Colo Colo conquista, pero no enamora


Ganó en forma clara e inapelable a Palestino, pero el 3-0 sugiere una diferencia alba amplia que nunca existió. El juego del “Cacique” sigue siendo deslucido, pero tiene jugadores que han sido clave para sumar victorias, como Bolados y Valencia.


Cualquiera que no haya visto el partido del Monumental, y se entera de que Colo Colo venció por 3-0 a Palestino, cerrando la primera fecha del Torneo Nacional, podría pensar en una victoria cómoda y hasta con una buena cuota de lucimiento. Un marcador así, definido como una “goleada”, puede provocar ese espejismo. Lo cierto es que el “Cacique” ganó bien y merecidamente, pero mostrando, como en los partidos por Copa Chile, un nivel de juego apenas discreto.
Para decirlo pronto y claro: este Colo Colo de Mario Salas todavía no da para entusiasmarse. Ni siquiera a nivel casero, lo que significa que en un torneo mayor y de más exigencias, como la Copa Libertadores, tiene muy poco que hacer. Por no decir nada.
Es efectivo que el técnico albo no ha podido, hasta aquí, contar con todo su contingente. Mouche no ha estado y lo propio ocurre con Zaldivia, en proceso de recuperación. Para colmo, se lesionó Blandi en los pocos minutos que alcanzó a estar frente a la U y Matías Fernández abrió un tremendo paréntesis de duda al sufrir, tras la final de la Copa Chile, una dolencia a la rodilla que lo dejó al margen. ¿Mala suerte o comprobación de que el físico del “Mati” hace rato dejó de ser confiable?
Como sea, se supone que el cuadro albo armó un plantel poderoso y donde en cada puesto hay dos jugadores de similar nivel. El propio Mario Salas parece convencido de ello, luego que calificara a su cuadro como un verdadero Fórmula 1. La realidad demuestra que hay varios que en el “Cacique” de otros años difícilmente hubieran sido suplentes.
Lesionado Blandi, con un pequeño desgarro, Salas mandó a Paredes como titular, en desmedro de Parraguez, que quedó en el banco. Y aunque suene a herejía, a una supina falta de respeto para con quien es el máximo goleador en la historia de los campeonatos nacionales, Paredes ya no está. Podrá ingresar en los últimos 20 o 25 minutos, cuando en el rival las fuerzas desfallecen y el vigor ya no es el mismo, pero no está para ingresar desde el minuto uno, sencillamente porque, cerca de cumplir 40 años, el físico ya no le da. Carente de velocidad, de explosión y chispa, Paredes es presa fácil para defensores más veloces y más fuertes, por modestos que sean sus atributos.
Como era de esperarse, por lo demás, a los 65 debió ser reemplazado. Se exigió a fondo tras un centro y el calendario le pasó la cuenta.
¿Por qué ganó Colo Colo entonces, si de jugar a jugar nunca evidenció una manifiesta superioridad sobre Palestino? Porque tuvo a un Bolados que rindió en un muy buen nivel, transformándose en un problema insoluble para el lateral Fernández, a un Valencia que, más allá de sus lagunas, aparece en los momentos claves, y a un Véjar que, sin ser una maravilla por la banda izquierda, demostró al menos más velocidad, claridad y sensatez que un Costa que sigue sin justificar para nada su llegada.

El resto lo hizo un mediocampo que, a falta de grandes luces, aporta entrega y espíritu de lucha. Fuentes fue siempre la rueda de auxilio de los del fondo y Provoste un complemento satisfactorio para marcar y correr, aunque con el balón en los pies raramente produce un pase profundo, claro e intencionado.
Ausente además Barroso, Campos se las arregló para cumplir en un nivel satisfactorio, al paso que Insaurralde, lento y torpe con el balón en los pies, se salva con su envidiable oficio.
Digamos también que Palestino, un cuadro ordenado y que generalmente hace transitar el balón con cierto criterio, se las arregló para complicar a un Colo Colo con muy poquita jerarquía, pero no le alcanzó para poner en peligro su victoria. Tuvo muy pocas llegadas y cuando logró anotar, en el minuto 73, el tanto fue anulado instantáneamente por el pito Felipe González, quien, para asegurarse, igual recurrió al VAR, que sólo confirmó que Benítez, al momento de empalmar el balón en la boca del arco, estaba fuera de juego, por tener entre él y la línea de gol a un solo jugador albo.
Estaban en eso, es decir, con un Palestino dominando, pero sin procurarse oportunidades de gol, y un Colo Colo que al parecer va a preferir plantear los partidos de contra, cuando una rápida salida alba propició la escapada de Véjar. El ahora hombre en punta por la izquierda cedió a Parraguez y este instantáneamente se la puso con ventaja a Bolados. Al meta uruguayo Guruceaga no le quedó otra que el derribo y Valencia puso desde los 12 pasos un 2-0 ahora sí tranquilizador.
El 3-0 fue producto de otra buena intervención de Bolados, que después de tres años en Colo Colo parece por fin estar justificando su contratación. El delantero volvió a desbordar por la derecha y su medido centro encontró la cabeza de Valencia para un 3-0 tan amplio como mentiroso.
No hubo tal diferencia, por más que el triunfo albo sea incuestionable.


PORMENORES

Primera fecha del Campeonato Nacional.
Estadio: Monumental.
Público: 29.881 espectadores.
Arbitro: Felipe González.
COLO COLO: Cortés; Opazo, Campos, Insaurralde, De la Fuente; Provoste (76’ Carmona), Fuentes, Valencia; Bolados (90+1’ Villanueva), Paredes (65’ Parraguez), Véjar.
PALESTINO: Guruceaga; Sanhueza, Felipe, Silva, Fernández; Cortés (62´Carrasco), Farías, Jiménez; Tarifeño (75’ Ahumada), Benegas y Benítez.
GOLES: Bolados a los 8’, Valencia a los 82’ (penal) y Valencia a los 89’ (cabezazo).
Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Opazo, De la Fuente y Provoste; en Palestino, Sanhueza.

GOLES:: Bolados a los 8’, Valencia a los 82’ (penal) y Valencia a los 89’ (cabezazo).
Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Opazo, De la Fuente y Provoste; en Palestino, Sanhueza.