Colo Colo igualó con Godoy Cruz y Blandi entendió por qué lo trajeron con urgencia

En su último amistoso antes de reanudar duelos oficiales el cuadro albo empató con el equipo mendocino desperdiciando goles a más no poder. Quedó corroborado que el popular necesita un goleador de peso.

Acompañado por su padre en Rapa Nui, esta noche el goleador trasandino Nicolás Blandi debe haber entendido de una por qué Colo Colo no se cansó de insistir hasta traerlo pagando 1,1 millones de dólares.

Es que en el césped de Pedrero y ante Godoy Cruz de Mendoza sus nuevos compañeros hicieron un partido de manual sobre cómo despilfarrar un triunfo seguro de tanto perderse goles.

De que hubo otros defectos, los hubo. De partida está claro que el equipo de Mario Salas todavía no da un tono adecuado para enfrentar el sábado 18 a Universidad Católica por las semifinales de la Copa Chile, ni menos afrontar con posibilidades de éxito su incursión en Copa Libertadores. Pero lo crucial y urgente es subsanar el déficit de goles.

De nada sirve decir que Marcos Bolados repitió sus grandes actuaciones de antes de la suspensión del campeonato anterior, desbordando cada vez que quiso, ni solazarse porque Leonardo Valencia demostró que la camiseta no le queda grande y que en el primer tiempo solo pudo ser frenado a punta de faltas.

Ambas fueron muy buenas señales que pueden vigorizarse cuando vuelvan Matías Fernández, Pablo Mouche, Matías Zaldivia y Esteban Paredes. Pero lo claro es que solo la inclusión de un goleador con los pergaminos de Nicolás Blandi puede convertir un bueno pero impotente juego en uno que termine superando a sus adversarios.

Godoy Cruz abrió la cuenta a través de Gabriel Carrasco en el minuto 45, tras un error de Opazo. En el segundo tiempo Colo Colo igualó con un penal dudoso convertido a los 59 por Costa.  Un derechazo rasante de Valencia en el minuto 65, recogiendo un centro lanzado desde fuera de la línea de fondo por De la Fuente, puso justicia en el marcador. Pero 15 minutos más tarde un ataque de los trasandinos pilló mal parada a la defensa alba y  Tomás Baddaloni venció la estirada de Cortés con un disparo ajustado pero sin mucha potencia.  


Como conclusión, los dirigidos por Salas tienen mucho margen de crecimiento, pero deben escalar rápido porque los desafíos que les esperan en las copas Chile y Libertadores son de temer.