Columna de José Antonio Lizana: Un país sin memoria…

Se cumplió un nuevo aniversario de la hazaña de Nicolás Massú y Fernando González en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y nadie, ninguna autoridad, ni política ni deportiva, alzó la voz para recordarla. El reconocimiento a quienes lograron lo que tenistas de la talla de Federer, Nadal o Djokovic no han conseguido sigue esperando.

Por JOSÉ ANTONIO LIZANA / Foto: ARCHIVO

El 21 y 22 de agosto se conmemoran las medallas de oro conseguidas por Nicolás Massú y Fernando González en Atenas 2004. ¿Por qué las autoridades no decretan estas fechas como los «días del deporte chileno»? ¿Por qué los distintos gobiernos tienen tanta falta de iniciativa y orientación a los reconocimientos? ¿No hay plata?

En 2018, con motivo de los Juegos Olímpicos de la Juventud, se inauguró en Puerto Madero, Buenos Aires, el «Paseo de la Gloria», donde se exhiben los monumentos a los más grandes deportistas argentinos de todos los tiempos: Juan Manuel Fangio, Guillermo Vilas, Gabriela Sabatini, Luciana Aymar, Diego Armando Maradona, Emanuel Ginóbili y Lionel Messi.

Acá si no te apellidas Baquedano, O’Higgins, Cochrane, Prat o Frei, olvídate de que te van a levantar una estatua. ¿Dónde hay estatua de un González, Soto o Muñoz? ¿No hay ninguno que la merezca ? ¿Y los Manquilef, Callupán o Huenchullán?

En el mes en que se desarrollaron los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, las estaciones del tren subterráneo Oval y London Bridge llevaron los nombres de Nicolás Massú y Fernando González. ¿Acá tú crees que le pondrían el nombre de los tenistas a las estaciones, aunque sea en el mes de aniversario de este logro? Ahí están y nadie reclama: Baquedano, Manuel Montt, Pedro de Valdivia, Rondizzoni, San Alberto Hurtado, Cardenal Caro, Monseñor Eyzaguirre, Cristóbal Colón, Simón Bolívar, Vicuña Mackenna, Santiago Bueras, entre otros. ¿Y cuándo las estaciones Rosita Renard, Marta Brunet, Lily Garafulic, Marcela Paz, Violeta Parra, Stella Díaz Varín, Isidora Aguirre o Anita Tijoux?

En el Mundial de Fútbol Femenino Francia 2019, pasó lo mismo con la Tiane Endler en un paradero de buses, que durante el mes en el que se jugó el campeonato, llevó su nombre.

En Santiago, ¿adónde está nuestra memoria deportiva o artística? ¿Por qué los políticos, milicos y curas se obstinan en perpetuar su memoria? ¿La historia política, religiosa y militar es la única que se puede reseñar en los libros de estudio?

Se hacen homenajes en el Congreso y el Presidente de turno recibe a los deportistas que han tenido destacadas participaciones internacionales, pero no basta con esos actos tipo de colegio. Se necesita algo más.

Las nuevas generaciones, no tienen idea quienes fueron Arturo Godoy, Estanislao Loayza, Anita Lizana, Marlene Ahrens, Lucho Ayala, Enrique «Cua-Cuá» Hormazábal, Jorge Robledo, Manuel Muñoz, Carlota Ulloa, Ismenia Pauchard, Berna Carrasco, Rufino Bernedo y Juan Ostoic, entre otros.

Los homenajes póstumos no sirven, porque es en vida cuando hay que hacer los reconocimientos.

El 2 de enero de 2008, murió Julito Martínez y a los meses después bautizaron el Estadio Nacional con su nombre. ¿Por qué? ¿Para qué? Viejo, son medallas olímpicas y el doble oro de Massú en una misma cita olímpica de la era moderna. Los monstruos Nadal, Federer y Djokovic hicieron lo imposible por alcanzar este récord, pero no lo consiguieron.

Políticos y autoridades, no se las lleven todas, déjenles un legado a la ciudadanía y pongan un par de placas o levanten un par de monumentos para estos héroes del deporte chileno en la Plaza de la Ciudadanía u otro lugar de relevancia en la capital.

El próximo 2024 se cumplirán veinte años de esta hazaña y no me digan que los homenajes los harán cuando ellos ya no estén…

¿Aceptan sugerencias para Santiago 2023?

 

JOSÉ ANTONIO LIZANA ARCE

Nacido en Santiago en 1977, es editor, escritor, diplomado en Periodismo Deportivo y autor de seis libros: “Ceacheí, palabra de campeón” (2008), “Rayando la cancha” (2009), “Mojando la camiseta” (2010), “Pisando la pelota” (2014), “Pelota en la(s) red(es) social(es)” (2018) y “Más allá de la cancha” (2022).