Boric repasa victoria del Rechazo ante la ONU: «Nos ha enseñado a ser más humildes»

El Mandatario expuso por primera vez en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Su mea culpa: «Muchas veces confundimos nuestros éxitos como voceros de la molestia ciudadana con nuestra capacidad de ser constructores de mejores futuros».

Exactos 22 minutos duró la intervención del Presidente de la República, Gabriel Boric, ante la Asamblea General de Organización de Naciones Unidas. Lo hizo este martes y por primera vez en dicha instancia, siendo el tercer jefe de Estado en exponer.

Dedicó gran parte de su alocución al momento político actual de nuestro país, con énfasis en las consecuencias del estallido social de octubre de 2019 y el proceso constituyente. En tal sentido, contó que estuvo por aprobar la propuesta de la Convención, además de repasar los resultados del plebiscito del 4 de septiembre.

«Hemos recogido los resultados del reciente plebiscito con los ojos y el corazón bien abiertos. Queremos escuchar lo que el pueblo nos está diciendo, porque confiamos en su criterio y voluntad», partió diciendo Boric, al respecto.

Añadió que «los resultados son la expresión de una ciudadanía que demanda cambios, sin poner en riesgo sus logros. Que quiere un mejor futuro construido con seriedad y sin caer en nuevas inseguridades, un futuro de cambio con estabilidad».

«Hemos entendido también que como joven, que hace poco años estaba en la calle y en las protestas, que representar el malestar es mucho más sencillo que producir las soluciones, que muchas veces confundimos con facilidad nuestros los éxitos que podemos tener como voceros de la molestia ciudadana con nuestra real capacidad de ser constructores de mejores futuros», dijo el Mandatario.

En relación a la victoria del Rechazo, Boric señaló que «el resultado del plebiscito en nuestro país nos ha enseñado a ser más humildes, la democracia debe ser humilde».

Así fue como se insertó en el debate constitucional y dijo que «como Presidente de Chile estoy convencido de que, en el corto plazo, Chile tendrá una Constitución que nos satisfaga y nos enorgullezca, una construida en democracia que recoja el aporte de todos los sectores de la sociedad y que sea capaz de reflejar los anhelos de justicia y libertad».

«Esta es la experiencia y el aprendizaje que, desde nuestro pequeño país, queremos compartir con las naciones del mundo: profundizar la democracia es un ejercicio permanente en el cual sólo cabe perseverar y aprender, cada uno, de las experiencias del otro», concluyó el tema.

ESTALLIDO SOCIAL

Su introducción al proceso constituyente la hizo recordando el estallido social: «Desgraciadamente, lo que ocurrió en mi Patria no fue casual, no fue casualidad, sino la consecuencia de innumerables historias de dolor y postergación que se fueron incubando y afectando el corazón mismo de nuestra sociedad», dijo.

«Este descontento se manifestó también en graves episodios de violencia, como la inaceptable quema de estaciones de Metro y la vandalización de centros cívicos. Y, por otro lado, fuimos testigos de una represión descontrolada que terminó con muertes, heridos y más de 400 personas víctimas de trauma ocular producto de la acción del Estado», siguió contando Boric, ante lo que planteó que «aquello constituye desde el punto de vista de nuestro Gobierno y de organismos internacionales de derechos humanos, una grave violación a los derechos humanos».

«Por eso los quiero invitar a anticiparse, anticiparnos todos juntos en la búsqueda de una mayor justicia social. Distribuir de mejor manera la riqueza y el poder debe ir de la mano con un crecimiento sostenible», sumó.

RELACIONES INTERNACIONALES

Mencionó cinco veces los «derechos humanos», no sólo para referirse a las consecuencias del estallido social en Chile, sino también para «no naturalizar violaciones contra el pueblo palestino», abordando la última polémica diplomática en la que se vio envuelto el jueves al negar recibir las cartas credenciales del embajador de Israel en nuestro país.

Por eso también impulsó para Palestina hacer «valer el derecho internacional y las resoluciones de que año tras año esta misma asamblea establece que conduzcan a su derecho inalienable a establecer su propio estado libre y soberano, como también a garantizar el legítimo derecho de Israel a vivir dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas».

Así, también, instó a «seguir trabajando para contribuir a la liberación de los presos políticos en Nicaragua, y trabajar para que en ningún lugar del mundo tener distintas ideas del gobierno de turno pueda terminar en persecución o vulneración de derechos humanos».