Caso Relojes: siete efectivos de la PDI imputados por proteger a empresarios

Los detectives filtraban información sobre las investigaciones cobrando para ello millonarias sumas.

Por EL ÁGORA / Foto (referencial): ARCHIVO ATON

Siete efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) han sido imputados por los delitos de cohecho y violación de secreto en el marco del llamado Caso Relojes y están acusados de cobrar sumas millonarias por filtrar información, dar aviso de posibles allanamientos y ofrecer dejar fuera de la investigación a algunas personas.

La información de Ciper Chile señala que desde 2021 la Fiscalía Metropolitana Occidente viene soguiendo las actividades de varios empresarios ligados a una red de contrabando de accesorios de lujo robados en el extranjero.

La nota señala que, por ejemplo, el empresario Domingo Jalil fue informado en 2019 que existía una investigación sobre él y, aprovechando el dato, hizo cambios en sus actividades, utilizando, incluso, un nuevo celular para evitar el sistema de escuchas.

Según Ciper, Jalil había traspasado la información a otros dos involucrados, Jaime Quiroz y Estrella Dinamarca, señalándoles que sus teléfonos móviles estaban intervenidos.

El subinspector Cristián González Arancibia, por entonces en la Brigada Antinarcóticos Metropolitana, es uno de los sospechosos de entregar dicha información a Domingo Jalil, por lo cual él y otro efectivo de la PDI, Mauricio Jorquera Gallardo, solicitaron, preliminarmente, 30 millones de pesos.
Jalil habría contratado, además, a dos ex PDI para que chequearan los antecedentes proporcionados por sus fuentes policiales.

La Fiscalía ordenó allanamientos a una decenas de domicilios de Santiago, mientras que Domingo Jalil y los detectives Cristián González Arancibia y Mauricio Jorquera Gallardo, fueron detenidos.

Lo que no se sabía era que también fueron acusados otros policías -Sergio Leal Villarroel, Rodrigo Chamorro Bustamante y Cristián González Fernández-, además de Cristián Álvarez Casajuana, funcionario activo, quien no había sido incluido en el sumario interno de la PDI, pero que se determinó que fue el primero en advertir a Jalil sobre la investigación, en septiembre de 2019.