Colo Colo: Vilches pasó de villano a héroe

El delantero, de pésimo primer tiempo, se transformó sin embargo en figura vital del Cacique para debutar con el pie derecho en el Campeonato Nacional, dejando atrás de esa forma su seguidilla de derrotas consecutivas de pretemporada. El mercador favorable a los albos (3-1) se antoja, sin embargo, demasiado expresivo para lo estrecho que fue el encuentro.

Existía la incógnita de lo que pudiera hacer Colo Colo en el debut del Campeonato Nacional. Sus compromisos preparatorios hasta daban motivo para la preocupación, considerando que en ese lapso había cosechado cinco derrotas consecutivas (Estudiantes de La Plata, Unión Española, Universidad Católica, Everton y Audax Italiano, a puertas cerradas en el Monumental). Ganando por 3 a 1 al elenco hispano, en el Santa Laura, sin embargo, el cuadro albo si bien no logró aventar del todo las dudas, ni mostrarse como una fuerza futbolística de gran nivel, sumó al menos los tres primeros puntos que igual sirven para lo que viene.

Digamos, de partida, que el marcador sugiere una victoria alba más bien cómoda y sin sobresaltos. No fue así. Como siempre ocurre, Unión Española fue un rival terco que jamás bajó los brazos y hasta el último luchó por mejor suerte.

Colo Colo, sin duda, fue un poco mejor que su rival. Sin mucha claridad, porque cuesta tenerla cuando no está Valdivia, su volumen ofensivo fue siempre superior al de un elenco hispano que salió a privilegiar la contención del rival por sobre la búsqueda permanente de un ataque que hiciera daño.

El cuadro de Santa Laura fue, como se suponía por lo demás, más un equipo de reacción que de iniciativa. Porque sólo se atrevió de manera franca a buscar mejor suerte una vez que Colo Colo abriera la cuenta mediante un impecable tiro libre de Mouche, debutante absoluto con la camiseta del elenco popular.

Corrían 11 minutos cuando una fuerte entrada de Palomeque en contra de Suazo fue sancionada por el pito Gamboa a la entrada del área. En la instancia, incluso, el colombiano se ganó la tarjeta amarilla. Puesto frente al balón, el ex Boca y San Lorenzo metió un zurdazo que limpiamente superó la barrera y el vuelo inútil de Sánchez.

Hasta ese momento, Unión Española sólo se había acercado tibiamente mediante un derechazo de medio vuelta de Caballero ante el cual el meta albo, Cortés, llegó dando plena seguridad.

Sin embargo, la ventaja a Colo Colo le duró poco. En una jugada intrascendente el fondo albo perdió las marcas y el centro sólo pudo ser repelido a medias. Al balón, a la entrada del área, fueron Luis Pavez y el uruguayo-peruano Costas, que en una actitud impropia de un jugador “oriental” prefirió dar el saltito en lugar de ir con todo. El árbitro Gamboa no le creyó a su simulación de foul y el medido centro del lateral fue empalmado en la boca del arco por el paraguayo Caballero, un delantero al que estamos seguro ningún defensor se alegra de marcar.

Con el equilibrio, Unión Española recuperó su actitud más bien conservadora. Volvió a juntar líneas dejando en ofensiva sólo a Caballeros y a Varas. Y Colo Colo, sin el jugador que viera espacios ahí donde aparentemente no los había, comenzó a chocar una y otra vez en una búsqueda tan reiterativa como estéril.

Lo paradojal es que, lo poco que el Cacique produjo en esa media hora final de la primera etapa, lo desperdició penosamente Vilches. Y decimos paradojal porque la actuación del centro atacante fue tan baja durante esa primera etapa, que se esperaba el ingreso de Parraguez en cualquier momento.

Salas, sin embargo, lo mantuvo en cancha. Siguió creyendo en su jugador, más allá de que hubiera desperdiciado antes dos ocasiones propicias como para agotarle la paciencia a cualquiera.

Y el técnico, visto lo sucedido, acertó plenamente. La tarea de Vilches es hacer goles, porque para eso reemplaza a Paredes, y no sólo desniveló a los 5 minutos de haberse reanudado la brega, sino que dio la tranquilidad que su cuadro necesitaba haciéndose presente en el marcador cinco minutos después del gol que había significado el 2-1.

En el primero, cazó casi sin ángulo un balón que, tras un córner, sólo alcanzó a ser manoteado por Sánchez. Barroso la volvió a meter a zona de peligro y el centro atacante cruzó al remate cuando la pelota ya se perdía por la línea de fondo.

En el segundo, tuvo el oportunismo para de puntazo mandarla a las mallas, luego que un centro de Opazo fue bloqueado, pero no despejado, por el colombiano Palomeque.

¿Asunto liquidado? Para nada. A juego perdido Unión se jugó sus cartas y por largos minutos le robó por completo el control del balón a Colo Colo, metiéndolo en su propio campo. Fue entonces que Salas, viendo que el rival se le venía con todo, sacó al juvenil Alarcón para hacer ingresar al “Pajarito” Valdés, buscando volver a tenerla.

A partir de ese momento, la posesión del balón fue más compartida. El problema para Unión es que, salvo centros siempre peligrosos por la presencia de los fornidos delanteros hispanos, no fue capaz de procurarse una oportunidad clara. Colo Colo, por su parte, se quedó sin posibilidades de contragolpear con éxito, producto del manifiesto bajón físico que sufrieron Mouche y, sobre todo, Costas.

El 3-1, pues, se mantuvo inalterable. Y fue justo, por lo realizado por ambos equipos, aunque sugiere una superioridad alba mucho más clara y rotunda de la que realmente se vio.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Primera fecha.

Estadio: Santa Laura.

Público: 9.184 espectadores.

Arbitro: Eduardo Gamboa.

U. ESPAÑOLA: Sánchez; Gómez, Palomeque, Aja, L. Pavez; Mejía (46’ Tello), Méndez, Maureira (63’ Yáñez), Dávila; Varas, Caballero.

COLO COLO: Cortés; Opazo, Barroso, Insaurralde, De la Fuente; Alarcón (63’ Valdés), E. Pavez, Suazo; Costas (70’ Bolados), Vilches (87’ Parraguez) y Mouche.

GOLES: Para Colo Colo, Mouche (tiro libre), a los 12’ y Vilches a los 50’ y 55’; para Unión Española, Caballero (cabezazo) a los 13’.

Tarjetas amarillas: en Unión Española, Palomeque y Aja; en Colo Colo, Alarcón.