Colo Colo: vacunó y después aguantó

El cuadro albo superó los sombríos pronósticos venciendo por la cuenta mínima al Athletico Paranaense, en partido válido por el Grupo C de la Copa Libertadores. El acierto de Mouche, tras buen centro de Bolados, fue defendido con uñas y dientes por un “Cacique” que, a pesar de ser dominado, tuvo las dos ocasiones más claras de gol que se registraron en el partido del Monumental.

Por Eduardo Bruna

Exigiendo al máximo sus pocas virtudes, y soslayando como pudiera sus muchos defectos, Colo Colo logró un tan meritorio como trabajado triunfo por la cuenta mínima frente al Athletico Paranaense en su estadio Monumental, en partido válido por el Grupo C de la Copa Libertadores.

Considerando el mal momento del “Cacique”, y los pésimos resultados obtenidos en el modesto nivel casero, la justa victoria no puede ser calificada de otra manera sino que como “meritoria”. Porque se enfrentaba a un cuadro brasileño que en los últimos años ha sido protagonista, y que, en el papel al menos, por juego y jugadores se antojaba como el favorito para quedarse con los puntos.

¿Ganó bien Colo Colo? Sin duda que sí. Más allá de un par de sofocones en la primera etapa, y un segundo tiempo que resultó absolutamente unilateral en cuanto a dominio y tenencia de balón, el cuadro albo supo atesorar su mínima ventaja y defenderla acertadamente, por más que el Paranaense, de tanto buscar y atacar, se procurara más de una oportunidad clara para emparejar y hasta para buscar con similar ahínco la victoria. Porque resulta que, teniendo mucho menos el balón, y jugando más en campo propio que en el ajeno, fue Colo Colo el cuadro que tuvo los dos únicos mano a mano entre atacante y arquero que se registraron en el partido.

A los 63 minutos, cuando el repliegue de Colo Colo era total, y costaba un mundo cruzar la mitad de cancha, Valencia pudo cazar un balón en el mediocampo y, viendo al fondo brasileño mal parado, la metió profunda y precisa para un Blandi que, entrando el área, quedó solo frente al arquero. Sólo que, en lugar de picársela, optó por el remate frontal, permitiendo que el meta Jandrei bloqueara el disparo salvando a su equipo de una segunda caída.

La otra incidencia parecida corrió por cuenta de Mouche, cuando ya se jugaba el primer minuto de descuento de los cuatro que otorgó el colombiano Nicolás Gallo. Perdió una pelota el fondo brasileño, Véjar habilitó a Mouche para dejarlo solo y un traicionero bote del balón le quitó las centésimas de segundo justas para haber llegado mejor perfilado al disparo. Jandrei, poniendo el cuerpo, había vuelto a salvar a su equipo.

Lo cierto es que, más allá de la buena asistencia que presentó el Monumental, muchas ilusiones no había acerca de lo que pudiera hacer Colo Colo. Para nadie era un secreto que su nivel de juego venía dejando mucho que desear. Sin embargo, liberado el técnico albo Gualberto Jara de la obligación absurda de alinear un jugador joven, como ocurre en la competencia nacional, ubicó a Fuentes y a Carmona para reforzar el aspecto defensivo y liberar un poco más a Valencia.

Y ese simple cambio le otorgó al “Cacique” un mejor equilibrio. Ya no era tan fácil pasar ese mediocampo, porque los dos volantes de marca mostraban la misma aplicación que los defensores para cortar juego, marcar y cerrar espacios. Ello no quiere decir que Colo Colo exhibiera un fondo infranqueable ni mucho menos, pero al menos el peligro le llegaba a Cortés por méritos del rival y no porque sus defensores jugaran de “espías”, como venía ocurriendo.

Aparte, ¿qué cuadro -chileno sobre todo- no flaquea contra un rival que, como todo equipo brasileño, sabe ocupar de maravillas las bandas?

Meritoria fue, además, la forma con la que Colo Colo llegó al gol. Precisamente “a la brasileña”. Se jugaba el minuto 11 cuando, una gran barrida de Opazo contra Carlos Eduardo, un puntero veloz y hábil, le significó al “Torta” quedarse con la pelota. Se paró rápidamente y, viendo que Bolados picaba por la banda derecha, se la metió profunda a “tres dedos”. El alero tuvo la suficiente frialdad para no tirar un centro a lo que saliera. Aguantando la marca de Marcio, llegó a la línea de fondo para meter el centro frente al cual arremetió Mouche para conectar el balón con preciso cabezazo.

Si hasta ahí el balón lo había tenido de preferencia el Paranaense, el resto de esa primera etapa el dominio brasileño se intensificó. Y naturalmente, en dos o tres ocasiones lo pasó mal Colo Colo, con un cabezazo desviado por poco por el central Heleno, un centro atrás de Carlos Eduardo que el ariete Bissoli conectó desviado y otro cabezazo de Heleno picado que, al elevarse, estuvo a punto de colarse en el arco albo si no hubiera sido por la gran reacción de Cortés, que alcanzó con la punta de los dedos a mandarla al córner.

Consciente de que en este tipo de partidos no está para jugar de igual a igual, Colo Colo salió en la segunda etapa claramente a defender, a cerrar espacios. Y que incluso ese esquema tan mezquino como realista le servía, lo dejó en claro el hecho de que, salvo un remate franco de Cittadini entrando destapado por la derecha, desviado sobre el palo opuesto cuando el gol se presentía, el resto de las angustias que vivió el “Cacique” fueron más que nada producto de rebotes y de balones que cruzaron sin que nadie pudiera despejar.

Como sea, lo que hizo Colo Colo es elogiable. Por su actual momento y porque está más que demostrado lo poco competitivos que son nuestros cuadros nacionales en este certamen, el más importante a nivel de clubes de Sudamérica.

Que haya sumado de a tres, que se haya hecho fuerte como local, superó por lejos las pocas expectativas que nos estábamos haciendo.

PORMENORES

Partido de la Copa Libertadores, válido por el Grupo C.

Estadio: Monumental.

Público: 30 mil espectadores, aproximadamente.

Arbitro: Nicolás Gallo, de Colombia.

COLO COLO: Cortés; Opazo, Campos, Insaurralde, Suazo; Fuentes, Carmona, Valencia; Bolados (51’ Véjar), Blandi (83’ Alarcón), Mouche (90+2’ Parraguez).

PARANAENSE: Jandrei; Adriano (80’ Vitinho), Robson, Heleno, Marcio; Wellington, Erick (61’ Gabriel); Carlos Eduardo (72’ Jajá), Nokai, Cittadini; Bissoli.

GOL: Mouche, de cabeza, a los 11 minutos.

Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Campos y Opazo; en Paranaense, Marcio y Carlos Eduardo.

Tarjeta roja: Jandrei, a los 90+4’, por lanzarle un pelotazo al árbitro en un tiro libre.