Colo Colo se hunde irremediablemente y pavimenta su camino a los “potreros”

Durmió tres noches como colista absoluto tras la victoria serenense y se quedó allí tras caer en forma tan triste como inapelable frente a Curicó Unido por 2-0. El cuadro albo definitivamente no tiene remedio y sólo un milagro lo podría salvar de perder la categoría.

Por EDUARDO BRUNA

El triunfo de Deportes La Serena frente a Palestino, y el de O´Higgins ante Unión Española, necesariamente incrementaron la angustia de un Colo Colo que frente a Curicó Unido vivió una completa y total pesadilla, perdiendo por 2-0 y quedando en el último lugar de la tabla. Y lo que dijimos ya en la agónica victoria alba frente a Audax Italiano, en el sentido de que  el “Cacique” tiene todas las trazas del cuadro que se encamina irremediablemente al abismo que significa perder la categoría, tuvo su más dramática comprobación en este duelo que cerraba la disputa de la fecha 20.

Y es que no sólo juega a nada. No es sólo que carezca de jugadores de jerarquía. A todo eso, que  de por sí explica por sí sola esta campaña horrorosa, hay que sumar la mala fortuna que significa que Curicó abriera la cuenta, y con ello manejara mejor aún el partido, gracias a un remate desde fuera del área de Parra que, tras pegar en la espalda de Insaurralde, se desvió dejando sin ningún tipo de reacción a un Cortés que nunca demuestra mucha reacción que digamos en ese tipo de incidencias.

A los equipos condenados, aparte de jugar mal, suele pasarles eso.

Si Colo Colo era hasta ahí muy poquita cosa como equipo, al punto que durante toda la primera etapa sólo dos veces hizo trabajar al meta curicano Cerda, en desventaja se desnudó su absoluta falta de capacidad e ideas como para intentar mejor fortuna. Y no nos referimos a la búsqueda de los tres puntos, como era antes, cuando se decía que “Colo Colo nunca va perdiendo”. Cuando mencionamos aquello de la búsqueda de mayor fortuna apenas nos estamos refiriendo a la búsqueda de un empate que en este caso no llegó nunca, por más que durante todo el segundo tiempo Curicó Unido le entregara la cancha y le regalara casi por completo el balón, como sabiendo que este Colo Colo miserable futbolísticamente hablando puede estar chocando todo un partido sin encontrar jamás el claro que le permita anotar.

Colo Colo es, además de un equipo sin ideas, sin claridad y sin talento, un completo atado de nervios, con jugadores a los cuales la pelota en los pies les quema. Y como les quema, la pierden una y otra vez, porque son incapaces de hilvanar tres pases seguidos de media cancha hacia adelante. Carente por completo de individualidades, nadie gana un mano a mano que signifique desordenar el esquema defensivo rival y provocar el claro para que otro pueda aprovecharlo.

Baste decir que, teniendo prácticamente el monopolio de las acciones durante esa segunda etapa, el golero curicano Cerda prácticamente no tuvo trabajo. Le bastó con estar atento a esos balones que cruzaban el área sin destino, característicos de los equipos que, a falta de mejores argumentos, entregan sus posibilidades de éxito al milagro o al error grosero.

Y en eso estaba Colo Colo, chocando y chocando, cuando en una jugada aislada Curicó liquidó el partido. Jaime abrió hacia Parra, que por la derecha avanzó un par de metros para meter el centro que Cavalleri transformó en gol mediante vistosa “palomita”, sin que los defensores albos, y menos el arquero Cortés, pudieran intentar nada. Se jugaba el minuto 86 y ese gol indudablemente liquidaba el partido.

Negro, negrísimo se advierte el panorama para este Colo Colo que fecha a fecha ratifica que no encuentra respuestas. Ni física ni futbolística. Se hunde al parecer irremediablemente y no se ve por dónde podría levantar para salir de éste, sin duda el peor momento de su historia. Es más: de caer a la Primera B, como parece estar condenado, ni siquiera tiene jugadores para armar un equipo adecuado a la categoría que haga pensar en un pronto retorno.

Mientras tanto, Blanco y Negro muy bien, gracias. Son ellos los principales responsables de estos tiempos de pesadilla que vive el “Cacique”. Porque por ahorrarse plata dejaron tirado al plantel durante dos meses, y obviamente que esos jugadores, que seguramente se creyeron mucho mejores de lo que realmente son, dejaron de entrenar y de prepararse como debiera entrenar y prepararse siempre un profesional.

A lo mal que venía jugando, Colo Colo sumó tras la pandemia un estado físico lamentable, reconocido por el propio Gustavo Quinteros y desnudado en cada uno de sus compromisos, donde cualquiera se lo llevaba por delante.

Tampoco rompieron el chanchito para sumar al menos un jugador de nivel, uno que tuviera la calidad suficiente como para conducir el equipo y metiera esos pases profundos y con intención de los que Colo Colo carece por completo. Se sabe que ni Provoste ni Alarcón existen, y que el “Mati” sólo está para jugar unos minutos que tampoco alcanzan para que reviva un talento que se diluyó al parecer definitivamente.

Si algo falta para completar este más que sombrío panorama albo están esas jugadas capaces de sacar de quicio al hincha más comprensivo. Como que Suazo resbale estando en posición de remate y lo mismo le ocurra a Costa cuando intenta uno de sus enredados “driblings”. Como que dos jugadores no ataquen la pelota porque cada uno de ellos pensó que era tarea del otro. Como que Cortés habilite tan mal con los pies que cada balonazo suyo es un lateral seguro para el cuadro contrario. Como que el 80 o el 90 por ciento de los pases resulten desmedidos o tardíos.

Cada partido es una palada más en la tumba que fecha a fecha se está cavando Colo Colo. 

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido válido por la vigésima fecha.

Estadio: Monumental.

Arbitro: Héctor Jona.

COLO COLO (0): Cortés; Falcón (82’ Espinoza), Barroso, Insaurralde, De la Fuente (65’ Fernández); Alarcón, Carmona (46’ Véjar), Suazo; Costa, Parraguez (75’ Blandi), Mouche.

CURICO UNIDO (2): Cerda; Buss, Behcthold, Rojas, Ibacache; Parra, Cortés (90+3’ Urzúa), Godoy; Oyarzo (68’ Cavalleri), Harding (75’ Jaime), y García (68’ Corral).

GOLES: Parra a los 18’ y Cavalleri (cabezazo) a los 86’.

Tarjetas amarillas: En Colo Colo, Barroso, Carmona, Alarcón; en Curicó Unido, Buss y Corral.