Carlos Saura murió un día antes de recibir oficialmente el Goya de Honor

A los 91 años y debido a una insuficiencia respiratoria, falleció en Madrid el reconocido cineasta español. Días antes le habían entregado el premio en su casa.

Por CAMILA BARACAT / Foto: ARCHIVO

Considerado el último director clásico del cine español, con más de 50 películas dirigidas, autor de las míticas “La caza”, “La prima Angélica”, “Cría cuervos” y “Ay, Carmela”, la Academia La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, entidad a cargo de la premiación, despidió a Carlos Saura como “uno de los cineastas fundamentales de la historia del cine español”.

El cineasta falleció en Madrid, a causa de una insuficiencia respiratoria, un día antes de la entrega oficial de un Goya de Honor, cuya gala fue programada para este sábado. Sin embargo, a Saura ya le habían entregado el premio en su hogar, sólo días antes de su deceso.

Nacido en Huesca en 1932, en una familia de artistas, primero estudió Ingeniería Industrial, pero tuvo una cercanía con la fotografía desde siempre. Eso, sumado a su interés en el arte, lo llevaron a abandonar esa carrera para estudiar cine.

“La caza” (1965) fue una muestra de su talento y de su área de interés: la Guerra Civil, contada desde la metáfora dura, logró esquivar la censura. El Festival de Berlín lo distinguió con el Oso de Plata al Mejor Director, situando su nombre en la arena internacional.

También fue el creador de la trilogía compuesta por “Bodas de sangre” (1981), “Carmen” (1983) y “El amor brujo” (1986), y se expandió a la ópera y al teatro. Fue premiado en Cannes y nominado a los Globos de Oro en cuatro ocasiones.

Días antes de su fallecimiento, Saura había recibido la estatuilla, premio que se le había otorgado en octubre último.

A pesar de su edad y estado de salud, el pasado 3 de febrero se estrenó “Las paredes hablan”, su último largometraje, un recorrido histórico por las artes visuales, desde los vestigios de las cuevas milenarias hasta el arte más contemporáneo, un filme donde Saura, aparte de ser director, es el protagonista. Un viaje personal y artístico hacia los orígenes del arte y su relación con las tendencias más vanguardistas.

El reconocido cineasta, iba a recibir este sábado un premio Goya honorífico, “por su extensa y personalísima aportación creativa a la historia del cine español desde fines de los años cincuenta hasta hoy mismo”, argumentó Fernando Méndez-Leite, presidente de la Academia.

“Yo no he hecho cine para agradar a nadie o para recibir reconocimiento, lo he hecho porque me gustaba, porque a través de él puedo contar las historias que se me ocurren, porque puedo jugar con la música” (Carlos Saura).