Columna de Arturo Rodríguez: Steve Hackett, el alquimista

Si existe una oportunidad imperdible para disfrutar de una noche magistral escuchando lo mejor del rock progresivo, sin duda es el próximo Agosto (15 y 16) en el Teatro Coliseo de Santiago , en donde se presentará Steve Hackett, el más virtuoso instrumentista del grupo GÉNESIS original.

Por ARTURO RODRÍGUEZ

El guitarrista se ha dado maña para mantener intactos el sello que impuso al recordado grupo, cuando en 1970 ingresa a él y se produce la partida del también guitarrista Anthony Phillips y de John Meyhew, baterista.

Así las cosas, la formación titular de la mejor etapa de Génesis queda conformada por Peter Gabriel, Tony Banks en teclados, Mike Rutherford en guitarra, Phil Collins en batería y voz, y Steve Hackett, el guitarrista creador de atmósferas y desarrollos misteriosos del alabado quinteto.

Es en esta época brillante de la historia de la música rock inglesa (1970 -1976), en la cual este grupo produce una seguidilla de álbumes notables comenzando con Nursery Crime, con la notable pista que abre el LP llamada The Magical Box. Aquí ya se deja patente hacia dónde orientaba Hackett al grupo apoyado nada menos que por Gabriel y Collins.

Haciendo un simil de un menú de cuatro tiempos, en 1972, el álbum Foxtrot viene a hacer las veces de un aperitivo bastante contundente de lo que el grupo estaba siendo y podía llegar a hacer. Los tracks Watcher of the Skies y la suite de siete partes Supper´s Ready comienza a poner las cosas en su lugar, frente a los talentosos muchachos de YES, el atrevimiento de Emerson, Lake and Palmer y los consolidados PINK FLOYD.

Aquí los fraseos y armonías clásicas barrocas de Hackett y Rutherford son definitivamente el sello del grupo. Y obviamente la voz y teatralización en vivo, de Peter Gabriel.

A estas alturas hay hambre. Y sed de más. Génesis nos sorprende en 1973 con una entrada grandiosa, y para esta humilde pluma, una obra maestra.

La belleza y poderío que conforman el álbum Selling England By The Pound lo confirma. Haga usted un rewind de sus propias escuchas históricas con la carátula y letras de este vinilo en su mano, y créame, es una experiencia sublime. Una obra de un mundo imaginario con cortes tan bien hechos como Firth of Fifth, un comienzo sensible dentro de la foresta anglo de Dancing with the Moonlight Knight, el power de I Know What I Like, con la batería como debe de ser, y la delicia vocal de Phil Collins en su More Fool Me, canción casi folk dentro de esta obra.

Lo que sigue es épico. Como tal, es el lado B del long play y de las letras e historias ficticias. Un viaje. England por los poros. Chambelanes en Palacio. La nobleza y la plebe compartiendo la consabida cup of tea. Set sin desperdicios.

El plato de fondo no es otro que The Lamb Lies Down on Broadway (1974). De las sólidas y sensibles manos de Steve Hackett, ve la luz este doble álbum conceptual, más agresivo y complejo que los anteriores, con más oscuridad y claustrofobia, de partes imperdibles como unidades para entender la historia en su totalidad.

Tuve el privilegio, hace no pocos años, de ver al grupo por primera vez, en plena España franquista, siendo éste el primer mega evento permitido cuya locación fue el Pabellón de Deportes del Real Madrid. Todo lo que pueda comentar se queda corto como mirada de un veinteañero. Alucinante. Catártico. Único.

De ahí que, como buena cena que se precie como tal, Trick Of The Tail y Wind and Wuthering, (1976 ambos) son el cierre perfecto del trabajo de Hackett músico, hombre taciturno, de un bajo perfil que impresiona ante la avalancha Collins-Gabriel y el trabajo de hormigas sólidas de Tony Banks y Mike Rutherford.

Luego vino el desmembramiento parcial de la banda, asumiendo Phill Collins un protagonismo total en su proyecto personal Face Value (1980), álbum ganador del Grammy, con su nueva impronta de darle a los tambores. Después de eso, un pop-rock para fruncir el ceño. 

Peter Gabriel por su parte, continuó como solista, con ingeniosas y post modernas puestas en escena, con grandes temas de su autoría con aroma a sus orígenes, para llegar a una estación final actual coqueteando con el estilo llamado World Music.

Volviendo a Hackett, su primera visita a Chile fue en 2001, Gimnasio Santa Rosa de Las Condes de la UC, ante no más de tres mil personas. En la década anterior a hoy, tres nuevas apariciones en Santiago con una fanaticada fiel y mayor en número y años a cuestas.

De su discografía posterior como solista son imperdibles los trabajos Genesis Revisited I y II, en vivo y en estudio, Spectral Mornings (1979) y Momentum (1987).

En sus 2 conciertos en Santiago (uno ya agotado), se acompañará del grupo argentino tributo Genetics, estudiosos y sólidos músicos dignísimos representantes de los originales.

Si lo tuyo es el rock progresivo bien hecho y con liderazgos sólidos, este es nuestro año y agosto nuestro mes. De ahí somos.