Columna de José Antonio Lizana: Una pichanguita con Carlitos…

Este sábado se inauguró oficialmente la calle Carlos Caszely Garrido en el barrio San Eugenio. Esta es la historia de cómo se gestó la idea.

Por JOSÉ ANTONIO LIZANA / Fotos: WHATSAPP

En cinco años pasan muchas cosas. La tierra se sacude, los mares se levantan y se van los amores. En este período vivimos un estallido social (que a estas alturas es una anécdota o un mal chiste), padecimos una pandemia y felizmente me convertí en padre.

Asimismo, vecinos del barrio San Eugenio trabajamos arduamente para conseguir una calle para Carlos Caszely Garrido. Tristemente, en este periodo (29 de abril de 2019-6 de julio de 2024), también falleció María de los Ángeles Guerra, esposa y compañera del ídolo.

Previo a la pandemia, lancé la campaña en los medios y solicité las firmas para fortalecer el proyecto. Juntamos más de mil quinientas rúbricas.

Posteriormente, el dirigente Alejandro Correa tomó la posta e hizo el trabajo más duro, que fue redactar la causa y presentarla en infinitas reuniones. El ex alcalde Felipe Alessandri había aprobado la moción, pero todo se diluyó por otras prioridades del momento. Sinceramente, a veces me cansaba de tanta lentitud, pero Correa no claudicó. A veces se veía el horizonte y otras veces no, pero Correa perseveró, cuando algunos casi nos dábamos por vencidos.

El Chinito Carlos Caszely caminó por las mismas calles de mi infancia en el barrio San Eugenio. Su padre fue ferroviario como el mío y ambos estudiamos en el Darío Salas. En los aniversarios del Liceo nos enfrentamos varias veces en las pichangas que organizaba el Centro de Alumnos. Jugar contra el crack era lo máximo para quienes éramos adolescentes en los ’90.

Tengo un gran cariño por el ídolo viviente más grande del pueblo chileno y ha sido doloroso verlo triste tras la partida de su esposa, hace poco más de dos años. Asimismo, fue reconfortante volver a verlo sonreír y cantar hace un tiempo en el programa del Pancho Saavedra en Canal 13.

Precisamente, el 5 de septiembre de 2006, lo entrevisté en su oficina en el entonces canal católico, para mi libro “Ceacheí” Palabra de Campeón. Conversamos de su vida en el barrio, de sus profesores y de las enseñanzas del Darío… De sus fracasos en los mundiales, de su adhesión al gobierno de Allende, de sus mejores goles y de su frustrada llegada al Real Madrid.

El 12 de octubre de 1985, Carlos Caszely se despidió con la camiseta del club de sus amores, Colo Colo. El partido se realizó en el Estadio Nacional y se considera la protesta más multitudinaria en contra de la dictadura: asistieron 85 mil espectadores. Caszely fue un férreo opositor al régimen de Pinochet y eso le costó la exclusión en el proceso clasificatorio al Mundial de Argentina 1978.

Jugaron esa noche “Colo Colo de Siempre” y “Las estrellas de América”, que incluyeron a Jairzinho, Elías Figueroa, Teófilo Cubillas y Leopoldo Luque, entre otros. El partido fue terminado anticipadamente, según consigna la crónica de La Tercera, al perderse el balón en la tribuna.

Asimismo, el 24 de abril de 2019, lo recibimos en la radio El Mirador del Gallo, del barrio San Eugenio. Estaba a pasos de su casa de infancia en la esquina de Juan Espejo y Arzobispo Valenzuela, cerca de Bascuñán y del estadio del Ferro.

Esa tarde conversamos de su infancia, de sus travesuras y amores en el sector. Ese día nació la promesa de gestionar el cambio de nombre de la calle. Así comenzaba este gran proyecto. El “Rey del metro cuadrado”, dijo que, desde ese día, soñaría con el momento en que la calle llevara su nombre. Y que ojalá esto se realizara en el día de su cumpleaños.

Gracias al apoyo de juntas de vecinos, clubes de adultos mayores y otras entidades del sector, más el apoyo de la alcaldesa Irací Hassler y su equipo, hoy podemos decir que caminaremos y jugaremos una pichanguita en la calle “Carlos Caszely Garrido” en el barrio San Eugenio.