Colo Colo igualó su peor marca histórica

Empatando sin goles frente a Palestino, el “Cacique” completó diez partidos sin ganar, igualando un negativo record que databa desde 1985, cuando la banca la ocupaba Pedro García. El cuadro de Tapia sigue sin jugar a nada y mostrándose como un equipo pobre, chato y ramplón.

El Colo Colo de Tapia logró lo que parecía imposible: igualar el record negativo de diez partidos sin ganar que desde el año 1985 ostentaba el “Cacique”, con la conducción técnica de Pedro García.

Y es que en un partido chato, soporífero y rotundamente malo, el cuadro albo demostró, una vez más, igualando sin goles frente a Palestino, en un desierto estadio Monumental, que no tiene nada para aspirar a algo mejor: ni una atinada conducción desde la banca, ni fútbol y mucho menos jugadores.

Pocas veces, creemos, se había visto un partido tan malo como el protagonizado por albos y tricolores. Y eso que nuestra mediocre competencia casera ofrece de tanto en tanto bodrios para todos los gustos. El problema es que, en esta oportunidad, y con el aspecto desolador que supone además un estadio vacío, los 27 protagonistas que tuvo la brega se sacaron los zapatos para ofrecer un espectáculo que llegó a ser irritantemente paupérrimo.

Dicho con toda claridad: se trató de 90 minutos, más descuentos, realmente insufribles. Intolerables con todas sus letras.

En esta inopia absoluta que mostró el encuentro ambos protagonistas tienen, por cierto, una cuota de responsabilidad. Pero mucho más Colo Colo que Palestino. Porque mientras el cuadro albo sigue luchando por la clasificación a un torneo internacional, el cuadro árabe sólo lucha por despegarse de las últimas posiciones y librarse cuanto antes de la posibilidad cierta de descender de división.

El que Colo Colo sume siete encuentros del Torneo Nacional sin conocer de triunfos, y que aún así siga con posibilidades de clasificar a la Copa Sudamericana, es la muestra más palpable de la mediocridad de nuestro campeonato. No es porque sea competitivo. Es sencillamente porque se ha nivelado hacia abajo y los que podrían amagar sus objetivos son tan malos o incluso peores.

Tan chata es nuestra competencia que el campeón no va a ser el mejor, sino el menos malo. Y los que desciendan a la Primera B los cuadros rematadamente malos. Por eso nos va como nos va en las competencias internacionales.
Fechas atrás dijimos que, con Valdivia en cancha, Colo Colo era un cuadro mediocre. Y sin el “Mago”, un equipo derechamente malo y pobre en recursos. Frente a Palestino, y a riesgo de ser majaderos, hay que reiterar el concepto. Sin su mejor jugador -desgarrado-, el equipo de Tapia evidenció que no juega a nada.

Urgido por el déficit de minutos que muestra Colo Colo con un juvenil en cancha, Tapia ubicó como titular a Provoste para supuestamente suplir al “Mago”. Y con el juvenil ocurrió lo mismo que viene ocurriendo con cuanto jugador de sus series menores que aparece en el elenco albo: lo suyo fue de una intrascendencia absoluta. Salvo desviar un derechazo al minuto de reanudarse el encuentro en la segunda etapa, Provoste perdió muy pocos balones, tal vez porque eso no constituye ningún logro si siempre se toca hacia atrás.

Sin laterales que desborden, porque ni Campos ni Pérez tienen las aptitudes para ello, la posibilidad de gol alba, teóricamente al menos, dependía de lo que pudieran producir Paredes o Barrios. Ocurrió que los dos atacantes, aparte de no contar nunca con una habilitación que les permitiera sacar ventaja, siguen absolutamente peleados con la pelota y para qué decir del arco.

Carentes además de velocidad y explosión a estas alturas de sus carreras, ambos fueron presa fácil de un bloque posterior que ni siquiera tuvo que exigirse en demasía para sacar adelante su tarea. No sólo eso: mientras Barrios persevera en una torpeza con el balón que ya resulta irritante, Paredes parece no estar consciente de que perdió la chispa de antes.

Si el primer gol de Palmeiras en el Monumental, por Copa Libertadores, surgió de una pelota que perdió Paredes a la entrada del área, esta vez perdió otra que bien pudo significar la apertura de la cuenta para Palestino. Quiso pasar entre dos, se la robaron, y de allí surgió el ingreso de Jiménez, el rechazo de apuro, el tiro desde fuera del área que apenas pudo repeler Orión, y la insistencia de Matías Campos para remecer el travesaño cuando el arquero albo estaba batido.

Anímicamente, además, Colo Colo está por los suelos. Es tanta la impotencia que los permea a todos, que Paredes perdió los estribos apenas comenzada la segunda etapa. Cometió falta contra Farías y, ante el atinado cobro del pito Piero Maza, no halló nada mejor que protestar primero airadamente, ganándose la amarilla, y luego soltar el exabrupto que le significó la tarjeta roja. Y quedaban todavía 35 minutos de juego…

La impotencia alba es tanta, y tan nítida, que minutos después Carmona se salvó de la tarjeta roja, tras tirarle desde el piso una patada a Soto luego de una falta como hay tantas en un partido.

Si hasta ese momento el “Cacique” estaba siendo un equipito, con un hombre menos fue una caricatura de equipo. ¿Qué otra cosa se puede decir de un cuadro que en todo el partido no es capaz de procurarse ni una sola oportunidad clara de gol?

Palestino tenía todo para ganar frente a ese rival de tan poca monta. Le faltó mayor audacia y, ciertamente, una cuota mayor de fútbol para superar a un fondo albo que, malito y todo, conserva su oficio.

A falta de dos fechas para el final, cabe preguntarse si será positivo para Colo Colo clasificar a la Copa Sudamericana. Con los jugadores que tiene, y el fútbol ramplón e insulso que está desplegando, es válido preguntarse para qué, sobre todo pensando en que la gerencia de Blanco y Negro muchas ganas de invertir no tiene. No sólo eso: los juveniles albos que han visto minutos durante este campeonato han demostrado que carecen de los atributos para vestir una camiseta que es exigente como pocas.

Si a pesar de todo este Colo Colo de Tapia logra meterse en la competencia internacional del año venidero, será simplemente porque en el país de los ciegos el tuerto es rey.

PORMENORES
Torneo nacional. Vigésimo octava fecha.
Estadio: Monumental.
Arbitro: Piero Maza.

COLO COLO: Orión; F. Campos, Zaldivia, Insaurralde, D. Pérez (79’ Suazo); Pavez, Valdés, Provoste (58’ Carmona), Pinares (67’ Opazo); Barrios, Paredes.
PALESTINO: S. Pérez; Soto, González, Díaz, Torres; Fernándfez, Farías, Cortés, Jiménez (81’ Rodríguez); Gutiérrez y M. Campos (74’ Muñoz).
Tarjetas amarillas: En Colo Colo, Pérez, Valdés y Paredes; en Palestino, Soto y Farías.
Tarjeta roja: Paredes, a los 55 minutos.