Colo Colo la sacó barata frente a Curicó Unido

El cuadro local superó con largueza a un cuadro albo que mostraba el debut en la banca de Héctor Tapia, pero no pudo romper el cero a cero. La impericia de sus delanteros para dar con el marco se reiteró una y otra vez. Jugando así, el Cacique está listo para protagonizar un nuevo papelón frente al Delfín.

El debut de Héctor Tapia en la banca de Colo Colo no pudo ser más discreto. Porque su equipo jugó mal, rotundamente mal, y lo cierto es que fue claramente superado por Curicó Unido, que debió conformarse con un empate sin goles en circunstancias que, por fútbol y oportunidades, debió quedarse tranquilamente con los tres puntos.

¿Por qué no ganó el cuadro local? Simplemente porque sus jugadores mostraron una impericia increíble para finiquitar las veces que se pusieron a tiro de gol, cuestión que deja a las claras, además, que Colo Colo deja mucho que desear como cuadro competitivo a nivel local. En otras palabras, y a la espera del partido de mitad de semana frente al Delfín, en Manta, donde se juega nada menos que la última oportunidad de clasificar en su grupo de la Copa Libertadores, es bien poco lo que se puede esperar acerca de sus posibilidades de éxito.

Si el Cacique fue incapaz de superar a un equipo que marcha en las últimas posiciones de la tabla, y que exhibe además la valla más vencida del campeonato, junto con Everton (17 goles), de repetir una actuación tan pobre y tan deslavada como la realizada en Curicó, no tiene por dónde sustentar sus ya desfallecientes posibilidades.

Con el regreso de Barroso en la defensa, pero con la ausencia de Valdivia por suspensión, y de Paredes y Valdés, Colo Colo sufrió lo indecible para no cosechar una nueva derrota a las tres que ya podía exhibir habiéndose jugado apenas un tercio del Torneo Nacional.

Desmintiendo el que el suyo es un plantel numeroso y rico, Colo Colo ratificó que, con suerte, es un equipo que de medio campo hacia atrás puede mantener cierto nivel de eficiencia y cierto orden, pero que de ahí en adelante carece por completo de las alternativas que respalden de buena forma sus posibilidades de éxito.

Carvallo, que entró “a jugar de Valdivia”, no aportó nada durante los 45 minutos que alcanzó a estar en la cancha. Estuvo por cierto lejísimo de repetir las buenas actuaciones que tuvo en Deportes Antofagasta, dejando en claro desde los primeros minutos que la camiseta de Colo Colo tiene para él un peso que hasta ahora no ha podido soportar.

Si el Cacique carecía de un buen generador de juego, a ese déficit se sumaban el mal momento que transita Rivero y el más que discreto partido que cumplió Morales. El juvenil, que recién viene reapareciendo de una larga lesión, no ha logrado repetir actuaciones precedentes. Y sin alguien que lo habilite con ventaja a él y al uruguayo, Colo Colo era ofensivamente inexistente, porque, además, los laterales volantes –Campos y Suazo-, bien marcados en sus esporádicas y tibias subidas, nunca fueron factor de desequilibrio.

Curicó Unido, en cambio, con un llamativo despliegue anticipaba siempre, llenaba mejor la cancha y era indudablemente superior. Tanto, que cualquiera tiene el derecho a preguntarse cómo es que hasta ahora sólo podía exhibir en la tabla 8 puntos, mientras que su linajudo rival exhibía 19 y estaba ahí, a la caza de los líderes.

Con el generoso despliegue de todos, y figuras en alto nivel, como Zúñiga y Blanco, Curicó Unido superaba una y otra vez a Colo Colo, que no podía tener la pelota y, cuando llegaba a conseguirla, con tremendas dificultades, era incapaz de darle un destino positivo para sus posibilidades.

Algo, es cierto, mejoró el Cacique con el ingreso de Paredes por Carvallo y del “Pajarito” Valdés por Morales. Pero muy poco como para conseguir equilibrar un partido que le fue siempre desfavorable. Apenas lo justo como para procurarse las dos únicas posibilidades de gol que tuvo en todo el partido.

A los 59 minutos, cuando Baeza la metió profunda para Paredes y el disparo de este, de media vuelta, fue repelido por Deschamps; y luego en el minuto 72, cuando el “Pajarito” desbordó por la banda izquierda y su centro atrás encontró libre de marca al propio Baeza. Era gol por donde se le mirara, sólo que el volante metió un apresurado zurdazo que se fue rozando el vertical más alejado.

En el arco opuesto, por contraste, Orión las veía negras a cada momento. Y no es que una actuación descomunal de su parte hubiera servido para mantener el cero a cero, sino porque los hombres de Curicó Unido, en clara posición de gol, remataron una y otra vez desviado o elevando en forma tan ostensible como increíble.

Para dejarlo en claro, Colo Colo la sacó muy barata con el empate que pudo rescatar en el estadio La Granja. La misma proporción de tarjetas amarillas demuestra que, para conseguirlo, debió recurrir reiteradamente al foul.

Zaldivia, Carmona, Suazo y Paredes vieron ante sus ojos la tarjeta que debió mostrarles el árbitro, Roberto Tobar, cuando con fútbol eran incapaces de mantener a raya a su rival.

La paridad, ya dijimos que bastante mentirosa, permite pensar que este equipo de Marcoleta tiene jugadores y juego para estar bastante más arriba en la tabla. Para sumar más que ese solitario triunfo que hasta ahora puede exhibir.
En cuanto a Colo Colo, de no mejorar mucho, pero muchísimo, está para ser un partiquino más del Torneo Nacional y más que expuesto a un nuevo chasco copero en Ecuador. Porque está claro que, jugando así, ni siquiera tiene opción ante un equipo más que mediocre, como el Delfín.

PORMENORES
Torneo Nacional. Undécima fecha
Estadio: La Granja, de Curicó.
Público: 7.453 espectadores.
Arbitro: Roberto Tobar.
CURICO UNIDO: Deschamps; Díaz, Silva, Franco, Rebolledo; Cortés, Zúñiga; Blanco; Pezoa (69’ Vargas), Quiroga, Gauna (87’ Pinto).
COLO COLO: Orión; Zaldivia, Barroso, Insaurralde; Campos, Carmona, Baeza, Suazo (81’ Véjar); Carvallo (46’ Paredes); Rivero y Morales (60’ Valdés).
Tarjetas amarillas: en Curicó Unido, Rebolledo; en Colo Colo, Zaldivia, Carmona, Paredes y Suazo.