Columna de Camila Baracat: “Aftersun”, ¿de qué hablamos cuándo hablamos de amor?

Una hora y cuarenta y un minutos dura la película, en donde pasa tu vida entera, el vínculo con tu padre, en mi caso siendo hija, igual que la protagonista.

Por CAMILA BARACAT / Foto: TWITTER

“Aftersun” es una película que tímidamente nos va presentando la historia en la que hija y papá ocupan una cámara de video para grabar algunos momentos de sus vacaciones de verano en Turquía.

Con el pasar de los minutos el filme va despertando tus recuerdos, tu memoria, como si fuera el filme quien te estuviera mirando a ti. ¿Qué pasó con el amor?

El largometraje de Charlotte Wells nos presenta un relato profundo, cotidiano e irrecuperable, el vínculo de amor entre un padre y una hija que queda encapsulado en la mezquindad del tiempo. “Aftersun” (“Atardecer”) sugiere, no revela y ahí yace su mayor tesoro.

“Determiné que lo más importante era que el sentimiento estuviera lo más presente y fuerte posible, porque creo que aquel que perdura un poco más concretamente en detalles o en diálogos es el sentimiento que genera la huella más intensa”, mencionaba la directora para Culto el año pasado.

Las grabaciones caseras que incluye la película son el conector con la realidad y la vida cotidiana, es en esos momentos cuando la película deja de ser ficción y se empapa de un carácter documental que compromete los sentimientos de quienes, removidos hasta las entrañas, miramos nostálgicos la película y en ella los pasajes de nuestras vidas.

Musicalizada con canciones como “Tender”, de Blur; “Losing my religion”, de R.E.M., o “Under pressure”, de Queen y David Bowie, entre otras, la película además construye paisajes sonoros que infringen toda norma hegemónica de musicalizar el cine. “Aftersun” es también sonido, jamás ruido, sonido puro.

La película es una obra de arte, el mundo interior de la directora se emplaza en un relato íntimo y profundo que reconstruye el amor más genuino en el vínculo padre e hija, un amor lejano al romanticismo, cargado de cotidianidad, atravesado por dolores y por la irremediable distancia del tiempo, los años pasan, el amor se transforma.

Estrenada en el último Festival de Cannes, “Aftersun” se ha alzado como uno de los hitos fílmicos de 2022. Ha recibido nominaciones a premios del cine independiente en Inglaterra y en Estados Unidos, y los elogios y el boca a boca han llevado una historia íntima a lugares insospechados.

En Chile, se ha exhibido en Centro Arte Alameda, Insomnia, Sala K y dos complejos de Cinépolis, y actualmente la plataforma Mubi la tiene en su catálogo.

Atardece, que no es poco.