Columna de Cicuta: Lo de Mónica Pérez pudo ser peor

Dimos con 10 preguntas más tontas de la que hizo la periodista de Canal 13 al damnificado del incendio de Viña. Con estas sí que don Humberto habría llorado a moco tendido.

Por CICUTA / Foto: CAPTURA DE VIDEO

Honestamente, en esta pasada estoy con Mónica Pérez. Ella no hizo este 23 de diciembre esa pregunta de mala, sino de distraída. Recapitulemos. Desde Viña del Mar, para “Tele13”, entrevistó a don Humberto, vecino de la población Nueva Aurora, que había perdido todo producto del gran incendio que sufrió la ciudad jardín en las últimas horas. No se le ocurrió nada mejor que preguntarle: “¿Cómo va a celebrar la Navidad mañana?”. Era que no, el pobre hombre no sólo no pudo responder, sino que se largó a llorar ante todo Chile.

Primero, ella tiene antecedentes en este tipo de preguntas. “Señora, ¿por qué eligió este cerro para vivir si sabía que esto podía pasar?”, le preguntó a otra pobladora damnificada por otro siniestro forestal hace unos años, ante lo que la aludida, con mucha dignidad, le respondió: “Señorita, los pobres no elegimos dónde vivir”. Tampoco su fuerte son las descripciones al momento de cubrir estas tragedias. “Es como un tremendo asado, donde están todos los carbones”, trataba de explicarle esa vez a los televidentes de TVN acerca de ese anterior megaincendio. Claramente, no lo hace movida por el sadismo, sino más bien por la falta de empatía, la indolencia y la insensibilidad.

Segundo. Efectivamente, al día siguiente el mundo entero celebraba Navidad. CUALQUIER periodista del mundo que no hubiese tocado el tema hablando con un afectado por las llamas habría sido subido y bajado por el editor o jefe de Prensa de turno, perdiendo una ocasión preciosa de demostrar su gran “olfato” periodístico. Entonces atribuyámosle la unánime condena que ha recibido su interrogante a que no supo hacerla, que careció del tino necesario para formularla y hasta que tuvo mala suerte, al escoger a un entrevistado que le salió demasiado alaraco y perita de cristal.

Tercero. Para demostrar que lo de esta chiquilla pudo ser mucho peor, imaginemos 10 preguntas que habrían hecho que las críticas hubieran sido realmente lapidarias. Hagamos el ejercicio. Yo propongo éstas:

1.- ¿Cómo viene su Nochebuena con todas las estrellas para usted solo?

2.- ¿Vio que llegó el día en que el desorden de su pieza iba a desaparecer?

3.- ¿Cuándo se iba a imaginar tener tan despejada la vista para los fuegos artificiales del Año Nuevo en el mar?

4.- ¿Ahora sí va a considerar en serio la posibilidad de vivir en una casa rodante?

5.- ¿Qué le puede decir, don Humberto, a todas las personas que perjudicó en su vida? ¿No ve que sí existe el karma?

6.- ¿No le parece adrenalínica esta nueva experiencia de empezar a ser una persona en situación de calle?

7.- Cuando deje de lloriquear, ¿le puedo hacer cinco preguntas más?

8.- (fuera de cámara) ¿Podría llorar más fuerte? Me dicen desde Santiago que no guateamos porque no subimos los puntos de rating que esperábamos con su reacción.

9.- Y para el 18, ¿va a hacer un fueguito para tirar unas carnes?

10.- ¿Supo que renové en Canal 13? ¡Me va a tener todo el 2023 en pantalla!