Paranaense 2-0 Colo Colo

Colo Colo: no es necesario ser goleado para protagonizar todo un papelón (video)

Cayendo por 2-0 en Curitiba, frente al Athletico Paranaense, el “Cacique” evidenció una dramática pobreza de recursos futbolísticos que no puede sorprender a nadie. Si a nivel casero es un bodrio, a nivel internacional la Copa Libertadores tenía que quedarle absolutamente grande.

Por EDUARDO BRUNA

Existen varias formas de protagonizar un papelón, futbolísticamente hablando. El más común, es comerse una boleta de espanto. Sin embargo, cayendo por 2-0 frente al Athletico Paranaense, partido válido por el Grupo C de la Copa Libertadores, Colo Colo nos enseñó que a veces no es necesario cosechar una goleada para hacerse acreedor a tan lapidario concepto. Y es que el cuadro albo ratificó ser tan poquita cosa, tan desprovisto de recursos para la confrontación internacional, que su actuación en Curitiba dio pena.

Protagonizó, de principio a fin, todo un papelón.

Nada que pueda extrañar, en todo caso. Un equipo que es incapaz de dar el ancho en la mediocre competencia casera, y que ocupa los últimos lugares de la tabla con un fútbol insulso y ramplón, tenía que caer sin ningún tipo de atenuantes, por más que el Paranaense actual no pase de ser un equipo mediocre y del montón, que a nivel casero sólo lucha actualmente por mantener la categoría mientras se desarrolla el Brasileirao.

Se puede decir, incluso, que Colo Colo la sacó barata. Y es que los primeros minutos del partido preludiaban una derrota catastrófica en las cifras. Y si bien podemos convenir en que en ambos goles del cuadro brasileño hubo una cuota grande de infortunio, porque el primero fue un autogol de Campos (minuto 7), y el segundo un gol en contra de Suazo (minuto 14), lo cierto es que el Athletico Paranaense parecía el Bayern Munich o el Liverpool sobre la cancha sintética del “Arena da baixada” ante un “Cacique” que era zarandeado y que no sabía atar ni desatar.

Más infortunio para el “Cacique” fueron la tempranera lesión de Mouche, que se desgarró en su primera intervención cuando sólo iban 4 minutos de juego, y la posterior lesión de Opazo, que luego de una barrida sintió un tirón que lo sacó de la cancha. Con un plantel discreto, además de pobre, para Gualberto Jara debe ser toda una tortura seguir contando bajas que se suman a las de Zaldivia y Barroso y a un Paredes que está sólo para ciertos compromisos.

Lo concreto es que, más allá de las desafortunadas intervenciones de Campos y Suazo, Colo Colo era superado  de punta a cabo y lo peor es que evidenciaba una pobreza de recursos realmente franciscana para equiparar. Ni hablar de ir por un descuento. Lo del “Cacique” fue de una inopia tal, que el primer tiro de esquina lo consiguió en el minuto 80 y el primer remate directo al arco, por cuenta de Campos, se produjo ya en los descuentos.

En otras palabras, el Athletico Paranaense pudo perfectamente jugar sin arquero, porque ni falta le hizo.

¿A qué puede aspirar un equipo tan lento que los jugadores rivales parecen aviones? ¿A qué, cuando se evidencia una diferencia abismal de velocidad y fuerza? Porque Colo Colo en ese primer tiempo de terror ni siquiera podía tenerla. Marcado desde la salida, el arquero Cortés y los cuatro del fondo estaban obligados a tirarla para adelante, pero como tampoco había receptores la pelota volvía una y otra vez a las cercanías del área alba. Los de arriba eran una y otra vez anticipados, y cuando llegaban de milagro a cazar una pelota, sencillamente no tenían ningún compañero cerca en el cual apoyarse.

Como si todo ello fuera poco, el 80 o el 90 por ciento de las pelotas divididas las ganaban los brasileños. Y eso, a estas alturas, tampoco puede sorprender a nadie. Si a nivel local Colo Colo exhibe un déficit dramático de velocidad y vigor, a nivel internacional, enfrentando a verdaderos atletas, estas falencias no pueden sino acentuarse, sacando de quicio hasta al hincha albo más comprensivo y considerado.

Técnicamente, por último, lo de Colo Colo es para llorar a gritos. La inmensa mayoría de sus jugadores no sabe parar una pelota y ni hablar de intentar un pase hacia adelante. La sensibilidad en los botines albos es tan escasa, que el eventual receptor debe arreglárselas como si le hubieran tirado un ladrillo o un melón. 

El juego albo, realmente, da para llorar a gritos.

Colo Colo tuvo la suerte de encontrarse con un rival apenas discreto. Cualquier otro equipo brasileño de más quilates habría vapuleado a su regalado gusto a este pobrecito cuadro albo.

Y es que, con el partido liquidado ya en la primera etapa, el Paranaense prefirió reservar energías para lo que viene, nada de fácil a nivel local con la exigua puntuación que exhibe.

Fue evidente, además, que consciente de su absoluta impotencia, Colo Colo optó claramente por evitar más goles en el arco propio por sobre la ilusa pretensión de hacer daño en el área de enfrente. ¿Con qué, por lo demás? Bolados jamás pudo ganar un mano a mano y Parraguez evidenció, una vez más, que sus ganas y sus ansias por aportar son inversamente proporcionales a su capacidad futbolística. Para decirlo sin que quede ninguna duda: el “Polaco” Dabrowski era Di Stéfano al lado de un Parraguez que, sin embargo, le pone tanto empeño, que con eso le basta y le sobra para seguir manteniendo en la banca a un Blandi que tiene menos sangre que un zancudo.

Dura viene la cosa para Colo Colo en lo que le queda de Copa. El próximo martes debiera llevarse otro chasco, cuando en Montevideo daba enfrentar a Peñarol. Es decir, de darse la lógica capaz que el último encuentro del grupo, frente al Wilstermann en el  Monumental, carezca de toda importancia y trascendencia.

Seguir avanzando constituye casi una completa utopía para los albos, que además debieran preguntarse para qué, futbolísticamente hablando.

PORMENORES

Partido válido por la cuarta fecha del Grupo C, Copa Libertadores.

Estadio: Arena da baixada, de Curitiba.

Arbitro: Fernando Rappalini, de Argentina.

PARANAENSE: Santos; Jonathan (82’ Jorginho), Henrique, Heleno, Azevedo (46’ Abner); Erick, Willington, Christian (89’ Leo Gomes); Cittadini (81’ González), Pedrinho (69’ Geuvanio), Fabinho.

COLO COLO: Cortés; Opazo (57’ Soto), Campos, Insaurralde, De la Fuente (46’ Véjar); Fernández (46’ Carmona), Fuentes, Suazo; Bolados (76’ Costa), Parraguez y Mouche (7’ Valencia).

GOLES: Campos a los 4’ y Suazo a los 14’, ambos en contra.

Tarjetas amarillas: en Paranaense, Cittadini; en Colo Colo, Valencia y Soto.

Revisa el resumen del partido:

https://www.youtube.com/watch?v=wBAd8TB84Y0