Caso Lucía Dammert: contradicciones, más allá del desmentido de la ex asesora

La renunciada asesora del segundo piso de La Moneda emitió un comunicado negando que haya trabajado directamente con Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública de México, enjuiciado por corrupción.

La ex jefa de asesores del gabinete del Presidente Gabriel Boric, Lucía Dammert, emitió un comunicado en el que desmiente una información consignada en un reportaje periodístico del sitio online Interferencia, que la vinculaba con un proceso investigativo internacional.

La nota hace referencia a la detención a mediados de 2019 de Genaro García Luna, quien está sometido a una investigación por parte de la fiscalía federal estadounidense en Nueva York, acusado de haber colaborado activamente con el Cartel de Sinaloa durante su gestión al mando de la Secretaría de Seguridad Pública de México a partir de 2006, durante el gobierno del presidente Felipe Calderón.

García Luna encabezó desde ese puesto una sangrienta guerra contra el narcotráfico, sin embargo, el FBI y la DEA lo vinculan a la entrega de información privilegiada al Cartel de Sinaloa y de recibir dineros de la organización criminal que encabezó Joaquín Chapo Guzmán.

En el contexto de esta investigación, según Interferencia, el FBI habría citado a Lucía Dammert a declarar como testigo, ya que ella trabajo con un grupo de asesoría con la Secretaría de Seguridad Pública mexicana, en tiempos en que García Luna era su jefe.

De hecho, en su perfil de LinkedIl, Lucía Dammert señala (en inglés) haber trabajado como “a senior advisor of the Secretary Public Security of Mexico”.

La nota de Interferencia señala, además, que Dammert habría pedido quedarse unos días en Nueva York luego de la visita de Gabriel Boric a las Naciones Unidas, a la que asistiría en su calidad de jefa de asesores del Gobierno. La idea, según la crónica, era aprovechar la instancia para presentarse ante el FBI y entregar el testimonio requerido. Sin embargo, según el artículo, la embajadora de Chile en la ONU, Paula Narváez, llamó a la ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, para decirle que no era conveniente que Dammert viajara, porque existía un grave problema con ella, situación que sólo podía comentárselo en persona, dado lo delicado de ella.

Este jueves, la Presidencia informó, a través de un comunicado, que el Primer Mandatario había aceptado la renuncia de Dammert, nominado en su reemplazo a exdiputado y ex subsecretario de Desarrollo Regional, Miguel Crispi.

DEFENSA DE DAMMERT

Esta tarde, Lucía Dammert señaló a través de una declaración pública, que «durante tres décadas de desarrollo profesional he trabajado en más de 20 países de América Latina como consultora de múltiples organismos internacionales que buscan mejorar la calidad de las políticas públicas. Especialmente en el área de las reformas al sector seguridad, reformas policiales, prevención del delito y crisis carcelaria. En ese marco, he trabajado con múltiples gobiernos y funcionarios públicos que han solicitado apoyo técnico». Agrega que “entre fines del 2007 e inicios del año 2008 fui parte de un equipo de consultores que trabajó para un organismo internacional analizando procesos de reforma policial que se estaban implementando en México en diversos niveles del Estado, pero jamás he asesorado personalmente al ex secretario de Seguridad Pública de México, como lo asegura el medio digital. Muchos de esos análisis posteriormente han sido publicados en libros, documentos de trabajo y declaraciones públicas de organismos nacionales e internacionales». Afirma en el comunicado desconocer «la existencia del proceso legal e investigativo que se menciona en la nota, por lo que he leído con sorpresa que se indique que he sido notificada por parte de alguna instancia nacional o extranjera. Es falso, además, que yo haya acordado

una fecha para declarar, pues no he recibido ninguna citación». «Efectivamente hasta el día de ayer era parte de la delegación para acompañar al Presidente de la República a Nueva York. Inicialmente se solicitó un permiso para extender mi estadía para realizar tareas vinculadas a mi rol de asesora presidencial, pero dada mi renuncia al cargo ya no fueron necesarios», sentenció. También asegura desconocer “cualquier llamada o aviso de alerta sobre el viaje y mi participación en el mismo. Jamás en mi carrera profesional he tenido un elemento que pudiera empañar mi desempeño o sembrar alguna duda al respecto. La irresponsabilidad que deja entrever este medio digital al instalar dudas respecto de mi total lealtad y profesionalismo en el trabajo con el Presidente Gabriel Boric resulta inaceptable».

Agrega que «respecto a la relación que el medio digital inventa que tengo con el señor Salomón Lerner (experto peruano en seguridad y el jefe del Consejo de Ministros del ex presidente Ollanta Humala, entre julio y diciembre de 2011), sólo puedo decir que es una falsedad completa. Es una forma poco decorosa y muy engañosa de reiterar un prejuicio xenófobo que en otras ocasiones la misma fuente ha destacado». Finalmente lamenta “profundamente el tenor y forma de esta publicación. Esto no es una equivocación, sino una forma maligna de esparcir mentiras y generar dudas sobre la honra y profesionalismo de una persona. Al ser un ataque directo me reservo el derecho a buscar apoyo legal».