Colo Colo, con un argumento repetido: Paredes

El goleador albo, que partido a partido pone en peligro el récord que aún ostenta “Chamaco” Valdés como artillero máximo de los Torneos Nacionales, le aclaró otra vez el compromiso al “Cacique” con dos tantos de su sello.

Previo al partido, los hijos de Esteban Paredes portaron el homenaje de Colo Colo a su goleador: un cuadro con el número 200, los goles que el artillero suma en su campaña en Torneos Nacionales, vistiendo las camisetas de Santiago Morning, Universidad de Concepción, Cobreloa y del “Cacique”. Y honrando ese homenaje para un hombre que tiene todos los visos de batir el record de “Chamaco” Valdés, Paredes, como tantas veces, le aclaró el panorama a Colo Colo con dos goles de su sello para concretar un 3-1 que, al cabo, resultó inapelable.

No fue fácil, en todo caso, para el cuadro albo. Porque pareciera que, con lo que tiene, no le sobra nada como para conseguir victorias cómodas y holgadas. Frente a rivales de este tipo, como el viñamarino, que marcha en las últimas posiciones de la tabla y con una de las vallas más batidas, lleva por cierto todas las de ganar. Por juego y por individualidades, pero esto de que se enrede ante equipos en el papel inferiores está resultando una constante que no deja de preocupar a sus parciales.

Frente a Everton, Colo Colo tuvo el mérito, y la indudable ventaja que ello supone, de abrir temprano la cuenta. Corrían los 11 minutos cuando una buena pelota de Valdés le sirvió a Opazo para ganar la línea de fondo y meter el centro atrás que, recepcionado por Valdivia, le permitió al volante meter el zurdazo cruzado que se alojó en un rincón imposible para Lobos.

El ponerse arriba en el marcador, sin embargo, no contribuyó a tranquilizar el juego albo que propiciara nuevas oportunidades. Con varios cambios, producto de lesiones y suspensiones, Colo Colo no volvía a acercarse con peligro al área viñamarina, más allá del buen partido que cumplía Valdivia, otra vez figura.

Y es que había varios puntos bajos. Pinares se enredaba, el “Pajarito” Valdés, cargado desde el pitazo inicial por la banda izquierda, no gozaba de la sorpresa que suele aportar cuando de tanto en tanto aparece por la banda, y en cuanto al juvenil Villanueva, su presencia era intrascendente. No pesaba ni en la marca ni en el armado.

La soledad de Baeza, además, como único hombre de corte ante la ausencia por suspensión de Carmona, era demasiado evidente cuando los hombres de Everton invadían terreno albo tocando a la búsqueda del claro. En otras palabras, no alcanzaba a cubrir adecuadamente todo el ancho de la cancha.

Para que Everton llegara a la transitoria paridad, sin embargo, tuvo que producirse una evidente falla alba en la marca, toda vez que el cuadro viñamarino atacando terminaba siempre diluyéndose en las cercanías del área. Opazo descuidó evidentemente su banda, posibilitando que Mugni recibiera absolutamente destapado por el sector derecho un balón que le cruzó Venegas.

Cuando Opazo fue a cubrir, ya era tarde. Mugni tuvo tiempo para dominar el balón y medir el remate, que batió completamente a Cortés, reemplazante de Orión en el arco albo.

El segundo tiempo, incentivado por el tanto del empate, mostró a un Everton mucho más ambicioso y menos contenido. En esos minutos iniciales el cuadro de “Vitamina” Sánchez pareció querer llevarse por delante a Colo Colo. Sólo que, cortando uno de los tantos ataques, los hombres del Cacique salieron rapidísimo desde sus últimas posiciones. El rechazo lo tomó Valdivia, en mitad de cancha, y este no titubeó para meter uno de esos pases profundos que llevan su sello.
El “Mago” habilitó a Paredes con tal precisión que el goleador albo, entrando por la izquierda de su ataque, resistió a pie firme la última carga que intentó Medel para meter el zurdazo que batió por completo a Lobos.

Paredes anotaba así su gol 175 con la camiseta de Colo Colo y se transformaba, de paso, en el goleador exclusivo del campeonato, con diez conquistas.
Minutos después, y sacando partido de un buen centro de Véjar, que no destaca precisamente por esta faceta, Paredes subiría su cuenta a 176 goles con la divisa alba, acortando aún más la ventaja que le lleva el “Chamaco” como goleador histórico.

Asunto liquidado. Faltaban todavía quince minutos de juego, más descuentos, pero fue notorio que Everton se convenció de la inutilidad de sus afanes. Siguió buscando, es cierto, pero sin la fuerza ni la convicción que hasta ahí había demostrado.

Es más: de haber estado los hombres albos más finos en el toque final (incluido Paredes), Colo Colo bien pudo haber estructurado una goleada en esos minutos finales.

Que, estamos claros, habría sido un espejismo. Porque Colo Colo cumple, pero no está para encandilar a nadie.

PORMENORES

Torneo Nacional. Duodécima fecha.
Estadio: Monumental.
Público: 24.571 espectadores.
Arbitro: Christian Rojas.
COLO COLO: Cortés; Fierro, Zaldivia, Insaurralde, Opazo; Baeza; Pinares (76’ Suazo), Villanueva (46’ Véjar), Valdivia, Valdés (83’ Maturana); Paredes.
EVERTON: Lobos; Orellana, Venegas, Suárez, Zúñiga; Ochoa, Medel (83’ Madrid), Mugni (77’ Ibáñez); Cuevas, Rubio y Salinas (58’ Bueno).
Goles: Para Colo Colo, Valdivia a los 11’ y Paredes a los 52’ y 74’; para Everton, Mugni, a los 36’.
Tarjetas amarillas: en Everton, Ochoa.