Colo Colo dio otro paso hacia ese cadalso que lo espera a fin de año

Cumpliendo otra presentación horrorosa, el “Cacique” cayó inapelablemente por 2-0 frente a un Deportes La Serena que le sacó seis puntos de ventaja en la pelea por no irse a la “B”. Así como viene jugando este equipo, con tanta abundancia de troncos, ni toda la magia de Valdivia puede salvarlo de seguir protagonizando papelones. A todo esto: ¿cuándo llega Gustavo Quinteros a la banca alba?

Por EDUARDO BRUNA

Fue un paso más hacia el cadalso que lo viene esperando durante todo el año. Ratificando que este es el peor equipo que los albos han tenido en toda su historia, Colo Colo defraudó una vez más y, cayendo inapelablemente frente a Deportes La Serena, por 2 a 0, dejó en claro que a estas alturas de su colosal desastre ni siquiera un milagro podría salvarlo de irse por primera vez en su historia a la “B”.

Siempre es perentorio ganar para un cuadro que se hunde irremediablemente en el fondo de la tabla, sólo que esta vez la responsabilidad y la obligación era doble, porque enfrentaba nada más y nada menos que al equipo que lo antecedía en la tabla de posiciones. La pregunta era con qué, porque a la carencia de jugadores de jerarquía, a la ausencia absoluta de temple y personalidad, se suma un nivel de juego que sencillamente es horroroso y deplorable. Son tantos a los que la presión los está achatando, que jugadores discretos alcanzan la categoría de torpes sin remedio. Para aclararlo en una sola frase, es imposible que jueguen peor, ni aunque se lo propusieran.

Lo paradojal es que varios siguen jugando mal, en realidad muy mal, y ni siquiera muestran esa cuota de sangre y de espíritu que es dable exigirles a los mediocres. En otras palabras, un mal jugador, que además deja en duda lo que corre por sus venas, sólo puede ser un bueno para nada.

Y este Colo Colo, con algunas excepciones, está lleno de buenos para nada.

Frente a un equipo apenas ordenado y correcto, el “Cacique” dio una prueba más de su absoluta incapacidad, de su total impotencia. Si durante la primera etapa apenas pudo exhibir un par de aproximaciones (ojo, que ni siquiera estamos hablando de posibilidades de gol), en el segundo tiempo su ausencia de claridad y de talento fue para llorar a gritos, porque el arquero serenense López no atajó ningún disparo directo.

Como frente a Huachipato, como frente a Curicó Unido, como tantas otras veces, este equipo de Quinteros deja la devastadora sensación de que podrían regalarle otros 45 minutos y va a seguir arremetiendo a ciegas, dejando las esperanzas de anotar en un eventual error grosero de un defensor rival o en el cobro de un penal que, con esto del VAR, tendría que ser muy claro para que un juez lo cobrara. De hecho, los jugadores y el cuerpo técnico albo, en su desesperación, dos veces reclamaron airadamente por supuestas faltas en el área que nunca habían existido.

Tan feble es futbolística y espiritualmente este equipo albo, que cuando Tonso abrió la cuenta, a los 20 minutos, se instaló de inmediato la sensación de que nada podría hacer para cambiar su suerte. Sencillamente porque, como ya lo dijimos, este Colo Colo no tiene nada. Si la defensa es un constante flan y el mediocampo una zona inexistente, los delanteros, tipos de por sí limitadísimos, son incapaces de preocupar a nadie, porque jamás ganan un mano a mano. 

Blandi, ahora que es titular, ratifica partido a partido que es todo un cacho. Lo triste es que quien lo viene reemplazando -Parraguez-, carece por completo de atributos para jugar en Colo Colo. Costa es un cucarro sin remedio y a Mouche al parecer se le olvidó por completo jugar, porque no le gana un desborde a nadie y no sólo eso: su primer tiempo fue un canto absoluto a la torpeza.

Suazo está cada día más irrelevante, aunque es de los pocos que le pone empeño. En cuanto al “Mati” Fernández, partido a partido deja en claro que perdió por completo la trascendencia que en su momento tuvo.

En cuanto al bloque posterior, ¡qué desastre!, como llegó a gritar en un momento el técnico Quinteros. Sólo Falcón saca la cara, aunque por momentos se pasa de revoluciones. Insaurralde no le quita limpiamente un balón a nadie y los laterales Véjar y De la Fuente son pésimos defendiendo y peores cuando por circunstancias del juego deben cruzar la mitad de la cancha.

El gol serenense de la apertura ratificó, además, lo que hace tiempo venimos diciendo. Aparte de muy mal equipo, a este Colo Colo le pasan todas las desgracias, sencillamente porque el escaso orden de esa defensa se viene abajo en cuanto la pillan mal parada. En tres cuartos de cancha Costa perdió un balón de manera increíble y lo que pudo ser carga alba se transformó en réplica serenense, encabezada por Richard Paredes, que se hizo un picnic. El problema es que ese balón, que fue al área preludiando que el ataque se diluía, nunca fue despejado por el fondo popular. La pelota le cayó a De la Fuente, quien, en lugar de pegarle fuerte y para adelante, la despejó en forma tan débil y desmedida, que Tonso aprovechó el regalo para, a la entrada del área, meter el zurdazo bajo que llegó a las mallas.

La segunda etapa estuvo de más. La duda no residía en qué podía hacer Colo Colo, porque de antemano se sabía que nada, sino en qué momento La Serena iba a meter el golpe definitivo de nocaut a ese kamikaze que se le venía encima con los ojos cerrados. Y ese golpe demoledor llegó en el minuto 81, luego que Valencia perdiera insulsamente una pelota a la entrada del área granate. De tres trazos, el ataque serenense logró lo que Colo Colo jamás había podido y Salinas, ingresado por el “Chupete” Suazo, le puso la lápida a este “Cacique” que se encamina a paso resuelto y decidido a la Primera B.

Los últimos minutos fueron un martirio. Con público, los olés habrían atronado desde todos los sectores del estadio. Porque los jugadores serenenses movían y movían la pelota frente a jugadores albos que parecían niños jugando al “tontito” y observando impertérritos el baile que les daban. 

Malos vientos vienen para Colo Colo, y también para Blanco y Negro, porque apenas comenzado el partido este debió suspenderse por unos minutos a causa de las bombas lacrimógenas que en las afueras del estadio lanzaba Carabineros para dispersar a una multitud enardecida. En cuanto a Gustavo Quinteros, ¿cuándo asume la banca popular? Porque hasta aquí, su mano no se ha notado para nada.

Unión Española, Coquimbo Unido y Universidad Católica, nada menos, aparecen en el horizonte cercano de este Colo Colo que fecha a fecha se hunde más en el fondo de la tabla. Así como están las cosas, ni el “Mago” Valdivia será capaz de hacer jugar a esta tropa de pataduras.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido válido por la vigésimo segunda fecha.

Estadio: Monumental.

Arbitro: Cristian Garay.

COLO COLO: Cortés; Véjar, Falcón, Insaurralde, De la Fuente; Fernández (56’ Valencia), Fuentes (61’ Alarcón), G. Suazo; Costa, Blandi (46’ Parraguez), Mouche (78’ Jara).

D. LA SERENA: López; Magnasco, Agüero, Fasson, Durán; Barrientos (46’ Hormazábal), Leyton, Poblete (86’ Medel), Tonso (46’ Valdés), Paredes (66’ Baeza); y H. Suazo (78’ Salinas).

GOLES: Tonso, a los 20’, y Salinas a los 81’ para Deportes La Serena.

Tarjetas amarillas: En Colo Colo, Falcón y Valencia; en Deportes La Serena, Durán, Poblete y Paredes.