Colo Colo: el triunfo, la clasificación y nada más

El Cacique se mantuvo con vida en Copa Chile derrotando por 3-1 a Huachipato. El cuadro de Guede pudo por fin celebrar en su estadio, pero su nivel de juego mediocre y chato abre más dudas que certezas acerca de su futuro en este torneo y, con mayor razón, en el de Apertura.

Ganó por fin en su estadio (lo que a estas alturas no era poco), clasificó a la siguiente fase de la Copa Chile y tuvo un leve respiro, sólo un respiro, con miras a un partido que ningún hincha albo tolera perder: el Superclásico frente a Universidad de Chile. Es el resumen de lo que fue la victoria de Colo Colo frente a Huachipato en el estadio Monumental. Una victoria justa y merecida, pero que en ningún caso da para lanzar las campanas al vuelo, porque la mediocridad y la chatura futbolística del Cacique fue un sello que se mantuvo más allá de lo que dijo finalmente el marcador.

Para decirlo pronto, fue un partido lento, técnicamente pobre y carente de figuras de relieve en uno y otro bando. Un encuentro aburrido que sólo se sacudió con los goles, porque definitivamente este Colo Colo tiene poco vuelo futbolístico y Huachipato afrontó el compromiso con una falta de audacia y de ambición que asombra, sobre todo considerando los reiterados contrastes que el Cacique había experimentado en su cancha y ante sus parciales.

Consciente de que por muy importante que fuera este compromiso para seguir con vida en la Copa Chile el verdadero desafío para Colo Colo se producirá este fin de semana, el técnico albo Pablo Guede dejó en la banca a tres titulares: Paredes, Fierro y Rodríguez, uno de los pocos que, en contraste con el resto, ha subido su nivel respecto de lo que venía jugando con José Luis Sierra.

Los cambios, sin embargo, no contribuyeron a cambiarle mayormente la cara a este deslavado Colo Colo. Figueroa, el “Pajarito” Valdés y el juvenil Morales aportaron las ganas lógicas del jugador que pretende ser considerado en futuras convocatorias, pero no más que eso. En otras palabras, no fueron factores en una supuesta alza futbolística de este cuadro albo que sigue estando muy lejos de transformarse en una fuerza futbolística respetable y competitiva.

Frente a un Huachipato timorato y excesivamente conservador, Colo Colo produjo poco. Apenas un disparo cruzado del juvenil Morales y otro de Pavez, ambos repelidos por un arquero Lampe que desde temprano, tal como había ocurrido cuando defendió a Bolivia frente a la Roja, en este mismo escenario, se tomó todo con una calma exasperante para la hinchada alba.

Y pareció que su idea encontró seguidores en el cuadro “acerero”, porque Povea, González, Sagal y Jopia durante esa primera etapa cayeron fulminados ante el más mínimo roce.

El gol de la apertura a favor de Colo Colo sólo llegó como producto de un grosero error del meta Lampe, que se equivocó en un saque con las manos, dejando el balón en poder de Rivero. El uruguayo entró al área con pelota dominada y metió el centro que por la banda derecha capturó Figueroa para empujarla de zurda. El primer tiempo ya se iba.

Se pensó que Colo Colo se tranquilizaba definitivamente luego que, en el minuto 52, un rápido saque de Villar sorprendió absolutamente mal parada a la defensa de Huachipato. Porque el balón lo capturó nuevamente Rivero y su habilitación para la entrada del juvenil Morales fue precisa. El chico de 17 años, que hasta ese momento a decir verdad no había mostrado mayores condiciones, resolvió como un veterano, picándola suavemente ante la salida de Lampe.

El 2 a 0 clasificaba a Colo Colo, que en LasHigueras, en el partido de ida, había caído por 2 a 1. Y si alguna duda quedaba a los 70 Paredes ratificó su pericia desde los doce pasos dejando tirado a Lampe hacia el lado opuesto al que buscó su disparo.

Se pensó que el 3-0 liquidaba el partido. Que, con la victoria asegurada y la clasificación en la mano, Colo Colo se iba a mostrar por fin como un equipo de ciertos pergaminos. No ocurrió nada de eso. Sus jugadores se hicieron un nudo en cada ocasión propicia que se les presentó para estirar aún más la cuenta y Huachipato se encontró con el descuento casi por inercia, porque hasta ese momento la única atajada de cierto mérito de Villar había tenido lugar frente a un violento tiro a la entrada del área porparte de Dávila.

Con diez minutos aún por jugar, más descuentos, el nerviosismo y la inseguridad hicieron presa de Colo Colo, que traspasólas dudas a su hinchada. Se defendió con poca jerarquía y mucho menos luces. Fue como si, de pronto, a todoslos jugadores albos el balón en los pies les quemara.

El pitazo final fue, entonces, un inmenso alivio, un tremendo desahogo.

El problema es que, jugando a este nivel, Colo Colo no tiene mayor futuro. Ni en la Copa Chile ni menos en el campeonato. Para decirlo de otra forma, la única manera de prolongar el invicto de 15 años frente a la “U” en el Monumental, este domingo, sería haciendo el partido del año.

Y no se ve por dónde.

PORMENORES

Copa Chile. Fase de octavos de final.
Partido de vuelta.
Estadio: Monumental.
Público: 8 mil espectadores, aproximadamente.
Arbitro: César Deischler.

COLO COLO:
Villar; Zaldivia, Barroso, Baeza; Figueroa (74´ Fierro), Pavez, Valdés, Suazo; Fernández; Morales (53´ Paredes), Rivero (68´ Rodríguez).

HUACHIPATO: Lampe; Ramírez, Hidalgo, Merlo, Jopia; Valenzuela, Robles, Sepúlveda (76´ Martínez), Povea (46´ Bizama); González (64´ Dávila) y Sagal.

GOLES: 42´ Figueroa, 52´ Morales, 70´ Paredes (penal) y 80´ Sagal.
Tarjetas amarillas: En Colo Colo, Morales, Suazo, Rivero y Paredes; en Huachipato, Jopia, Hidalgo y Robles.