Cobresal tuvo más experiencia y mejor cabeza

El duelo de los mineros mostró la superioridad de los experimentados locales sobre los juveniles de O’Higgins y dos frentazos premiaron con adecuada recompensa el mejor juego del equipo local.

Por JULIO SALVIAT

Ese remate que tanto se añora en el fútbol chileno, y que tan pocas veces se intenta, tenía destino de gol: efectuado desde 25 metros, potente, rasante y esquinado, el tiro de Cristopher Mesías no llegó a la red, pero sirvió para mostrar los buenos reflejos del arquero Alexis Martin Arias y para adelantar lo que venía: una victoria clara de Cobresal sobre O’Higgins en el estadio El Cobre.

Esa incidencia se produjo a los 25’, cuando la superioridad de los locales se hacía sentir, aunque sin comprometer la valla rancagüina. Todavía no se añoraba la ausencia de Matías Cahais, el pilar de la defensa celeste, ni la de Óscar Salinas, el peligroso ariete de los locales, pero sí se observaba que había un equipo buscando el desequilibrio en el marcador y otro aparragado esperando nada más que todo terminara en blanco.

Es digna de aplauso la política de O’Higgins, que permanentemente lanza al ruedo futbolístico a muchachos de su vivero, pero esta vez exageró un poco: una defensa veinteañera, con excepción de Fausto Grillo, y un mediocampo igualmente juvenil. La mitad del equipo integrado por menores de 24 años, lo que garantiza un buen futuro a costa de sinsabores en el presente.

Antes del descanso Cobresal pudo definir el encuentro con situaciones creadas por otro remate de Mesías que terminó con la pelota estremeciendo un poste y una pifia de Juan Carlos Gaete para malograr un buen centro de Gastón Lezcano.

El premio, con la justicia, llegó en el segundo tiempo. En el descanso, los sureños habían renovado la sangre más inexperta con gente igualmente joven, mientras los nortinos probaban otra fórmula de ataque: con dos delanteros de área (Cecilio Waterman y Óscar Salinas) en desmedro de un abridor de cancha (Lezcano).

Les resultó mejor a los dirigidos de Gustavo Huerta. Ocho minutos después de su ingreso, Salinas aprovechó una contención parcial de Martin Arias, exigido por un remate de Mesías, y anotó de cabeza. Y estuvo a punto Cobresal de estirar las cifras porque una escapada de Juan Carlos Gaete terminó con la pelota rozando un vertical.

Recién entonces se asomó O’Higgins a campo contrario. Con  Antonio Díaz cerrando mejor su costado y acompañando en ataque, más una buena contribución de Diego Fernández en el mediocampo, los rancagüinos se acercaron por primera vez al arco de Leandro Requena, pero sin comprometerlo mayormente. De hecho, las dos grandes posibilidades de gol que tuvieron se produjeron cuando ya estaba en cancha Esteban Moreira, reemplazante de Carlos Muñoz, que lo exigió a fondo.

A los 66’, en rigor, ya estaba todo definido. Un córner desde el banderín derecho fue empalmado por Waterman con un cabezazo violento y certero, y quedó muy poco por ver y contar.

PORMENORES

CANCHA: Estadio El Cobre, El Salvador.

PÚBLICO: 3.000 espectadores, aproximadamente.

ÁRBITRO: Juan Lara.

COBRESAL (2): Leandro Requena; Guillermo Pacheco (88’, Yodilan Cruz), Diego Céspedes, Francisco Alarcón, Marcelo Jorquera; Iván Contreras (76’, Pablo Cárdenas), Alejandro Camargo, Cristopher Mesías (76’, Francisco Valdés); Gastón Lezcano (46’, Óscar Salinas), Cecilio Waterman y Juan Carlos Gaete. DT: Gustavo Huerta.

O`HIGGINS (0): Alexis Arias; Brian Torrealba, Moisés González, Fausto Grillo, Ronald Guzmán (46’, Antonio Díaz): Cristóbal Castillo, Gastón Lodico, Matías Marín (46’, Diego Fernández); Sebastián Ubilla (76’, Franz Arancibia), Carlos Muñoz (76’, Esteban Moreira) y Federico Castro. DT: Mariano Soso.

GOLES: 54’, Salinas, cabezazo; 66’, Salinas, cabezazo.

AMONESTADOS: Waterman (Csal) y Arias (OH).

EXPULSADOS: No hubo.