Carlos Fernández, autor de esta columna junto con una leyenda del rugby sudafrucano y mundial, Chester Williams

Cita de gigantes en Japón

¿Continuará la hegemonía de los AllBlacks luego de este Mundial de rugby que se disputa en las tierras del sol naciente? Desde luego, son los favoritos, pero no se puede descartar a otras potencias de este deporte, como Sudáfrica, Australia o Francia.

Los no tan jóvenes seguramente se acordarán de las películas de Kaiju, que quiere decir en japonés “bestias gigantes”. La serie más conocida sin duda era el legendario Ultraman.

Una cita de gigantes en Japón, eso es lo que se vive por estos días en la tierra donde el sol nace.

Para los que no conocen tanto el rugby, ver las danzas rituales, partiendo por el Haka maorí de Nueva Zelandia, pasando por las de Fiji, Samoa y Tonga, ya es atractivo. Las culturas isleñas, anglosajonas, otras europeas y las sudamericanas se encuentran esta vez en Asia.

Pero vamos al kick off…

Una vez más los “ultrapoderosos” AllBlacks… Sí, los de negro, los del helecho plateado en el pecho, van por su cuarta copa, pareciendo eludir, cómo en los últimos torneos, los “tackles” que tratan de hacerles las otras potencias. Pero, ¿quiénes son esas otras potencias que podrían amagar el tricampeonato consecutivo de los kiwis?

Existen un rugby de primer orden, donde están equipos como, por supuesto, los propios AllBlacks, también los Springboks de Sudáfrica, los Wallabies de Australia, los Duendes de Irlanda, los de la Rosa de Inglaterra, los Pumas argentinos y los Bleus de Francia.

Un escalón más abajo -uno pequeño por la competitividad que se observa-, están los Dragones Rojos de Gales, los Cardos de Escocia y los Azurris italianos… Sí, sólo esos tres equipos. Y en tercer orden vienenFiji, Samoa,Tonga, Uruguay y otros.

Dejé, intencionalmente, a Japón para el final. Los anfitriones han tenido un desarrollo meteórico con la ovalada. Los japoneses, conocidos por “hacer todo bien”, han tenido una evolución impresionante en su juego, sobretodo en el handling.


Quienes seguramente llegarán alto en este torneo, que termina a principios de noviembre, serán los del sur: Nueva Zelandia, Sudáfrica, Australia y Argentina. Y por el norte, Inglaterra, Irlanda. Francia y Gales lo tendrán más complicado está vez. De estos equipos, y en ese orden, deberían salir los cuatro finalistas.


Queda mucho aún, pero ya hay cosas que quedarán en la memoria. Billy Vunipola, seleccionado inglés, debió enfrentar a Tonga, tierra de sus ancestros, donde su padre fue capitán y una leyenda en ese país.


Además, la histórica victoria de Uruguay ante Fiji, que es una verdadera potencia. En cuanto a jugadores, pongan sus ojos sobre Cheslin Kolbe, wing, número 14 de los Springboks. Casi como un homenaje, tras la reciente muerte de una leyenda y también wing de Sudáfrica -Chester Williams-, Kolbe ha maravillado con su técnica en velocidad y sidesteps (amagues), además de su juego de aire que es buenísimo, sumando también su fortaleza física.

Pero el 14 de Sudáfrica tiene un mérito mayor: mide sólo 1,72 metro y pesa “apenas” 80 kilos, algo inusual para el nivel de este deporte.

Si se preguntan: ¿vale la pena madrugar para ver el Mundial de Rugby de Japón?. La respuesta es categórica:sí. Es recomendable seleccionar los partidos más atractivos y esos los protagonizarán los equipos que ya les mencioné.

  • Foto: Carlos Fernández, autor de esta columna junto con una leyenda del rugby sudafricano y mundial, Chester Williams.