Columna de Erasmo López Ávila: Miguel Lawner, un “joven” institutano de 95 años

Uno de los invitados estelares al homenaje del Instituto Nacional a los 34 ex alumnos que fueron víctimas de la dictadura fue el Premio Nacional de Arquitectura, preso político sobreviviente de isla Dawson.

Por ERASMO LÓPEZ ÁVILA / Fotos: GENTILEZA

Uno de los invitados estelares al homenaje del Instituto Nacional a los 34 ex alumnos de ese plantel que fueron víctimas de la dictadura (asesinados, ejecutados, desaparecidos o trágicamente fallecidos) fue Miguel Lawner Steiman, Premio Nacional de Arquitectura, quien fue preso político sobreviviente de isla Dawson y de otros campos de concentración, y que vivió un largo exilio en Dinamarca durante la dictadura civil-militar.

Don Miguel Lawner y su libro de clases de 1945.

Lawner, de 95 años, quien estuvo acompañado en el auditórium del Instituto Nacional por la rectora, profesora Carolina Vega Thollander, hizo una intervención magistral dirigida a los jóvenes estudiantes del ahora colegio mixto, y que está bajo la tuición de la Municipalidad de Santiago.

En su discurso, que fue seguido atentamente, recordó su amistad con Salvador Allende; reivindicó los logros del gobierno de la Unidad Popular; denunció la tragedia colectiva que generó la dictadura; y abogó por la recuperación efectiva de la calidad de la educación pública, de la que el Instituto Nacional, con casi cuatro mil estudiantes, sigue siendo hoy un ejemplo emblemático.

Al término de la ceremonia central, a la salida del auditórium, Lawner se detuvo frente a una mesa en la que lucían grandes, antiguos y añosos libros de clase. Eran gruesos, empastados, de hojas amarillentas, escritos con una cuidada caligrafía.

Uno de los estudiantes lo invitó a ver uno de esos libros, abierto en la página 318, cuando Lawner, a los 16 años, que en 1945 vivía en calle Portugal 1116, cursaba el Sexto A de Humanidades y en la que estaba registrado su rendimiento académico.

Lawner, quien dejó registrada para la posteridad la dura subsistencia en los campos de concentración de la dictadura, no pudo resistir el impulso y pasó con delicadeza sus talentosas manos de eximio dibujante por las páginas del libro de clases y revisó sus notas en cada asignatura y los comentarios anexos, muy precisos y elogiosos, por lo demás.

Primero Lawner hizo el examen del libro en silencio, serio y concentrado, pero luego una ancha sonrisa y una evidente emoción iluminaron el rostro de este destacado militante y dirigente del Partido Comunista.

Alguien captó ese instante y le tomó una fotografía. Cuando Lawner se dio cuenta, instruyó: “Por favor, compañero, tómeles unas fotos a las notas”.

Es que lo llenan, hasta hoy, 80 años después, de un natural y legítimo orgullo.

 

ERASMO LÓPEZ ÁVILA

Periodista y mediador social y familiar. Egresó de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile en 1971. En 1973 era reportero del diario El Siglo en La Moneda.