Columna de Francisco Fanjul: El espejismo mágico del City o la reivindicación de Pep

¿Qué tanto asidero tiene la percepción de que este equipo construido sólo gracias a una billetera poderosa, dejando aparte a Haaland, tenía jugadores que eran figuras descollantes en sus equipos o selecciones nacionales al momento de ser llevados al City pedidos por Guardiola? ¿Cuántos podríamos decir que tenían el estatus de estrellas?

Por FRANCISCO FANJUL / Foto: AGENCIAS

Al hablar del Manchester City, muchos (especialmente los detractores de Pep Guardiola) minimizan los logros conseguidos por el equipo inglés e, incluso, le restan méritos a su técnico lanzando frases como “con un equipo de puras estrellas no tiene gracia” o algo similar, como si el plantel citizen fuera el de los nuevos galácticos.

Ya se dijo durante las semifinales… ¿cuantos jugadores del Manchester City tendrían opciones reales de ser titulares en el Real Madrid?… Probablemente NINGUNO.

Entonces, ¿qué tanto asidero tiene la percepción de que este equipo construido sólo gracias a una billetera poderosa, dejando aparte a Haaland, tenía jugadores que eran figuras descollantes en sus equipos o selecciones nacionales al momento de ser llevados al City pedidos por Guardiola? ¿Cuántos podríamos decir que tenían el estatus de estrellas?

Tal vez Gundogan, que fue destacado en el Borusia Dortmund y en la selección alemana, pero venía de casi dos años con escasa actividad producto de una delicada lesión a la espalda y su complicada cirugía. Es decir, una apuesta por la que había que jugársela.

Riyad Mahrez, destacado en el sorpresivo Leicester campeón de Rainieri, pero que luego tuvo dos temporadas sin mayor repercusión coqueteando con el descenso.

Y así podemos continuar, con Bernardo Silva, Sané, Rodri, Días, Grealish, Laporte, Gabriel Jesús, Claudio Bravo y todos los que fueron llegando antes del noruego. Algunos jóvenes, otros problemáticos, otros lesionados o bien prácticamente desconocidos. Que no se malentienda, casi todos buenos jugadores, pero prácticamente todos fueron apuestas, NINGUNA ESTRELLA.

Siendo objetivos, ¿cuántos de ellos podrían EN ESE MOMENTO (no con su realidad actual) realmente haber sido solicitados como refuerzos por Ancelotti para el Real Madrid o por Mourinho en el Inter, el Chelsea (donde a uno de los primeros que cortó fue a De Bruyne) o el Manchester United?

Entonces, el costo millonario de sus jugadores obedece más bien a una ambición exagerada del mercado por los abundantes petrodólares tras los controladores del club y no a su condición de estrellas o al real valor de mercado de todos los jugadores ya mencionados (seguramente de haber terminado siendo contratados por otro club, su costo habría sido considerablemente inferior).

Por lo contrario, de los que de un modo u otro podría considerarse que se habían ganado tal condición de estrellas, TODOS fueron progresivamente siendo cortados por Guardiola. Dzeko, Jesús Navas, Zabaleta, Otamendi, Demichelis, Kompany, Yaya Touré, David Silva, Agüero, Nasri, Kolarov, etc. Tuvieron que hacer las maletas, de un plantel que VENÍA DE SER CAMPEÓN DE LA LIGA.

Volviendo al partido de ayer, cuando ves los errores (horrores) infantiles en defensa, dejando botar la pelota en área propia, la exasperante lentitud en desprenderse de ella en zona defensiva en muchas jugadas, la inocencia para perder muchos balones en salida o dejarse “madrugar” por los rivales, te das cuenta de lo discretos que realmente son muchos de estos jugadores del City.

Sólo que son capaces de suplir gran parte de sus falencias con actitud, entrega y el real convencimiento colectivo que sólo puede entregarles a su entrenador.

ESE es el gran mérito de Guardiola.

Convertir en jugadores de primera línea a muchos que en otro lado tal vez sólo serían “del montón”.

¿El resultado? El espejismo de un equipo galáctico por su inversión millonaria, pero que termina jugando con igual magia gracias al trabajo de su entrenador.

 

FRANCISCO FANJUL

Gestor de eventos deportivos y gerente Mundo Sport