Colo Colo vuelve derrotado y malherido desde Temuco

No sólo perdió el partido y los tres puntos vitales a estas alturas del torneo, sino que también dos figuras clave de su armado para el próximo compromiso, frente a Unión Española: Zaldivia y Paredes. A ellos puede sumarse el zaguero Meza, que debió abandonar el campo de juego en camilla.

Colo Colo vivió su pequeño desastre en Temuco. No sólo porque cayó por la cuenta mínima frente al cuadro local. No sólo porque no pudo desarrollar el fútbol que venía desplegando y que buenos resultados le había dado, sino porque de partida pierde a dos de sus jugadores clave con miras al próximo duelo, frente a Unión Española: Esteban Paredes y Matías Zaldivia, expulsados.
Y decimos de partida porque a ellos podría sumarse Meza, lesionado en el minuto 18 de juego y que debió abandonar en camilla para ser sustituido por Araya.

Puede decirse, entonces, que el técnico albo Guede volvió a tropezar con la misma piedra. Porque en el pasado torneo había sufrido en esta cancha un tropezón que, al cabo, marcó la declinación de su cuadro: ganaba cómodamente por 2 a 0 y terminó igualando 2 a 2. El Colo Colo hasta ese momento arrollador ya no volvió a ser lo que hasta ahí había sido.

Más allá de las expulsiones, que como sea dan siempre para la polémica, lo cierto es que Colo Colo no puede argumentarlas para explicar su derrota. Simplemente, no pudo con el fútbol de marca y de refriega que impuso Deportes Temuco.

Le costaba prosperar en el terreno de juego porque la marca temuquense a la salida alba obligaba a su arquero y a sus defensores a dividir. Orión y los del fondo debían casi siempre saltarse el mediocampo, apelar a los trazos largos, y con eso se facilitaba la estrategia de Deportes Temuco, decidido a no dar metros de ventaja y poniendo especial énfasis en que, en lo posible, el “Mago” Valdivia no se hiciera de la pelota.

Si llegaba a conseguirlo, el volante albo tenía de inmediato uno o dos jugadores que iban sobre su marca. Valdivia, con su habilidad y talento, ganó muchas, pero perdió también demasiadas veces obligado a quedarse con el balón más del tiempo aconsejado por no tener a quien habilitar. A Morales y a Paredes los hombres de Giovagnoli tampoco les perdían pisada.

Con todo, Colo Colo tampoco pasaba grandes zozobras. Deportes Temuco hacía bien la parte más fácil de su trabajo –destruir-, pero a la hora de pasar a la ofensiva carecía de mayor claridad.
Consecuencia: uno y otro equipo apenas podían exhibir aproximaciones, pero escasas llegadas claras a la portería rival. Mientras Colo Colo tuvo un cabezazo de Valdivia que se fue apenas junto a un poste, y dos o tres remates de Paredes sin mayor fortuna, el cuadro dueño de casa sólo preocupaba cuando levantaba la pelota y, en esa disputa, amenazaba con vulnerar a Orión, que respondió siempre bien y, en el minuto 45, en forma brillante frente a un testazo del paraguayo Cris Martínez.

El partido, equilibrado, comenzó sin embargo a desnivelarse levemente para el local apenas reanudada la segunda etapa. Berríos, traicionado por su ímpetu juvenil, cometió una falta tan violenta como innecesaria en contra de Ramírez a la entrada del área local, y se ganó la segunda amarilla, que significó que Colo Colo debiera afrontar lo que restaba de partido con un hombre menos.

A partir de ese momento, como que el cuadro albo comenzó a considerar que el empate, en tales circunstancias, no era después de todo un tan mal resultado. Lo dejaba en claro el meta Orión, que en cada rechazo se tomaba con la mayor calma la reanudación del juego.

Con mayor razón Colo Colo pensó en atesorar el punto que estaba consiguiendo luego que, apenas expulsado Berríos, Deportes Temuco desperdició lo que hasta ese momento había sido la oportunidad de gol más clara en lo que iba de partido. Remató desde fuera del área Harbottle, repelió apenas Orión, y Farfán desvió su remate de forma increíble junto al palo más alejado.

Si Colo Colo venía jugando de preferencia de contra, es decir, cediendo terreno para propiciar el adelantamiento rival y sorprenderlo con punzantes ataques a los espacios, esta vez con mayor razón perseveró en ese estilo. Sólo que la marca atosigante de Deportes Temuco propició un fútbol tan veloz como impreciso, y en el que el cuadro local terminaba siempre imponiéndose en eso que se llama “la segunda pelota”.

Si en el primer tiempo a Colo Colo le había costado un mundo procurarse claros, con uno menos fue prácticamente tarea imposible. Paredes no estuvo en su día y el juvenil Morales, que es fuerte y de una velocidad más que aceptable, carece de habilidad para apelar al dribling, sacarse un hombre de encima, y conseguir superioridad numérica.

Salvo esa oportunidad de Farfán, Deportes Temuco no había tenido más. Hasta que llegó el minuto 79, que para Colo Colo resultó desgraciado. No sólo porque un remate de Donoso dio en el brazo de Zaldivia, produciéndose el penal, sino porque esa incidencia le significó al Cacique perder a su segundo zaguero central de la jornada y porque –de paso- Paredes, que a esas alturas ya estaba en la banca, viera la tarjeta roja al parecer por airados reclamos con más de algún insulto involucrado en el alegato.

El paraguayo Martínez, que hizo efectiva la falta siete minutos después que fuera cobrada, no desaprovechó la oportunidad. Le reventó a Orión el arco con un zurdazo violento y arriba absolutamente inatajable.

Con nueve jugadores, superado, Colo Colo mostró en esos minutos tanta falta de fútbol como exceso de temple. Cargó con todo sobre el arco rival, teniendo claro que daba lo mismo perder por la cuenta mínima que 2 o 3 a 0. Por cierto: si jugando con todos sus efectivos había carecido de claridad, con mayor razón ahora, que se trataba sólo de arrestos.

Y jugándose el todo por el todo se produjo la carga de Donoso que con pelota dominada ingresó al área. No tenía ya ángulo para remate, pero la desesperación alba era tanta que Barroso no encontró nada mejor que cometerle un clarísimo penal.

Martínez repitió la receta, sólo que esta vez el vuelo de Orión alcanzó justo para que su mano izquierda llegara a desviar la pelota.

Colo Colo sigue dependiendo de sí mismo luego de este contraste. Eso está claro. Pero también está claro que este contraste lo deja malherido para la recta final del campeonato.

PORMENORES

Torneo de Transición. Undécima fecha.

Estadio: Bicentenario Germán Becker, de Temuco.

Público: 14.611 espectadores.

Arbitro: César Deischler.

DEPORTES TEMUCO: Gamonal; Ramírez, Díaz, Casanova (35’ Soto), Aceval; Cepeda, Riquero, Canío; Farfán (71’ Donoso), Martínez, Harbottle (90+6’ Santander).

COLO COLO: Orión; Zaldivia, Barroso, Meza (23’ Araya); Opazo, Baeza, Berríos, Suazo; Valdivia; Morales (55’ Valdés) y Paredes (71’ Rivero).

GOL: Martínez (penal) a los 86’.

Tarjetas amarillas: En Temuco, Cepeda y Canío; en Colo Colo, Zaldivia, Opazo y Berríos.

Tarjetas rojas: Berríos a los 51’ y Zaldivia a los 82’, ambos por doble amarilla.

Incidencia: Orión le atajó un penal a Martínez en los descuentos.