro Vargas Contreras y Juan José Montiglio Murúa.

También Juan Eduardo Paredes Barrientos, ex director general de la Policía de Investigaciones; Arsenio Poupin Oissel, ex subsecretario general de Gobierno; Sergio Contreras, Enrique Huerta Corvalán, ex intendente de Palacio; Daniel Escobar Cruz, jefe de gabinete del subsecretario de Interior; y los ex GAP José Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala y Oscar Enrique Valladares Caroca.

De acuerdo a la investigación sustanciada por el ministro Miguel Vázquez, todos estuvieron en la Moneda el 11 de septiembre de 1973 y salieron por la puerta de Morandé 80, desde donde fueron trasladados al Regimiento Tacna. Allí permanecieron hasta el 13 de septiembre, cuando fueron sacados -amarrados de pies y manos con alambres- en un camión Pegaso. Luego fueron trasladados al Fuerte Arteaga, en Peldehue, lugar donde fueron fusiladas y explosionadas con granadas.

Cinco años después de haber sido fusilados, sus cuerpos fueron exhumados y volvieron a desaparecer. Sin embargo, en el lugar quedaron astillas de huesos y otros restos óseos, con lo cual se logró identificar a 15 de las 23 víctimas. Los ocho restantes no fueron encontrados, desconociéndose hasta el día de hoy el paradero de Contreras, Escobar Cruz, Freire Medina, Gutiérrez Ayala, Huerta Corvalán, Paredes Barrientos, Poupin Oissel y Valladares Caroca.