Canciller calificó de “improcedente” carta de líderes iberoamericanos en apoyo a ME-O

Descartó, de paso, que la participación del presidente argentino Alberto Fernández en la nota pueda afectar las relaciones con el país vecino.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO ATON

Este jueves la ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, respondió a las consultas sobre la carta de apoyo a Marco Enríquez-Ominami firmada por 40 líderes iberoamericanos de izquierda, entre ellos el presidente de Argentina, Alberto Fernández, a raíz del juicio oral en contra del ex parlamentario por el caso Soquimich (SQM).

«Una justicia dilatada es una justicia denegada», señala la carta, acusando que «fiscales con dedicación exclusiva, y con gran apoyo mediático y financiero, han ido dilatando el juicio. Incluso, a pocas semanas de por fin iniciarse el mismo, después de 8 años de investigación, volvieron los fiscales a pedir suspensión, argumentando que este mes de febrero era época de vacaciones en Chile».

La carta está suscrita también por otros líderes como los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero (España), Ernesto Samper (Colombia), Rafael Correa (Ecuador), Martín Torrijos (Panamá) y Evo Morales (Bolivia); el ex canciller brasileño y actual asesor internacional del presidente Lula da Silva, Celso Amorin; la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de México, Beatriz Paredes, y la diputada chilena del Partido Comunista, Karol Cariola.

Tras señalar que le parece “improcedente” el contenido de la declaración, la canciller indicó que «lo primero que hice fue conversar con el embajador Bielsa sobre este tema, y también hablar con el ministro de Justicia (Luis Cordero)».

«Tal como señaló el ministro de Justicia, nos parece que las declaraciones de esa carta son absolutamente improcedentes. El Gobierno no sólo respeta, sino que protege la autonomía del Poder Judicial y del Ministerio Público, y nos parece que son impropias las declaraciones que están en esa carta», manifestó.

Sin embargo, descartó que la presencia del primer mandatario argentino en la carta pueda afectar las relaciones bilaterales con el país trasandino: «Estas son situaciones puntuales, sin desconocer que son absolutamente improcedentes las declaraciones que están en esa carta. Pero eso no afecta la relación bilateral con Argentina, que está muy robusta y que tenemos un conjunto de temas que vamos a seguir trabajando».

OTRAS REACCIONES

En tanto, el ministro de Justicia Luis Cordero comentó que la carta «tiene por propósito afectar, comprometer o criticar esa autonomía (del Ministerio Público) me parecen impropias (…). La leería como apoyo político a ME-O, pero desde lo institucional su contenido es improcedente».

«Es relevante destacar que el Gobierno no solo es respetuoso de la independencia judicial sino que la promueve, y además protege la autonomía del Ministerio Público», agregó.

Mientras, dos parlamentarios integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores también opinaron al respecto. El socialista Tomás de Rementería indicó que le “parece poco prudente que un presidente de cualquier país opine sobre la justicia chilena. Ya se ha dado y hemos sido críticos cuando han habido intervenciones sobre lo que está pasando en Chile».

«No corresponde que un mandatario extranjero opine y nosotros podríamos tener en el proceso a la justicia argentina también, pero no lo vamos a hacer porque creo en respetar los poderes del Estado. En Chile la justicia funciona, es autónoma y funciona de manera libre, sin presión política», añadió.

A su vez, el senador de la UDI Iván Moreira, indicó que «puedo entender que ha habido una persecución de algunos fiscales en contra Marco Enríquez y otros políticos con demoras de juicios hasta más de 8 años en Chile, también hay muchos fiscales políticos más de izquierda que de derecha».

«Como amigo, el presidente de Argentina desea darle un espaldarazo, pero no corresponde que un presidente intervenga sobre asuntos judiciales en este caso de Chile, más aún cuando son poderes del Estado independientes».