Colo Colo y su mediocre presente: hoy un juramento, mañana una traición


Tras vencer el martes a Deportes Antofagasta, el “Cacique” cayó lánguidamente frente a Palestino por un 3-1 que no admite dudas ni cuestionamientos. La victoria de O´Higgins, en la víspera, volvió a dejarlo en el penúltimo lugar de la tabla y a hacer del paupérrimo transitar albo toda una letra de lacrimógeno tango.

Por EDUARDO BRUNA

Si alguien pensó que el agónico triunfo albo, el martes pasado, frente a Deportes Antofagasta, marcaría un punto de inflexión en el más que mediocre transitar de Colo Colo, se equivocó  rotundamente y se llevó un chasco de aquellos. Y es que el equipo de Quinteros, “recuperando” el paupérrimo nivel que ha mostrado durante todo el año, fue la víctima propicia para que Palestino, que venía de seis derrotas consecutivas, y que mostraba el debut en la banca de José Luis Sierra tras la defenestración de Ivo Basay, se impusiera merecidamente por 3-1 en el Municipal de La Cisterna.

Poblando el mediocampo, llenando mejor la cancha y manejando el balón ciertamente con mucho más aplomo y acierto que el “Cacique”, Palestino fue siempre superior frente a un equipo popular cuya franciscana pobreza de jugadores y de recursos nunca termina de sorprender. 

Basta decir que, terminado el primer tiempo, y con Palestino en ventaja de 1-0, Colo Colo no sólo no llegó nunca con posibilidades de anotar, sino que ni siquiera remató al arco de Lanzillotta, que se habría aburrido como ostra de no haber recibido de tanto en tanto alguna habilitación de un compañero.

Se sabe que los partidos se ganan o se pierden en las áreas, pero que se trabajan en el mediocampo. Y el de Palestino, con Farías, Villanueva, Jiménez y Cortés, fue inmensamente superior al que opuso Colo Colo, con un Fuentes que está sólo para quitar, un Suazo al que se le olvidó jugar y un Provoste que no existe y que nunca ha existido, porque es todo un canto a la insulsez y a la intrascendencia.

Lo curioso es que este muchacho viene teniendo oportunidades desde 2017, con Pablo Guede, y nunca ha justificado su presencia, porque ni quita ni juega. La pregunta es: ¿por qué se sigue insistiendo con él? Es cierto que no hay mucho más, porque el “Mati” se lo pasa lesionado y Valencia en ese puesto tampoco ha dado el tono. Sólo que, a pesar de todo eso, resulta incomprensible su reiterada presencia en la titularidad de un equipo que, además, juega tan poquito que no está para disimular caballos cojos.

Uno recuerda que Colo Colo tuvo al “Cua Cuá”, a “Chamaco”, a Jorge Toro, a Vasconcelos y a Espina, entre otros. Que produjo jugadores de la talla del “Mago” Valdivia, Vidal y el propio “Mati” de su buena época. Que en plena quiebra lanzó a Braulio Leal y luego a Cristóbal Jorquera… Está bien: ninguno de estos dos últimos, siendo buenos jugadores, eran una maravilla ni mucho menos, pero al lado de este muchacho Provoste eran Pirlo o Luka Modric.

Con un mediocampo que no influye ni en el quite ni en la creación de fútbol, mucho no se puede esperar. Menos cuando los hombres en punta, como Costa y Parraguez, son incapaces de arreglárselas solitos cuando por milagro llegan a cazar y tener la pelota. ¿Qué está esperando la “exitosa” Blanco y Negro para romper el chanchito y traer un armador decente, al que la pelota no le queme y sea capaz de meter pases profundos, intencionados y que dejen alguna vez siquiera en ventaja a un delantero?

Poco había pasado en el partido cuando Palestino ya había abierto la cuenta. Tras gran pase profundo de Villanueva, Soto ganó línea de fondo para meter el centro atrás que en el área chica empalmó Benítez para hacerla llegar a las mallas. ¿Y cuál fue la respuesta alba? Ninguna, cero. Y no es que no le pongan empeño o no mojen la camiseta, como dice la gilada. Es que simplemente no pueden hacer más de dos pases seguidos sin perderla.

Este Colo Colo, aparte de miserable futbolísticamente hablando, es un equipo que hasta protagoniza incidencias grotescas y para la risa. Como cuando chocan Parraguez y Valencia entre ellos; como cuando Fuentes, en sus ansias de mandarla lejos, le pega el tremendo pelotazo en la cara a Costa a un par de metros. Anécdotas dignas de “Los Tres Chiflados”, pero no de un equipo de fútbol tantas veces campeón o, por último, candidato siempre a pelear por cosas importantes.

¿Cómo es que se juntaron tantos troncos en un solo plantel?

Palestino, sin hacer nada extraordinario, sometió fácilmente a este Colo Colo bueno para nada. Un Colo Colo que, como testimonio ofensivo, sólo registró dos llegadas de peligro. A los 66, cuando Paredes elevó increíblemente en la boca del arco un balón que hacia atrás le había puesto Opazo. Y a los 73, cuando Acevedo salvó desde la línea un disparo a quemarropa de Costa.

Y es que el gol albo, producto de un tiro de esquina que cabeceó Insaurralde sin que nadie saltara con él al menos para molestarlo, no puede entrar en la categoría que describíamos anteriormente.

Un penal cometido por Pinto, y un gol postrero de Campos-López tras habilitación de Carrasco, concretaron una victoria tricolor que, ciertamente, y más allá de la polémica que provocó el cobro del lanzamiento desde los doce pasos que Farías transformó en gol, fue plenamente justificada y merecida.

La victoria de O´Higgins sobre Everton dejó al “Cacique”, además, nuevamente en la posición penúltima, y queda claro que, con este equipo, con estos jugadores y este nivel de juego, Colo Colo tendrá que remar de aquí hasta el fin del campeonato para evitar una caída a la Primera B que sería, además de histórica, plenamente merecida. Todo un logro para esta Concesionaria chanta, que prometía elevar al “Cacique” a los más altos niveles del fútbol sudamericano y sus alrededores.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Decimoctava fecha.

Estadio: Municipal de La Cisterna.

Arbitro: Juan Lara.

PALESTINO (3): Lanzillotta; Soto, Acevedo, Guerrero (70’ Sanhueza), Fernández; Villanueva (82’ M. Campos-López), Farías, Jiménez, Cortés; Benítez, Benegas (62’ Carrasco). DT: JoséLuis Sierra.

COLO COLO (1): Pinto; F. Campos, Falcón, Insaurralde, Opazo (73’ De la Fuente); Provoste (54’ Paredes), Fuentes (84’ Alarcón), Suazo; Costa, Parraguez y Valencia (54’ Mouche). DT: Gustavo Quinteros.

GOLES: Para Palestino, Benítez a los 8’, Farías a los 80’ (penal) y Campos-López a los 90+5’; para Colo Colo, Insaurralde (cabezazo) a los 75’.

Tarjetas amarillas: En Palestino, Soto y Farías; en Colo Colo, Pinto, Falcón, Suazo, Valencia y Paredes.

Tarjeta roja: Gustavo Quinteros, técnico de Colo Colo, a los 22’ por doble amarilla tras reiterados reclamos.