Católica confió en Ariel Holan para ganar el tri


Luego de obtener por primera vez un bicampeonato en torneos largos, la UC buscará
quedarse con el título nacional por tercer año consecutivo, además de mejorar la alicaída imagen internacional. Será la primera experiencia en el exterior de un técnico muy cotizado en el continente.


La UC se está acostumbrando a cambiar de entrenador todos los años, pero también a sumar trofeos a sus vitrinas. La rotación de técnicos no ha sido impedimento para que el cuadro de San Carlos de Apoquindo consiga los objetivos en el plano local, al punto que un inédito tricampeonato de la mano del argentino Ariel Holan, el nuevo entrenador, parece más
probable que lejano.
El técnico recién presentado en Católica ofrece muchas garantías para un club acostumbrado a ser protagonista, porque, de acuerdo a su labor en Argentina, trabaja a sus equipos con la premisa de pensar siempre en el arco contrario a partir de una posesión de balón con sentido, es decir, a través de un fútbol vertical.
Se trata de un técnico que la mayoría de los hinchas quisieran tener en sus equipos, porque
practica un fútbol intenso, de mucha presión en campo contrario para recuperar el balón lo
más cerca posible del arco rival. Todo lo contrario, por ejemplo, al estilo impuesto por Beñat
San José, técnico que salió campeón en 2018 con un fútbol ordenado, pero mezquino. En San Carlos de Apoquindo se acostumbraron a ver un equipo poco directo pero a la vez efectivo, que llegaba una o dos veces por tiempo, en la mayoría de los casos suficiente para ganar los partidos.
A ese fútbol latero pero ganador al año siguiente Gustavo Quinteros le aportó mayor
consistencia en ataque, con protagonistas como Puch y Pinares que llegaron a aportar esa
cuota de irreverencia que con el español caía a cuenta gotas. En este 2019 la UC no tuvo
rivales en el plano local, al punto que mucho antes del estallido social voces de Colo Colo
–Esteban Paredes, Aníbal Mosa, entre otros- reconocieron que el objetivo que les quedaba a los “albos” era el segundo lugar clasificatorio a la Copa Libertadores, porque el título ya era de la UC.
Una suculenta oferta económica y una baja cláusula de salida alejaron a Quinteros de Católica, lo que dejó una tarea demasiado compleja para la dirigencia cruzada, ya que reemplazarlo no sería fácil. `Sin embargo, en la UC –que hace rato están haciendo las cosas bien- al menos en la teoría dieron con el nombre perfecto para robustecer todavía más la evolución futbolística que el equipo viene experimentando desde la salida de Mario Salas.
Ariel Holan se encuentra con un plantel ganador, un equipo que sabe que en Chile está varios peldaños más arriba que el resto. Su primera misión será elegir los refuerzos adecuados para mantener la estructura general de juego, conservando la eficiencia defensiva e incrustándole vértigo en ataque. Sin duda que intentará que San Carlos sea un estadio inexpugnable, procurando no cambiar tanto en los partidos de visita.
Trayectoria

Partió como entrenador de hockey sobre césped, disciplina a la que estuvo ligado por una
década y donde obtuvo como máximo logro una medalla de bronce en los Juegos
Panamericanos de 2003, cuando dirigió a la selección de Uruguay.
Hace 16 años que está directamente relacionado con el fútbol, trabajando como ayudante de campo primero y luego como entrenador principal de Defensa y Justicia en 2015 y 2016, y de Independiente entre 2016 y el primer semestre de 2019. Fue justamente con los “Rojos” de Avellaneda que llamó la atención del medio internacional, al ganar la Copa Sudamericana en 2017 con un juego de mucho vértigo y contundencia.
Esa buena campaña abrió el apetito a grandes equipos del continente, especialmente de Brasil, desde donde tuvo ofertas. Pero finalmente se decidió por la propuesta de la Universidad Católica, donde el tricampeonato aparece como el objetivo primordial, sin descuidar el ámbito internacional, donde la meta mínima que se impusieron en los contrafuertes cordilleranos es superar la fase de grupos.