Columna de Gerardo Silva: La receta para potenciar el fútbol chileno existe

No podemos seguir esperando que jugadores y técnicos coincidan, como ocurrió con la generación dorada, para alcanzar éxitos. Hay muchos aspectos que pueden confluir en un plan de desarrollo serio. Uno de ellos, revisar los cajones y encontrar la ruta que Mirko Jozic quería seguir con el fútbol amateur.

Por GERARDO SILVA / Foto: ARCHIVO

Chile necesita un plan para potenciar su estructura futbolística. Lo que tuvimos y disfrutamos con la generación dorada fue fortuito, no obedece a ninguna planificación: jugadores y técnicos coincidieron en el momento indicado. Por la misma razón, así como llegó se fue desvaneciendo.

Llegó el momento de trabajar para reeditar el prestigio ganado con las dos asistencias consecutivas a los mundiales de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 y por haber ganado también de manera consecutiva dos torneos continentales, las Copa América Chile 2015 y Estados Unidos 2016 (esta última en su edición centenario).

Hay que ponerse a trabajar diligentemente en la estructura formativa y competitiva, diseñando un plan que convoque y fortalezca a todas las instituciones intervinientes. Las competencias deben tener como objetivo el crecimiento deportivo y no sólo el económico de los clubes. Nuestra participación internacional debe ser con estándares de calidad y con propósitos cualitativos. Dejar de ser indolentes con el fútbol amateur y dotarlo de conocimientos y elementos para trabajar en un programa serio de iniciación, crear torneos y ligas competitivas anuales y terminar definitivamente con los torneos de verano y sin continuidad que a nada bueno conducen.

Definitivamente debemos entender que la fuerza del fútbol chileno está en la masificación del fútbol amateur. Es perentorio crear un centro de formación técnica regionalizada para entrenadores aficionados y, además, estructurar competiciones con un calendario cargado de partidos. Sólo así lograremos ser competitivos siempre y, de esta forma, el recambio no será un tema: se dará de manera natural.

Es el momento de que nuestras autoridades deportivas trabajen en un plan de desarrollo con la mejor actitud y voluntad por el bien de las nuevas generaciones. La Asociación Nacional de Fútbol Amateur (ANFA) debe entender que es el principal eslabón de nuestro fútbol y, por la misma razón, tiene la obligación de modernizar sus protocolos y entender que por formar parte de la Federación de Fútbol de Chile tiene el deber, autoridad y derecho para exigir recursos e invertir en su amplio campo de acción. No olvidemos que el fútbol amateur representa el 99.8% de la actividad en nuestro país, posee 328 asociaciones de fútbol y se juegan 13.006 partidos por semana, sin considerar los de Tercera División A y B. ¡Es impresionante! Debemos ser categóricos y señalar que una organización como ésta es fundamental para el desarrollo de nuestro fútbol, que su importancia es indiscutible, que acá es donde se deben producir mejoras sustantivas para que no esperemos que nos caiga del cielo otra extraña casualidad para tener un equipo que nos represente a nivel internacional, como lo hizo la generación dorada.

Para mi gusto, la ANFA tiene el destino de nuestro fútbol en sus manos. Soy un convencido de que nuestro éxito internacional depende única y exclusivamente de este organismo. No podemos esperar que la ANFP y la empresa privada ofrezcan la solución. Ojalá la Federación de Fútbol de Chile ordene la casa, desempolve los archivos y de seguro encontrará el programa de trabajo que intentó realizar el legendario y gran entrenador croata Mirko Jozić (programa que tiene relación con todo lo que comento), quien no sólo entendió la importancia del fútbol amateur, sino que, además, trabajó directamente con él.