Columna de Marco Sotomayor: un día cualquiera en el fútbol chileno

Nos despertamos con la paliza de 8-0 que recibió La Roja sub 16 en un torneo en Israel, y nos acostamos con una selección chilena femenina que perdió su cupo para competir en el próximo mundial de la categoría. En el ínterin, Curicó Unido caía como local en su debut por la Copa Libertadores. Nada nuevo, como pueden ver.

Por MARCO SOTOMAYOR / Foto: PHOTOSPORT

Martes, 21 de febrero de 2023.

Nuestro fútbol amanecía con tres desafíos internacionales, en tres frentes, en tres escenarios distintos: el formativo, el profesional (a nivel de clubes) y el femenino. Este último, buscando la clasificación para una copa del mundo.

Así tomamos desayuno, imaginando que al día siguiente «el café sería más dulce y la marraqueta más crujiente», como decía el recordado Luis «Zorro» Álamos.

Nada de eso. Tres derrotas. Caídas con resonancias muy diferentes: para el plantel que lidera Christiane Endler fue la última opción de alcanzar el torneo de Nueva Zelanda y Australia. Chao. Fin del sueño. Pero, ojo, también representa el fin de un ciclo, pues muchas de estas jugadores ya no estarán en futuras clasificatorias.

Lo de Curicó, más predecible -dado que su rival, Cerro Porteño, tiene mayor tradición y oficio coperos-, aunque nos quedamos con gusto a poco en su propuesta: un debut internacional debe jugarse a mil. No fue el caso.

Sobre la goleada que recibieron los niños de Ariel Leporati (ex técnico de Barnechea), poco que decir: no vimos el partido, pero el resultado hace pensar en un equipo mal trabajado. O sea, ningún equipo con un mínimo fondo de juego y ordenamiento recibe 8 goles. En la serie que sea.

¿Les suenan estas historias? Obvio. Son 100 años de fracasos internacionales, salvo contadas excepciones (cuatro, en rigor), por lo que estamos curtidos en recibir noticias así.

Sin embargo, aún no me acostumbro. E, imagino, a ustedes les ocurre lo mismo. Sobre todo, después de que hace pocos años hubo ejemplos de trabajo y de estilos futbolísticos que marcaban un camino: Bielsa y Sampaoli en La Roja, y el casildense, también la U.

Pero, claro, fueron excepciones, como dije más arriba.

En Quilín, mientras tanto, los regentes del fútbol siguen pensando cómo hacer caja para pagar los gastos operacionales de «Palacio» y todas las indemnizaciones por juicios que pierden y pierden.

Echando mano de alianzas con casas de apuestas ilegales y bajo el imperio de representantes de jugadores, devenidos en dueños de clubes y hasta en operadores de esas timbas online, no pueden ver más allá de sus narices o de sus espurias ambiciones.

No sólo no debe esperarse nada de los actuales mandamases para mejorar, aunque sea en un leve porcentaje, el panorama presente, si no que, por el contrario, hay que aceptarlos como activos agentes de la crisis estructural de la actividad.

Sospechosamente, Pablo Milad ganó por amplio margen su reelección.

Como sea, hoy el desayuno no fue ni más rico ni más energético. Fue como ha sido históricamente en esta comarca: con aroma y sabor a nuevos fracasos.

Como un día cualquiera en el fútbol chileno.