Carlos Alcaraz es el nuevo rey de la arcilla

El español, de 21 años, ganó su primer torneo Roland Garros al vencer en la final al alemán Alexander Zverev, por 6-3, 2-6, 5-7, 6-1 y 6-2. Lo destacado es que los tres Grand Slam que ha conquistado son de diferentes superficies.

Por SERGIO RIED / Foto: AGENCIAS

Bajo un sol abrasador y un bullicioso público que colmó el court Phillipe Chatrier, el español Carlos Alcaraz (3º) logró su primer trofeo de Grand Slam sobre tierra batida en Roland Garros y el tercero de su carrera, después de Wimbledon 2022 (pasto) y el US Open 2023 (cancha dura), al superar en la final del torneo parisino al alemán Alexander Zverev (4º).

En 41 minutos de juego impecable por parte del murciano ante un errático germano, el score no tardó en inclinarse para su lado, hasta lograr un quiebre en el sexto game y llevarse la primera etapa. Fue evidente que Sasha no era ese gigante arrollador de partidos anteriores, ni con su saque y derecha demoledores, ni con su lenguaje corporal, que lo mostraba desorientado y falto de confianza. Eso bastó para que Carlitos, sin tener que hacer nada extraordinario, se llevara el set por 6-3.

VUELVE ZVEREV

Si bien el repunte de Sasha fue evidente desde el comienzo de la segunda etapa, también hay que decir que el bajón del murciano fue evidente, tanto en sus errores no forzados, como en la eficacia de su servicio, que cedió en dos oportunidades, sumando inéditas cinco doble faltas. Sin desmerecer el evidente en el juego del alemán, que con renovada confianza se llevó el parcial por 6-2.

Cuando parecía que el partido tomaba rumbo a Murcia, con 5-2 a favor de Alcaraz, surgió la fuerza y determinación del germano, que ganando cinco juegos seguidos, se llevo la etapa con un 7-5 a su favor. Los 14 errores no forzados del español, contra los cuatro de Zverev, junto a las cinco doble faltas del primero, dieron lugar a este inesperado resultado que dejó al alemán con un set de ventaja.

DE IDA Y VUELTA

Si hubiera que calificar este partido con una palabra, podríamos decir que fue una verdadera montaña rusa, porque al increíble repunte de Zverev en el tercer set, se sumó el de Alcaraz en el cuarto, donde el español tomó una ventaja de 4-0 para terminar ganando la etapa por 6-1, pese a tener que ser atendido por el kinesiólogo en cada cambio de lado.

Así se llegó a la definición que el público, ansioso de ver más tenis, esperaba.

Con un quiebre de entrada, Alcaraz tomó una pronta ventaja de 3-1, que se amplió a 5-2 con un nuevo quiebre en el séptimo game, que lo dejó a las puertas de la gloria. Aunque no sin antes caminar por la cornisa, para salvar cuatro puntos de quiebre en el sexto game.

La fortaleza mental y física, admirable para un joven de 21 años, le permitió a este fenómeno llamado Carlos Alcaraz, ganar la etapa por 6-2 y el partido, luego de 4 horas y 19 minutos de lucha sin cuartel, ante un rival que nunca se dio por vendido y luchó hasta el último punto como si en ello le fuera la vida.