Colo Colo: con una ayudita de mis amigos

Los hinchas albos más pensantes y criteriosos sin duda deben haber recordado el viejo hit que interpretaba Joe Cocker para explicarse el por qué el equipo de sus amores volvió a ganar después de tanto tiempo. Jugando tan mal como de costumbre, esta vez al menos el “Cacique” pudo sumar de a tres frente a Deportes La Serena con un autogol y el auxilio del VAR.

Por Eduardo Bruna

En el momento crítico que vive Colo Colo, ganarle a Deportes La Serena por 2-1, en el “Estadio La Portada”, sin duda constituye un bálsamo, un tremendo alivio. Sin embargo, la victoria, llegada prácticamente en la agonía, no puede ocultar el hecho indesmentible de que este “Cacique” posee futbolísticamente muy poco vuelo y que, para sumar de a tres, después de cinco fechas, tuvo que contar primero con la ayuda del VAR y luego de un propio jugador serenense.

Partamos por decir que Colo Colo abrió la cuenta a los 52 minutos luego de una desafortunada acción del zaguero central serenense Montoya, que se tupió entero ante un centro de Mouche y la mandó hacia su propio arco cuando no había peligro inminente, porque quien podía llegar a ese balón -Parraguez- estaba bien marcado.

Sin embargo, la polémica estaba instalada desde mucho antes. Más precisamente desde el minuto 43, cuando luego de un interminable conciliábulo entre el VAR y el juez, Roberto Tobar, se decidió la anulación del gol de Ruiz que pareció y sigue pareciendo legítimo, más allá de la reiteración una y otra vez de la jugada y las líneas que según dicen tira un software para calibrar si había o no fuera de juego. Tras una pelota que desde la izquierda metió al área el “Pajarito” Valdés, por la derecha apareció Pérez, muchacho que estuvo de paso en Colo Colo sin tener jamás una oportunidad, quien la metió al centro en forma suave y como de “globito” frente al achique desesperado que intentó Cortes. Ruiz, metido entre los centrales, la hizo llegar de cabeza a las mallas ante la explicable algarabía de la parcialidad local.

Sólo después de intolerables conciliábulos, que se demoraron por más de cuatro minutos, Tobar, revisando la jugada, decidió que había fuera de juego, porque al momento de tocarla Pérez sólo Barroso habilitaba al goleador. La imagen, sin embargo, muestra que la humanidad del arquero estaba en línea con Ruiz, por lo que él gol, para nosotros, era absolutamente legítimo.

Repitiendo sus opacas actuaciones precedentes, Colo Colo no podía marcar supremacía frente a un Deportes La Serena que, con más dinámica, y con el criterio y claridad del “Pajarito” para mover el balón y hacer jugar a sus compañeros, hasta merecía ese gol que le birlaron. Y habría que preguntarse cuál habría sido el trámite de esa segunda etapa con un cuadro local haciéndose fuerte ante un Colo Colo de tan pocos y tan pobres recursos, viéndose obligado, además, a dejar espacios en procura de un eventual empate.

Es que, aparte de contar con jugadores de nivel apenas discreto, este Colo Colo está mal conformado. La tarea de conductor le es entregada a Valencia, que puede ser un buen complemento, pero que carece de las cualidades para “echarse el equipo al hombro”. De partida, es “lagunero”. Es decir, puede transitar por largos minutos en que simplemente no es protagonista. Y si a esa falta de conducción le sumamos el bajo nivel de Parraguez y del peruano-uruguayo Costa, tendremos que convenir en que el “Cacique” tiene muy poquito con lo que conseguir hacer daño.

Que ingresara para la segunda parte Mouche en lugar de Costa, era del todo lógico. En una de esas, Gualberto Jara se quedó corto y también debió haber hecho ingresar a Blandi en lugar de Parraguez, que bien poco había aportado. Se sabe que el jugador argentino tiene un verdadero trauma con la altura, pero que ambos ingresaran 45 minutos luego del martirio de Cochabamba, no parecía descabellado. Que terminaran obviamente cansados frente al Wilstermann, no podía significar que, como profesionales que son, fueran incapaces de soportar bien un tiempo tres días después.

El hecho es que, en una de las pocas jugadas bien urdidas del ataque albo, en que la tocaron Bolados, Suazo y Mouche antes de la desafortunada acción de Montoya, Colo Colo se puso en ventaja temprano. Pero ni siquiera ese gol contribuyó a tranquilizarlo, a intentar al menos jugar un poco mejor. Es que es difícil cuando a la mayoría de los jugadores de un equipo les quema el balón en los pies.

Y tan evidente es ese nerviosismo en Colo Colo, la inseguridad está tan a flor de piel, que sus jugadores hasta protagonizan incidencias propias de “Los Tres Chiflados”. Como un absurdo choque entre Alarcón y Suazo luego que ninguno de los dos atacara la pelota. Como una atropellada de Barroso a Opazo para despejar un balón aéreo que dejó al lateral albo bastante maltrecho.

Como de “Los Tres Chilados” fue el transitorio empate serenense. El “Pajarito” metió una pelota profunda para ver si algo pasaba y, como viene siendo frecuente, el fondo albo se hizo un nudo. Si algo faltaba, ahí estuvo la salida absolutamente a destiempo de un Cortés que, preocupantemente, viene “comiéndose” un gol por partido. El arquero no llegó al despeje, marró el desesperado manotazo que intentó, y Pérez aprovechó el regalo para ganar ese balón y anotar con el arco desguarnecido.

Estaba para empate clavado. Ambos equipos se veían tan discretos, y con tantas limitaciones, que se pensó que el 1-1 se mantendría inalterable. Sólo que, en el minuto 89, y gracias a un muy buen gol, Colo Colo pudo por fin ganar, sumar de a tres y recuperar aunque sea por unos días la sonrisa. Un córner servido por Véjar sorprendió absolutamente sin marca a Fuentes, que entre el límite del área y el punto penal la agarró de volea y llenita.

Los cinco minutos de descuento que otorgó Tobar para Colo Colo fueron una tortura interminable. Porque naturalmente Deportes La Serena quemó sus naves y con la conducción criteriosa del ”Pajarito” Valdés, sin duda el mejor jugador de la cancha, tuvo al fondo albo con el alma en un hilo y sacándola para cualquier parte.

PORMENORES.

Campeonato Nacional. Partido válido por la séptima fecha.

Estadio: La Portada, de La Serena.

Público: 6.527 espectadores.

Arbitro: Roberto Tobar.

D. LA SERENA: López; Montoya, Biskupovic, Achucarro; Monardes (57’ Ponce), Medel, Valdés, Ruiz, Baeza (86’ Catalán); Pérez, Rizzoli (62’ Hormazábal).

COLO COLO: Cortés; Opazo, Campos, Barroso, Suazo; Alarcón, Fuentes, Valencia (88’ Véjar); Bolados, Parraguez (76’ Blandi) y Costa (46’ Mouche).

GOLES: Para Colo Colo, Montoya, autogol, a los 52 y Fuentes a los 89’; para La Serena, Pérez, a los 65’.

Tarjetas amarillas: En La Serena, Biskupovic, Achucarro y Hormazábal; en Colo Colo, Valencia, Bolados y Mouche.