Colo Colo: la dignidad nunca alcanza cuando es el único atributo que se exhibe en cancha

Superado la mayor parte del tiempo, el Cacique dejó ir lamentablemente las pocas posibilidades de anotar que pudo procurarse. Boca, en cambio, no pudo aumentar porque Cortés, meta albo, hizo su trabajo en gran nivel, y para eso está. Pero el grupo ha sido tan mediocre, que el elenco de Quinteros llegará a la última fecha todavía con posibilidades. La pregunta es: ¿cómo podría ganar un equipo ofensivamente tan miserable?

Por EDUARDO BRUNA / Fotos: DIARIO OLÉ

Cuando un equipo es superado, como lo fue Colo Colo la mayor parte del partido, tiene que aprovechar las escasas oportunidades que es capaz de generarse. El cuadro de Quinteros tuvo tres, dos de ellas clarísimas, y falló de forma tan rotunda como lamentable, lo que explica en buena medida la derrota por la mínima frente a Boca Juniors, que lo obliga a ganar al Deportivo Pereira en la última fecha del Grupo F para clasificar a octavos.

Se podrá argumentar, y con toda razón, que el elenco xeneize tuvo muchas más oportunidades de haber anotado y es verdad, sólo que, si no logró, no fue porque sus delanteros fallaran. Fue porque en el arco albo estuvo un Brayan Cortés que volvió a lo grande. En otras palabras, mientras el meta hizo su pega, Bolados, y especialmente Damián Pizarro y Jordhy Thompson no la hicieron.

Pizarro, que partido a partido se encarga de desmentir su fama de goleador, a los 61 minutos quedó absolutamente a tiro de gol, sólo que, como tanttas otras veces, no remató nunca, permitiendo la trabada de Figal. A los 77 minutos, ante un gran pase de Fuentes, Thompson entró solo, por el medio del área, y con todo a favor tiró desviado cuando el meta boquense estaba absolutamente entregado a su suerte. Fue, verdaderamente, como desperdiciar un penal, aunque en movimiento.

Cuando un equipo discreto, como Colo Colo, en algo mejora su pobre nivel y por momentos -sólo por momentos- se muestra competitivo, si carece absolutamente de gol a lo único que puede aspirar es a perder con dignidad. Fue eso lo que ocurrió en La Bombonera. El Cacique sólo cosechó una derrota digna, pero con eso claramente no alcanza para ser un cuadro competitivo. Si no lo es a nivel casero, menos puede serlo a nivel internacional.

Ahí están los fríos números para confirmarlo. En cinco partidos, Colo Colo apenas ha anotado tres goles, y de ellos dos fueron de penal. ¿A qué puede aspirar un cuadro con tan dramática escasez de pólvora? Claramente, a muy poco, por no decir nada.

La tabla del grupo dice que, para clasificar, más allá de la derrota frente a Boca Juniors, al Cacique le alcanza con vencer en la última fecha a Pereira. El problema es cómo, porque con este fútbol, sumado a una absoluta ineficacia en los metros finales, el asunto claramente no es coser y cantar. Más aún: de ganar y lograr el objetivo, ¿qué tanto se puede esperar de uno de los peores Colo Colo de los últimos años de allí en adelante?

Porque los rivales, está claro, serán de otro nivel. Superior al de este Deportivo Pereira que fracasa ante el Monagas, mejor que este Boca Juniors que debe ser de lo peorcito de los últimos tiempos.

Resta saber, además, con qué contingente podrá contar Quinteros para ese choque decisivo, a fin de mes en el Monumental. Porque anoche su cuadro cosechó cuatro amarillas y es muy probable que alguno de los amonestados haya copado la cuota permitida y quede suspendido. Estamos pensando, sobre todo, en Esteban Pavez.

Como sea, que este Colo Colo tan poquita cosa, con tan escasa jerarquía, llegue a la última fecha todavía con posibilidades de avanzar, está hablando a las claras de un grupo donde ha imperado la mediocridad. Ha sido, algo así, como el fútbol chileno, en que no logra el éxito el mejor, sino el menos malo de todos.

En ese sentido, Boca Juniors, clasificando, dejó en claro que ha sido el menos malo. Los que clasifiquen a octavos, lo más seguro es que anticipadamente se estarán frotando las manos, pensando en que les puede tocar con el Deportivo Pereira o con Colo Colo.

El peruano Luis Advíncula fue la figura del partido: participó en el gol y terminó jugando lesionado porque su equipo había agotado los cambios.

PORMENORES

Copa Libertadores, Grupo F, quinta fecha.

Estadio: La Bombonera de Buenos Aires.

Público: 50 mil espectadores, aproximadamente.

Árbitro: Anderson Daronco, de Brasil.

Boca Juniors (1): S. Romero; M. Weingandt, N. Figal, B. Valdez, F. Fabra; P. Fernández, A. Varela, C. Medina; L. Advíncula, D. Benedetto, L. Langoni. DT: Jorge Almirón. Cambios: 15’, O. Romero por Langoni; 64’, E. Fernández por Varela y M. Merentiel por Benedetto; 69’, L. Vazquez por Merentiel.

Colo Colo (0): B. Cortés; R. González, A. Saldivia, E. Wiemberg; B. Gutiérrez, C. Fuentes, E. Pavez, A. Bouzat; L. Gil; M. Bolados y D. Pizarro. DT: Gustavo Quinteros. Cambios: 8’, J. Rojas por B. Gutiérrez; 65’, F. Castillo por Bouzat, M. Rojas por Gil y J. Thompson por Bolados; 76’, D. Gutiérrez por González.

Gol: 55’, Marcelo Weingandt (BJ).

Tarjetas amarillas: J. Rojas, Wiemberg, Bouzat y Pavez (CC).

Mira aquí el resumen del partido: