Cinco enfermedades graves que ya casi han sido erradicadas

La Organización Mundial de la Salud destacó los significativos avances en las guerras contra la polio, viruela, oncocercosis, dracunculiasis y sarampión.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

Gracias a un gran esfuerzo se ha logrado erradicar casi por completo enfermedades que no hace tantos años causaron millones de muertes.

La Organización Mundial de Salud (OMS) destacó este hecho de importancia global. Algunas de esas enfermedades monstruosas son la poliomielitis, la viruela, la oncocercosis, la dracunculiasis y el sarampión.

La viruela es la única enfermedad humana que ha sido erradicada por completo. La OMS declaró su erradicación en 1980, después de un esfuerzo mundial de vacunación. La vacuna contra la viruela fue desarrollada por el médico inglés Edward Jenner en 1796.

Jenner descubrió que las personas que habían estado expuestas a la viruela bovina, una enfermedad similar, pero mucho menos grave que afecta al ganado, parecían tener protección contra la viruela humana. Esta observación lo llevó a realizar un experimento en el que inoculó a un niño llamado James Phipps con material tomado de una lesión de viruela bovina en una lechera llamada Sarah Nelmes. Y ahí comenzó una guerra que se ganó luego de 184 años.

La polio ha sido casi erradicada gracias a las vacunas y a los esfuerzos de salud pública. Aunque la enfermedad todavía existe en algunos países, la cantidad de casos ha disminuido drásticamente desde la introducción de la vacuna.

Hubo dos vacunas principales desarrolladas en el siglo XX que han sido fundamentales en la lucha contra la poliomielitis: la vacuna inactivada contra la poliomielitis (IPV) y la vacuna oral contra la poliomielitis (OPV).

La IPV, también conocida como Salk, fue desarrollada por Jonas Salk en 1955, utiliza virus de la poliomielitis inactivados y se administra mediante inyección. La Salk fue un avance importante en la lucha contra la poliomielitis y ayudó a reducir drásticamente la cantidad de casos.

La OPV, también llamada Sabin, fue desarrollada por Albert Sabin en 1961, y utiliza virus atenuados (debilitados) de la polio. Se administra en forma de gotas orales. La Sabin se convirtió en la base de muchos programas de vacunación masiva en todo el mundo debido a su facilidad de administración y bajo costo.

La dracunculiasis o enfermedad del gusano de Guinea ha sido casi erradicada gracias a los esfuerzos de salud pública y al acceso a agua potable. Según la OMS, en 2021 sólo se reportaron 14 casos de dracunculiasis en el mundo.

La enfermedad es causada por un parásito llamado dracunculus medinensis, que ingresa al cuerpo humano a través del consumo de agua contaminada con larvas del parásito. El proceso de eliminación de la dracunculiasis se basa en la prevención de la propagación del parásito, mediante la promoción de prácticas de consumo de agua más seguras y el suministro de agua potable limpia a las comunidades afectadas.

La oncocercosis, llamada también ceguera de los ríos, ha sido casi erradicada en algunas regiones gracias a los programas de control de vectores y al tratamiento con ivermectina, un medicamento que mata los parásitos que causan la enfermedad.

Es causada por un nematodo llamado onchocerca volvulus, que se transmite a través de la picadura de moscas negras infectadas.

La ivermectina fue desarrollada por William C. Campbell y Satoshi Ōmura, quienes fueron galardonados con el Premio Nobel de Medicina en 2015 por su trabajo en la terapia antiparasitaria.

El sarampión, por último, es una enfermedad altamente contagiosa que ha sido controlada en gran medida debido a campañas de vacunación. Sin embargo, todavía hay brotes ocasionales en algunas regiones donde la cobertura de vacunación es baja.

La cura para el sarampión es en realidad una vacuna preventiva, que fue desarrollada por John F. Enders, Thomas C. Peebles, y Samuel L. Katz. La vacuna fue creada a partir de un virus del sarampión aislado y debilitado, lo que permite que se desarrolle inmunidad contra el virus sin causar la enfermedad.