Católica se despidió con más pena que gloria

Pese a imponerse 3-2 a Independiente del Valle, la UC perdió rápidamente las esperanzas de lograr la hazaña porque –al igual que en Ecuador- recibió un gol de entrada que definitivamente liquidó la serie. El equipo de Quinteros, sin embargo, logró dar vuelta el partido para al menos terminar su participación internacional con una victoria.

Jugando un buen encuentro, pero dejando forados en el fondo que le costaron caro, la Universidad Católica se despidió de la Copa Sudamericana con un triunfo 3-2 ante Independiente del Valle, equipo que clasificó con un marcador global de 7-3. La UC entró con la ilusión de dar vuelta la llave, pero la esperanza se diluyó en el arranque con el tempranero gol de Franco (´4), que enfrentó cara a cara a Dituro.

En una noche de lluvia, la tarea a esas alturas ya no tenía tanto que ver con una clasificación, porque convertir siete goles ya no parecía titánico, sino que imposible. Entonces el objetivo era despedirse dejando una buena imagen ante una hinchada que no le importó la adversidad deportiva ni la climática.

Con Independiente en su campo gran parte del encuentro, la UC se adueñó de prácticamente la totalidad de las llegadas, logrando el empate en esa insistencia con un cabezazo de Cornejo, y luego la ventaja con un remate defectuoso de Riascos (´33), que tuvo una peor reacción del portero Pinos.

Antes del tiro libre que generó la igualdad, el conjunto del Valle se quedó con uno menos por la expulsión de Landázuri, lo que fue aprovechado por una Católica que buscó por todos los medios estirar la ventaja ante un equipo que apostaba a que se consumieran los minutos lo más pronto posible, y por las contras de sus punteros que en la noche de San Carlos se disfrazaron de defensores.

Y mientras la gente esperaba una lluvia de goles en el complemento, finalmente lo que bajó del cielo fue un aguacero que no apagó el aliento ni las ganas de los jugadores de encontrar más goles, pero solo llegaron hasta el tercero luego de la intervención de Preciado, que la mandó a su propia portería (´74).

La UC estuvo muy cerca del cuarto, especialmente con el remate de Valencia en plena área chica, pero los reflejos del arquero impidieron la conquista, que luego Católica buscaría de distintas maneras, incluso con la inclusión de un jugador que pareciera tendrá más oportunidades en el segundo semestre como Jeisson Vargas, de buen rendimiento los pocos minutos que estuvo en la cancha.

Los locales fueron absolutos dominadores de las acciones, pero sin claridad para sentenciar las jugadas. Tampoco las individualidades de Católicaestuvieron finas para resolver en los metros finales, donde encontraron una muralla poblada buscando enfriar el juego. Hasta que el visitante aprovechó un contragolpe para estrechar la derrota en San Carlos (87’, Dájome), pero para estirar el marcador global que  finalizó en paliza.

Católica demostró ser un equipo competitivo, pero sólo en casa. En calidad de forastero fue un cuadro totalmente distinto: lento, tímido, con sus líneas separadas, sin reacción. La asignatura reprobada será una tremenda deuda que la UC cargará al menos hasta la próxima temporada, porque en el país hasta el momento ha demostrado ser el mejor.

¿El mejor de Chile goleado en una llave en el papel abordable? Preocupante pero cierto.

Pormenores

Estadio San Carlos de Apoquindo

Público: 7.328 espectadores controlados

Árbitro: Carlos Herrera (COL).

U. Católica (3): M. Dituro; R. Rebolledo (82’, J. Vargas), G. Lanaro, V. Huerta, J. Cornejo; I. Saavedra (46’, D. Valencia); J. P. Fuenzalida, D. Buonanotte, L. Aued, C. Pinares; D. Riascos (88’, C. Lobos).

DT: Gustavo Quinteros.

Ind. del Valle (2): J. Pinos; A. Landázuri, F. León, R. Schunke, L. Segovia; A. Franco, R. Garcés (29’, A. Preciado), C. Pellerano; W. Corozo (58’, J. Sánchez), A. Cabeza (77’, E. Maidana), C. Dájome.

DT: Miguel Ramírez.

Goles: 0-1: 4’, Franco (IDV); 1-1: 25’, Cornejo (UC); 2-1: 33’, Riascos (UC); 3-1: 74’, autogol de Preciado (UC); 3-2: 87’, Dájome (IDV).

Tarjetas amarillas:Aued (UC); Landázuri, Pinos, Cabeza, Pellerano, Preciado (IDV).

Tarjeta roja: 23’, Landázuri, por doble amarilla (IDV)